20 de diciembre de 2015

Milhojas de micuit "Navidad en cocinas del mundo"



Este mes  no hay país sólo hay "Cocina de Navidad" y es Teresa en su Casa Tere quien recibe nuestras propuestas.

Llevo un mes pensando y pensando… ¿Qué hago? ¿Qué preparo? ¿Qué comparto? En fin, que no terminaba de decidirme y ya empezaba a sentirme un poco agobiada porque se acercaba la fecha de publicación y yo seguía sin aclarar mis ideas, o mejor dicho, sin una idea.

Revisando mis cuadernos manuscritos  me encontré otra vez con esta delicia, bueno, a mí al menos me lo parece ya que adoro los milhojas,  sean dulces o salados. No es la primera vez que lo preparo y tampoco la primera vez que aparece en este blog,  pero la Navidad es buen momento para rescatar este bocado.

Los ingredientes:
- 1 micuit
- 2 manzanas reinetas asadas
 - 1 pera conferencia
- 1 trozo de queso de cabra (he utilizado queso de Cebreiro)
 - azúcar
Lo primero que hago es forrar un molde cuadrado con plástico para facilitar el desmoldado y poder apretar sin miedo al terminar el montaje.

El micuit debe estar muy frío para facilitar el corte, cuanto más finas sean las lonchas más capas y más suave será el resultado final, así como la capa de manzana asada tampoco debe ser excesiva, lo justo para que no resulte empalagoso ni demasiado dulce.

Y sin más preámbulos empieza el montaje. Cubrir el fondo del molde con una capa de manzana asada, encima la capa de queso, no he puesto cantidad ya que dependerá un poco del tamaño del molde que utilice cada uno, y esta será la única capa de queso que lleve el plato. Encima la capa de micuit, capa de manzana capa de micuit, capa de manzana...


La última, que puede ser también de manzana, la he sustituido por una capa de pera cortada muy fina. Es mejor colocarla sobre el micuit, se pegará mejor y facilitará el corte posterior. Ahora cubro el molde con el plástico sobrante, aplasto con la mano para encajar bien todos los ingredientes y lo reservo en el frigo un par de horas.

Pasado el tiempo lo saco del molde y lo corto en cuadraditos  pequeños, mejor  para un solo bocado pero pueden ser algo  más grandes para tomar con cuchillo y tenedor . Pongo sobre cada trocito una generosa cantidad de azúcar que caramelizo, pincho cada uno con un palito de bambú y listo para comer.


El resultado es delicioso, si os gusta el micuit claro, y es un entrante perfecto, aunque más de un@ lo tomaría como plato principal.

Esta es mi aportación a “Cocinas del mundo navideño”. Espero que os guste y me alegraría que os sirviera de ayuda en la mesa de estas fiestas.


En enero repetimos anfitriona  y estrenamos país. 
Teresa y la letra P nos llevarán a...








16 de diciembre de 2015

Paletilla de cordero asada a la cazuela con alioli cortado - Reto Roca



Volvemos con el Reto Roca y toca plato de lujo, tanto que serviría para cualquier mesa navideña. Supongo que por eso elegí esta carne que disfrutamos todo el año pero que sin ninguna duda, sigue siendo la reina de estas fiestas. ¡Perdón! Que me distraigo, me estoy refiriendo a la carne de cordero, desde luego, todo un lujo.

Esta es una receta sencilla, aunque en el título lleva dos palabras que al principio me desconcertaron un poco “alioli cortado” ¿alioli cortado? ¡Dios! ¿Qué es eso?...

Por suerte viene bien explicado, no solo al final del libro,  también la propia receta  en el párrafo 4 explica la sencillez de su preparación.

He variado un poco este alioli, y me explico, he cambiado el estado de los ajos.  Os cuento después de los ingredientes.

Ingredientes:

- 1 paletilla de cordero (Yo hice 3)
- 3 patatas
- 1 cabeza de ajos
- Agua o caldo de carne (Yo caldo casero de jamón)
- Aceite de oliva
- Pimienta negra (se me olvidó)
- Sal

Las patatas peladas y cortadas en rodajas  de 1 cm de grosor las puse en el fondo de la fuente que iba a ir al horno. Encima tenían que ir las paletillas… que irán… pero resulta que a mí las patatas al horno me gusta que queden super blandas y por esa razón coloqué las patatas con un poco de sal y los dientes de ajo,  por encima un chorro de aceite que tenía con sabor a especias de otro guiso, un acierto total. Bien, al horno a 160º durante unos treinta minutos.

Ahora sí, ahora ya coloco las paletillas encima de las patatas y retiro los dientes de ajo que ya están bien asados. Por encima de la carne un chorrito de aceite de oliva, esta vez aceite de oliva virgen extra bien limpio. Al horno a 160º durante una hora y media.

A media cocción tocaba dar la vuelta a las paletillas y añadir el caldo de jamón para conseguir un rico jugo. Con él fui mojando la carne por toda la superficie para evitar que se secase.

Mientras preparé el “alioli cortado” majando los ajos asados*, más uno sin asar, con una pizca de sal en un mortero, y cuando ya eran una pasta añadí un buen chorretón de aceite. Removí y listo.

