22 de enero de 2017

Huevo frito boleado



Hoy uno de mis platos favoritos, huevos fritos con patatas fritas, y todo lo que se tercie claro, jamón, chorizo, morcilla, beicon, y por supuesto, pan para mojar.

Hoy quería que fueran a modo de aperitivo y este es el resultado. Suficientemente rico, creo yo, porque no ha sobrado ni uno.

Ingredientes:

50g de jamón serrano ibérico
25g de chorizo gallego
50g de pan de barra
100g de patatas
2 huevos
Sal y pimienta
Aceite para freír




Las patatas primero las he hervido 12 minutos.  Cuando estaban ya frías las he cortado en trocitos alargado y pequeños.

El chorizo ha sido despojado de su “piel” y troceado también en pequeños cubos. Lo he puesto en una pequeña sartén con una pizca de aceite y he dejado que se hiciera un poco, lo justo para que perdiera parte de su grasa. Dejo escurrir sobre papel d cocina.

El jamón también troceado.

Lo mismo he hecho con el pan, primero rebanadas y después en cubos, o por lo menos eso es lo que intentaba.


En un bol pongo todos los ingredientes,  salpimiento, añado los dos huevos enteros y mezclo todo, con cuidado, no quiero un puré, quiero que se noten los ingredientes.


Pongo el aceite a calentar, sin que llegue a humear,  y voy friendo los “huevos” dándoles forma de bola. Retiro y les voy dejando sobre papel de cocina.




Solo queda servirlos. Yo lo he hecho sobre rebanada finísima de pan frito, pizca de mayonesa y un palillo para llevárselo a la boca sin problema.





Sinceramente diré que el resultado final ha sido mucho mejor de lo que esperaba, en fin… que en cuanto pueda repito.


18 de enero de 2017

Escudella de arroz y fideos "Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca"






Febrero tiene una responsable de este delicioso plato, ella ha sido Rosa María, su primera elección en este reto, y vaya si ha elegido bien.

Os recuerdo que esta receta forma parte de un delicioso libro “Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca”. No me cansaré de decir que encierra verdaderas joyas de la gastronomía catalana y lo que es mejor, la mayoría de ellas deliciosas, la de hoy sin duda lo ha sido, otro gran descubrimiento. Os recuerdo que todos los beneficios de su venta están destinados  al Banc de Aliments de Girona

Ingredientes:

- 125g de arroz
- 125g de fideos
- 2 cebollas
- 2 patatas
- 1 zanahoria (yo chirivía)
- 4 hojas de col
- 2 costillas de cerdo
- 1 hueso de jamón
- 4 huesos de espinazo de cerdo
- 3l de agua
- Sal

Lo primero es poner a cocer las carnes junto con las cebollas, las patatas y las chirivías. Lo suyo es dejar que cueza unas dos horas hasta que todo esté tierno y todo el sabor quede en el caldo, claro que yo utilicé mi olla súper rápida WMF, y el caldo resultante era bastante más que bueno.



Ahora toca retirar las carnes, que yo reservo, y añadir la col cortada en juliana. A mí, para algunos platos, me gusta quitar la parte central de las hojas de la col, y en este caso lo hice.
Listo para añadir el arroz, los fideos y dejar que cueza todo junto unos 20 minutos.


Como no estoy acostumbrada a este tipo de platos, nunca tengo muy claro si se sirve caldoso o seco, aunque está claro que aquí sería una pena desperdiciar ese caldo. Total, que decidí servir esta escudella  medio caldosa.

Por otro lado, la carne, estaba tan cocidita que daba pena que no formara parte del plato, y vaya si participó.

En una sartén con una pizca de aceite doré las costillas hasta dejarlas completamente crujientes junto la carne de los hueso del espinazo y acompañé cada ración de escudella con unos trozos de costilla por encima, con unos trocitos del jamón cocido ¡Todo un acierto!



Sin duda ha sido, para mí, todo un descubrimiento, muy, muy sabroso aún con esos    humildes ingredientes.

Y bien, ahora toca visitar a mis amigas de este estupendo reto y seguir disfrutando con sus versiones de este sabroso plato. 

15 de enero de 2017

Provolone al horno "Italy en cocinas del mundo"




Es evidente que eché de menos este país cuando tocaba viajar con la i latina, así que he elegido este país, Italy, y lo escribo así para ser coherente con mi elección, me gustan sus ciudades, sus pueblos, su comida y sobre todo, su historia.

