11 de noviembre de 2018

Tarta tatin de peras al vino



Tarta tatin de peras al vino


Cosas que pasan cuando te encuentras con unas peras duras como pedruscos que no sólo no maduran sino que en la espera empiezan a estropearse y ¡ni de broma! No puedo permitir tirar media docena de hermosas peras sin un futuro, de momento, nada halagüeño.

No me quedaba otra, peras al vino, lo mejor que se me ocurría en ese momento y eso hice, nada muy original, vino tinto + azúcar + canela + ralladura de limón + unos granos de cardamomo + una cocción lenta = unas ricas peras al vino.

Habían pasado unos día y no me había vuelto a acordar de ellas pero necesitaba un postre para una cena de amigos, era el momento de darles una oportunidad y eso pensaba hacer hasta que, de pronto, se me ocurrió hacer una tatin ¿con peras al vino? ¿Por qué no? ¡Vamos a probar!

En una robusta sartén de hace más de 30 años, vamos, una skillets de Le Creuset cuando no llevaban asa, osease, viejuna total pero robusta como ella sola.

Voy a contar lo que hice más o menos, todo fue a ojo de buen cubero con resultado espléndido.

Paso 1

En el fondo de la sartén unos 110g de mantequillaKerrygol  + 125g de azúcar + las peras bien colocadas encima de lo que será un rico caramelo.





La sartén sobre el fuego, lento, no quiero que se queme el caramelo. Cuando el azúcar y la mantequilla tienen ese bonito color bronceado Cancún, retiro del fuego y dejo templar.

Paso 2

Enciendo el horno a 180º con aire.

Paso 3

Cubro la superficie con una lámina de hojaldre, o masa quebrada que no me apetecía preparar en ese momento y aproveché una lámina de hojaldre que por otro lado me encanta. 

Remeto bien la masa por los bordes para que quede todo bien cubierto. Y lista para entrar al horno durante unos 30 minutos aproximadamente.




Cuando la masa está cocida, bien dorada y el caramelo burbujee alrededor de ella como queriendo escapar es el momento de retirarla del horno.

Paso 4

No hay que esperar a que se enfríe, o el caramelo endurecerá y sería complicado desmoldar  la tarta.





Esta vez ha sido un accidente utilizar las peras al vino, no pretendía ni de lejos hacer esta tatin ni tampoco imaginaba que quedaría tan estupenda, en serio, es para repetir sin complejos, os invito a hacer la prueba.

Acompañada con una bola de helado entonces en ya para morir.



4 de noviembre de 2018

Codillos de cerdo fresco asado





Codillos de cerdo fresco asado

Después de preparar un sabroso caldo lleno de verduras y sus carnes, como  estos 2 codillos de cerdo frescos, que no siempre encuentro y cuando lo hago se vienen conmigo a pares, necesitaba sacar provecho de las viandas después de su cocción. Siempre, sí, siempre aprovecho de alguna manera todas y cada una de ellas en otra elaboración, lo he contado más de una vez y esta no podía ser diferente.



Dos hermosos codillos en perfecto estado de forma después de haber dejado enfriar dentro de una minuciosa envoltura con film, algo que hice con ellos en templado, de esta forma recuperaba casi su forma original.





Ingredientes para los codillos de cerdo fresco asado
  • 2 codillos frescos cocidos
  • 1 c/c mostaza
  • 1 c/s pasta de ají amarillo
  • 1 c/s salsa Perrins
  • 1 c/s de salsa kpchups
  • 1 c/s de azúcar de caña ecológico
  • Orégano
  • AOVE
  • 250ml del caldo donde cocieron los codillos
  • 150ml de cerveza


Paso 1

Mezclo todos los ingredientes para hacer una especie de pasta con ellos.





Paso 2

Embadurno los 2 codillos con esta salsa y reservo en el frigorífico unas horas, estos pasaron allí dentro toda la noche.




Paso 3

Los dos codillos en una fuente de horno con un poco del caldo de cocción y listos para meter en el horno a 180º.

Doy la vuelta a los codillos y añado algo más del caldo. Casi al final de la cocción, cuando los codillos empiezan a quedarse sin líquido incorporo la cerveza. Unos minutos más para que se consuma el alcohol y listo.

Tengo que decir que he ido mojando la carne con su jugo varias veces durante la cocción.

Paso 4

El resultado es una carne absolutamente jugosa, sabrosa y bien dorada por fuera, lista para saborear. En este caso acompañada con algo tan sencillo  como una pequeña cantidad de judías verdes con unas patatas hervidas, aunque tan sólo salteadas son un acompañamiento  más que perfecto, esta carne no necesita nada más.




La carne de cerdo de capa blanca, me encanta esta forma de llamar esta carne, no  es necesariamente ibérica, éste por ejemplo no lo era y ha resultado absolutamente delicioso, os animo a hacer la prueba.


Más de un plato con carne de cerdo en el blog AQUÍ y por supuesto más de mis platos  de cocina de aprovechamiento.