Este alioli se sirve por encima del cordero, se acompaña con las patatas y tan solo queda disfrutar, saborear, ser feliz y si te quedas con hambre, que no creo, tan sencillo como mojar pan.


Adoro la salsa alioli, pero no estaba tan convencida que el alioli cortado sobre la carne del cordero fuera bien recibido en casa, por eso decidí asar los ajos para que perdieran gran parte del fuerte sabor que aportan a este alioli. No me arrepiento. Una delicia.


Por cierto, unos bocados de lujo utilizando tan solo un poco de esa carne: de base una tortillita de maíz, encima una patata del asado, sobre ella una cucharita de cebolla confitada hasta el aburrimiento, ahora unos trocitos de carne desmigada y coronando el bocado una cucharita de ese rico, rico alioli cortado.


Espero y deseo que os haya gustado este plato, sinceramente creo que es una elaboración de domingo en el cielo.

Bien, solo nos queda visitar las paletillas (de cordero) de mis amigas “rockeras”. 

11 de diciembre de 2015

"Bocadillos" enlatados de sardinillas



Bocadillo muy especial de sardinillas picantes


"Bocadillos" enlatados de sardinillas

Cada vez que me preparo un bocadillo de sardinas en conserva no puedo evitar recordar a mi padre, imágenes que se quedan para siempre en la memoria, esta es una de ellas; los bocadillos que mami le preparaba a papá para tomar a media mañana en el trabajo. Enormes y bien envueltos, en papel de “estraza” o en papel de  “periódico”, algo impensable en estos tiempos. Paso de entrar en más historias sobre el uso de esos envoltorios ;).

Lo que quiero decir es que las sardinas o sardinillas en conserva en aceite de oliva, con tomate, picantes, grandes o pequeñas, siempre han sido uno de mis bocadillos favoritos, eso sí, en casa o casa de confianza, donde no te da vergüenza poner entre el pan una cantidad que daría para dos o tres bocadillos normales, pero en fin… bien rellenos son mis preferidos.

Bocadillo muy especial de sardinillas picantes

Esa vez he preparado para compartir un “bocadillo” algo más aparente y como mucho de dos bocados, aunque uno es perfecto.

Ingredientes:

  • Masa (puede ser  masa china)
  • Una lata de sardinillas picantes Serrats
  • 4 lonchas de bacon finitas
  • 1 cebolleta
  • Aceite y mantequilla
  • 2 higos maduros

Paso 1.


Yo he preparado la masa con agua y aceite a partes iguales, sal y harina. Bien amasada y dejando que repose tapada con film plástico, incluso, toda la noche.

Lo siento, yo la hago a bulto, y voy a ser muy clásica, harina… “La que admita”.


Paso 2.

La cebolleta muy picada la pocho a fuego lentísimo con mantequilla y aceite a partes iguales ¿Cuánto de cada? Depende del tamaño de la cebolleta, pero debe pochar, no freírse y quedar quemada. Escurro bien el aceite y reservo.


Paso 3.

También frío el bacon, al que le quito la corteza, y dejo enfriar entre dos papeles de cocina, con peso encima para que las lonchas queden completamente planas.


Paso 4.

Pelo los higos y hago lonchas finas que reservo.

Hasta aquí los ingredientes para el relleno del “falso bocadillo” que dejo preparados para después terminar con su “pan”.


Paso 5.

Primero una laminita de bacon, encima un poquito de la cebolla confitada, la sardinilla reina del bocado y para dar un  ligero toque fresco la rodaja de higo.

Bocadillo muy especial de sardinillas picantes


Paso 6.

Con la masa hago tiras largas de unos 2 a 3cm de ancho y empieza lo divertido, que no complicado, envolver el relleno con las tiras de masa como fuera una momia, en fin, mal comparado, pero no se me ocurre otra forma más gráfica para explicarme. Cuando están completamente rodeados dela rica masa, los abrazo entre las palmas de la mano, con cuidado, tan solo quiero que quede bien sellado, pero en ningún momento debe perder su forma.


Paso 7.

Cuando tengo todos  los “bocadillo” preparados, dejo que enfríen un poco antes de freírlos en abundante aceite de oliva virgen extra, que estará bien caliente para que nada más caer en ella se dore rápidamente, no quiero que la sardinilla, ni el resto del relleno se fría o perdería su deliciosa textura.

Bocadillo muy especial de sardinillas picantes


Paso 8.

Dejo escurrir sobre papel de cocina y listos para servir acompañados, en este caso, con miel de acacia, pero con miel de caña…

"Bocadillos" enlatados de sardinillas

9 de diciembre de 2015

Saboreando la Navidad

La Navidad dulceril entró en mi casa el 3 de Noviembre gracias al Mercado de San Antón.

Como en otras ocasiones el espacio Trapézio acogió la presentación de las novedades 2015 de turrones, mazapanes y otros dulces en un sencillo pero dulce acto organizado por  la Asociación Española del Dulce (PRODULCE).

Nos contaron: dónde se consume más cantidad de dulces navideños, cuándo se consumen más turrones y mazapanes, qué nos aportan los turrones y los mazapanes y las previsiones y las novedades para esta navidad.