Su gastronomía es maravillosa, creo que me gusta todo lo que sale de sus fogones: arancini, vitello tonnato, bresaola, risotto, gnocchi, sopa minestrone, saltimbocca alla romana, ossobuco, ragú, panzanella,  spaghetti alla puttanesca, bucatini alla amatriciana (esta preparación es una de mis favoritas), cannelloni, lasagna, risotti, tiramisú, gelato tutti frutti, zabaione, profiteroles, panna cotta. Creo que como muestra es más que suficiente porque Italy tiene un sinfín de buena gastronomía y esto, tan sólo es una pequeña muestra.

Claro que sus quesos no se quedan atrás, y yo que soy queso adicta no me he podido resistir a una sencillísima elaboración con uno de los quesos italianos que más me gusta, y digo uno de los que más porque el que más, sin duda es el gorgonzola, maravilla de las maravillas queseras.

Un rico y sencillo entrante para compartir.

El Provolone, un queso hecho con leche de vaca entera con corteza blanda. Su principal producción se encuentra en las regiones de los valles del río Po, como Lombardía y Véneto. Por suerte fácil de encontrar en nuestros mercados.

Los ingredientes:

- Una hermosa rodaja de queso Provolone 
- 2 tomates bien maduros
- Pereji + sal + pimienta
- Aceite de oliva virgen extra

El  “acompañamiento”:

- Uvas  pasas rubias
- Pistachos
- Láminas de almendra

Todo preparado en la misma sartén, la misma que me sirve tanto para el fuego como para el horno, y desde luego perfecto recipiente final para llevar a la mesa y zamparse todo su contenido.



En el fondo de la sartén, un chorro de aceite, moderado, y dos tomates bien maduros, sin piel y troceados, que dejo hacer a fuego lento. Salpimento y añado un poco de perejil muy picado. Espero a que esté bien pochado, retiro del fuego y reservo.



Salteo los frutos secos un minutillo con una pizca de aceite, rápido para que no se quemen. Retiro y reservo sobre papel de cocina.

Cubro el fondo de la sartén con el tomate y en el centro la rodaja de Provolone, por encima bien repartido el salteado de frutos secos más el aceite del salteado. Listo para entrar en el horno bien caliente, 190º  ¿tiempo? el justo para que funda el queso.




Y nada más, un tenedor, pan si se quiere, una copa de vino y que queréis que os diga... que viva la sencillez y los buenos quesos.



Sólo me queda daros las gracias por acompañarnos en este viaje aunque aún no ha terminado, me falta pasarme a disfrutar con todas vuestras elaboraciones. 

5 de enero de 2017

Membrillo relleno de cordero con granadas y cilantro



A mí, este señor, Yotam Ottolengui, me enamoró hace mucho tiempo. Desde luego no todo lo que hace me enamora de igual manera, claro que no, pero la primera vez que le descubrí en unos fogones fue, como casi siempre, en un programa de la tele hace mucho tiempo, y sí, me gustó aquella sencilla forma de cocinar y esas especias, tantas que quedé fascinada por  algunas para siempre jamás. Después, mucho después, compre su libro Jerusalén, y no sé si me gustó más la forma de contar sus recuerdos y su visión de Jerusalén, o esas elaboraciones que él ha adaptado a la actualidad de su cocina.



Había en ese libro, especialmente es ese, algunos platos que me cautivaron desde el primer momento, y este, no es el primero que preparo pero si la primera vez, no todo el año hay membrillos, por eso he aprovechado para comprobar que este plato aumenta mi enamoramiento hacia su cocina.

No es un plato complicado pero sí algo entretenido. Personalmente me lo tomé con mucha calma, no quería que nada fallara y nada falló. Tan solo decir que no he utilizado cilantro, en casa no soportan su sabor, por eso lo he sustituido por perejil t tan ricamente.

Este plato lo enseñan, en versión simplificada,  los sábados por la mañana en la escuela de Leiths, en Londres.  Allí, dice Yotam, no rellenan los membrillos, los cortan en cuadraditos y los cocinan con la salsa, así facilitan el trabajo. También dice que se pueden sustituir por peras bien firmes, pero como que no sería lo mismo.

Los ingredientes:

- 400g de carne de cordero picada
- 1 diente de ajo majadao
- 1 chile rojo picado
- 20g de cilantro picado + 2 cucharadas para decorar el plato
- 50g de pan rallado
- 1 cucharadita de pimienta de Jamaica
- 40g de jengibre rallado (fresco)
- 2 cebollas medianas muy picadas
- 1 huevo de granja mediano
- 4 membrillos (yo 3)
- ½ limón exprimido + 1 cucharada
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 8 vainas de cardamomo
- 2 cucharaditas de almíbar de granada
 -2 cucharaditas de azúcar
- 500ml de caldo de pollo
- Los granos de media granada
 -Sal y pimienta negra

Bien, empecemos:  en un bol amplio pongo la carne de cordero, el ajo, el chile picado, el cilantro, el pan rallado, la pimienta de Jamaica, la mitad del jengibre, la mitad de la cebolla, el huevo, la sal, y una pizca de pimienta. Amasé bien todos los ingrediente con las manos para que todo quede súper bien integrado. Reservo.



Lavo bien los membrillos, los parto por la mitad. Les quito la piel, quito las semillas y la parte dura central. Con cuidado voy vaciando toda la carne interior del membrillo, pero procurando dejar unas paredes de 1 centímetro aproximadamente.  Voy reservando dentro de un bol con abundante agua fría y el zumo de medio limón para que no ennegrezcan.  Por supuesto hay que reservar la carne extraída del interior del membrillo, formará parte de la salsa.



Ahora a rellenar los membrillos con la mezcla de cordero, apretando bien con las manos para que no queden huecos.



En una cazuela amplia pongo el aceite, cuando está bien caliente  añado la carne del membrillo triturada junto con la cebolla, también el resto del jengibre y las vainas de cardamomo. Dejo saltear hasta que la cebolla esté bien hecha, unos 15 minutos y ahora añado el almíbar* de granada, la cucharada de zumo de limón, el azúcar, el caldo, la sal y la pimienta negra. Coloco los membrillos ya rellenos, con la carne hacia arriba, bajo el fuego al mínimo, tapo la cazuela y dejo cocer unos 30 minutos.  Pasado ese tiempo es el momento de comprobar que todo está perfectamente cocido.


Destapo la cazuela y dejo cocer otros diez minutos para que reduzca un poco la salsa.


Y listo para servir con unos granos de granada por encima y unas hojas picadas de cilantro. Es un plato que se debe tomar caliente o templado, nunca frío, eso recomienda Ottolenghi.

He disfrutado participando, una vez más,  en Cooking the chef. Este  plato me ha sorprendido, especialmente por esa mezcla de sabores tan peculiar con un resultado  sabroso y desde luego vistoso, es  perfecto para sorprender a los invitados. El plato me ha gustado…  el cocinero ya me gustaba.


*Para el almibar de granada he triturado los granos de media, he recuperado todo el jugo que han soltado sus granos. En un pequeño cazo he puesto a hervir ese zumo con una pizca de azúcar y he dejado reducir hasta obtener esas 2 cucharaditas que necesitaba.

29 de diciembre de 2016

Tosta con ahumados de aquella manera


El huevo revuelto me gusta cremoso, muy cremoso, lejos de los que a mi me parece sencillamente una tortilla francesa mal formada. Quiero decir, que lo que yo entiendo por huevo revuelto es eso exactamente, revolver un huevo hasta que cuaje y sea crema pura, así lo comí por primera vez hace años y así es como me gusta. Con esto no quiero decir, ni mucho menos, que esté en posesión de la verdad absoluta, ni de broma, tan solo es mi opinión y sobre todo mi paladar.

Para el huevo revuelto:

- 2 huevos
- 30g de mantequilla
- Pimienta
- 1 cucharita de cúrcuma
- Sal

En un cazo pequeño que pongo sobre otro recipiente con agua al fuego, preparo los huevos revueltos al baño maría. Cuando el agua ya está bien caliente, pero sin hervir, pongo la mantequilla y cuando está prácticamente derretida añado los huevos bien batidos y el resto de ingredientes. Remuevo continuamente hasta que cuaje todo, tienen que quedar como una suave crema de huevo. Reservo.

La vinagreta:

- ¼ de pimiento rojo
- ½ pimiento amarillo
- ½ pimiento verde
- 8 aceitunas verdes
- Sal + pimienta
- 30g de atún en escabeche
- 1 parte de vinagre de Jeréz (50ml)
- 3 partes de aceite de oliva virgen extra (150ml)

Tanto los pimientos como las aceitunas bien picado en brunoise. Salpimento y añado los líquidos. Reservo.

Las tostas:

- 1 cucharada de aceite de oliva para pintar la superficie
- 50g de queso cremoso
- 150g de salmón ahumado
- 100g de bacalao ahumado

Pinto cada tosta por los dos lados con un poco de aceite y las tuesto por los dos lados. Nada más retirarlas del fuego extiendo una fina capa de queso por toda la superficie. Reservo.

El montaje:

Sobre cada tostada pongo dos cucharadas de huevo revuelto. Encima una primera capa de salmón cortado en tirillas con las manos. Encima unos rulos de ahumados, intercalando el salmón con el bacalao.

Por último una cucharada generosa de la vinagreta y listo para servir.

El huevo revuelto evita que la vinagreta empape el pan, por lo que mantiene su textura perfectamente.

Buen provecho.