Torrons Vicens. Novedad Línea Turrones Soufflé
Lacasa – línea turrones con ventana, nuevos sabores
Virginias – Sin Azúcares, nuevos sabores
Confectionery Holding – Bandejas de Selección de 1880
Delaviuda – Gama Gourmet

¿Quién nos informó? Rubén Moreno, Secretario General de PRODULCE;  Javier de la Morena, Portavoz de PRODULCE y Director General de Delaviuda y Luis Román, Portavoz PRODULCE y Director de Marketing de Lacasa.

No todo fueron charlas, también disfrutamos de un:




El logo de esta campaña dice:



Claro que en casa no se hizo esperar, me llevé el principio de mi Navidad y empezamos saborearla ese mismo día.

Gracias a PRODULCE  y al Mercado de san Antón.

5 de diciembre de 2015

Milhojas de crema y avellanata


Publicar una receta de PacoTorreblanca me parece una osadía total, lo sé,  pero me he atrevido porque el resultado final ha sido muy dulce ;).

Ni por un momento pensé que este milhojas quedaría tan digno, no de escaparate, pero digno sí que sí.

Si Torreblanca no es el mejor pastelero del mundo, que lo es, poco le falta. Evidentemente no eran tontos los que le encargaron hacer la tarta que sirvieron en el enlace de Felipe y Leticia, desde luego debió ser una tarta digna de “reyes”.

No tengo nada que añadir sobre este maestro que no esté más que sabido, por eso hoy y con todos los respetos voy a intentar hacer una versión de su milhojas de crema pastelera.

Ingredientes para la crema pastelera (del libro de recetas del maestro Paco Torreblanca)

- 125gr de azúcar
- 125gr de nata para montar (mínimo 35% M.G)
- 375ml de leche
- 40gr de maicena 
- 4 yemas de huevo (144gr)
- ½ vaina de vainilla
- 2 Hebras de azafrán

En un cazo pongo la leche, la nata, la mitad del azúcar, las hebras de azafrán y la vaina de vainilla abierta con sus pepitas bien raspadas.

Aparte bato las yemas, la maicena y la otra mitad del azúcar hasta que blanqueen.

Añado la leche caliente poco a poco a las yemas, sin dejar de batir para que no cuajen.

Paso la mezcla al cazo y lo llevo a ebullición sin dejar de remover durante, por lo menos, cuatro minutos, hasta que la crema no sepa a maicena.

Yo la hice el día antes, dice el libro que está mejor de un día para otro.

La guardé en un recipiente con tapa pero eso sí, poniendo un film completamente pegado a la crema para que no hiciera costra.

El hojaldre:

1 plancha

La corté a la mitad a lo largo y después cada mitad en cuatro partes. Estos cortes los hice con una rueda de las de cortar pizza.

Esta parte me resultó sencilla y muy divertida, ya que era la primera vez que utilizaba esa técnica.

Después con un tenedor y con paciencia pinche toda la superficie del hojaldre, pero bien pinchada, que no taladrada, quiero decir que hay que hacerlo repetidas veces, como si fuera un tejido de plumetis


Hecho esto, cubrí toda la superficie con una capa generosa de azúcar glas, no pongo cantidad porque dependerá del tamaño de la plancha de hojaldre.

Lo más “complicado” fue dar la vuelta para repetir la misma operación por el otro lado. Puse otra lámina de papel de horno cubriendo toda la superficie y con una placa de horno para galletas di la vuelta como si de una tortilla se tratara.


Una vez hecho, puse encima el papel de horno y encima del hojaldre coloqué una rejilla donde se dejan enfriar galletas. Hay que poner peso para que el hojaldre no suba, pero claro, sin pasarse, por eso opte por esta opción. Y ya estaba listo para el horno. A 180º unos 20-25 minutos.

La nata montada:

Utilicé 200ml de nata de 35% M.G.
Una cucharita de pasta de avellanas
2  cucharadas de azúcar glas.

Para que todo el milhojas no fuera solo de crema pastelera preparé una nata con pasta de avellanas que le dio un sabor sencillamente espectacular.  Sólo tuve que incorporar la crema de avellanas y mezclar con cuidado para que no se cortara una vez estuvo bien montada y algo endulzada.


Monté los milhojas poco antes de comer para que no se ablandara el hojaldre. En la parte de abajo puse una generosa capa de crema pastelera, y en la de arriba otra de la deliciosa avellanata.

Por encima una bonita capa nevada y como no tenía fresas, ni kiwis, ni otras frutas de bonitos colores, me apañé con un melocotón, una manzana, una nuez de mantequilla y dos cucharadas de azúcar, todo en una sartén a fuego lento hasta que el azúcar estuvo caramelizado.

Y hasta aquí mi contribución a este reto COOKING THE CHEF dedicado a este gran maestro de la dulcería.


Me decidí por este milhojas  porque era lo que se adaptaba más a mis limitaciones con la repostería, sobre todo con la repostería de lujo, y más cuando la repostería es arte y este señor tiene tanto de eso que es imposible imitarle.


Mi admiración por su trabajo es infinita.