21 de diciembre de 2016

Canelones de fiesta mayor "Las recetas de mi madre de Joan Roca"




Aquí estamos, otro mes más, o mejor dicho, mes navideño como esta receta, sobre todo en Cataluña Igual también en costumbre elaborarlos en otras zonas de este país en estas fechas, lo cierto es que no lo sé…

Antiguamente, los canelones se preparaban con las carnes sobrantes de la escudella navideña y los canelones se comían el día de San Esteban, 26 de diciembre, festivo en Cataluña.

Lo que más me ha llamado la atención de estos canelones, receta que este mes ha elegido Palmira, ha sido la forma de preparar la  carne para el relleno, dice Joan Roca, que la carne siempre debe dorarse en dados, nunca picada previamente y así lo he hecho. Es una receta un poco laboriosa, que no difícil, pero que te entretiene buena parte de la mañana, pero el resultado final merece la pena.

La lista interminable de los ingredientes:

- 12 placas de canelones (yo 24)
- 300g de carne magra de ternera y cerdo
- 100g de pechuga de pollo (Nutrave)
- 1 hígado de pollo (yo foie de pato)
- 50g de sesos de cordero (sustituido por tuétano)
- 2 cebollas
- 1 tomate maduro
- 2 ajos
- 2 rebanadas de pan (la miga)
- 30g de harina
- 125g de queso que funda bien, Mahón o emmental
- 30g de mantequilla
- 1litro de leche
 -Un chorro de vino rancio
- Un chorro de coñac
- Aceite de oliva
- Pimienta blanca
- Nuez moscada
- Sal

Lo primero, como bien dice Joan, trocear todas las carnes y ponerlas a dorar con un buen chorro de aceite.



A media fritura, añadí los ajos pelados y cortados en láminas y la cebolla muy picada. Dejé cocer hasta que la carne estuvo tierna.

Turno del vino y el coñac, remover y dejar que se evapore todo el alcohol.

Ahora tocaba el higadito y los sesos, ni lo uno ni lo otro tenía en casa ni intención de comprar, pero si tenía un par de huesos de caña con un tuétano perfecto y pensé que podría ser un sustituto perfecto no es que no me gusten los sesos de cordero, que por otro lado tampoco me matan,  pero si alguien en casa ve que forman parte del relleno, me como los canelones yo solita y francamente no estaba por la labor. Los higaditos de pollo me entusiasman, pero tendría el mismo problema. Por esta razón fueron sustituidos por una generosa cantidad de foie de pato, pero lo incorporé al final para que no se convirtiera en grasa pura.



Con todo lo que está de momento en la sartén bien hecho, añadí el tomate rallado y dejo que se haga bien, concentrado del todo.

Añado la miga de pan remojada en la leche y bien escurrida.

Ahora toca pasar todo esto por la picadora, yo lo hice por el accesorio de picar de la Kitchen, es perfecto, y es en este momento cuando añadí el foie. Es el momento de probar y comprobar el punto de salazón. Reservar, algo que hice dentro de una manga pastelera.

Una vez cocida la pasta de los canelones, y puesta a escurrir sobre un paño bien limpio y todos bien seguidos y bien juntitos, como buenos amigos, toca rellenar, y aquí es donde puse en práctica el truco que aprendí en el curso de Navidad de Miele de la mano de Julio López, ir rellenando todos seguidos con la manga pastelera, de esta forma es más sencillo y quedan todos con la misma cantidad de relleno.  Yo lo hacía antes, con la manga, pero de uno en uno, así, en fila india es perfecto. Enrollar y reservar.



Preparé la bechamel. En un cazo puse a calentar la leche y en otro recipiente la mantequilla, cuando está derretida incorporé la harina y dejé cocer un par de minutos a fuego suave y sin dejar de remover para que no se queme. Añadí la mitad de la  leche caliente removiendo rápido para que no se formen grumos. Cuando toda la leche estuvo incorporada, dejé cocer unos minutos más, junto con la sal, la  pimienta y la nuez moscada.


Ahora, en el fondo de una buena fuente de horno, cubrí todo su fondo con unas cucharadas de la rica bechamel, encima los canelones y por encima el resto de ese delicioso manto blanco llamado bechamel.



Solo falta el queso rallado,  unos trocitos de mantequilla por encima y listos para su sesión de horno para que se calienten y que se gratinen con ese moreno Cancún delicioso.



Sí, es verdad, son un poco laboriosos pero tan… tan ricos, que merece la pena el tiempo invertido. Un plato de lujo y por supuesto de fiesta total.


Cristina de comemos a las 3
Palmira es Come conmigo
Dolors es bruixesalacuina

Y ahora a visitar a las elaboraciones de mis compis de reto donde este mes tenemos una nueva incorporación, Dolors Besalu, espero que disfrute como todas nosotras.

¡Bienvenida!