21 de junio de 2017

Escabeche de sardinas. Las recetas de mi madre, Joan Roca


El mejor escabeche de sardinas

Escabeche de sardinas. Las recetas de mi madre, Joan Roca

Estamos en junio, un mes perfecto para los escabeches y si además es de sardinas que están a tope de sabor mejor que mejor.

La elección de Sofía está en la página 144 de este pequeño libro lleno de gastronomía catalana  “Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca ” que seguimos “cocinando” mes a mes  y página a página desde hace unos tres años ¿hasta cuándo? No lo sé, de momento vamos a disfrutar de este rico escabeche.

Ingredientes para el Escabeche:

  • 1 ½ k de sardinas
  • 1 cebolla mediana
  • ½ cab eza de ajos
  • 1 hoja de laurel
  • 1 rama de tomillo
  • 1 rama de orégano
  • ½ litro de aceite
  • Un chorro de vinagre de vino  blanco
  • Agua
  • 1 cucharada de pimentón
  • Sal

Paso 1.

Las sardinas bien limpias, desescamadas, sin tripa y en mi caso, sin cabezas, las paso por una ligera capa de harina y las frío en aceite muy caliente. Las reservo.


El mejor escabeche de srdinas

El mejor escabeche de sardinas


Paso 2.

En mi maravillosa sartén honda de deBuyer, pongo el aceite y sofrío los ajos enteros (Montserrat los pone laminados) y la cebolla cortada en juliana fina. Cuando empieza a dorar retiro del fuego y dejo “enfriar” un par de minutos y añado el pimentón, las hierbas aromáticas y el chorro de vinagre.


El mejor escabeche de sardinas


Paso 3.

Dejo cocer todo junto un par de minutos antes de añadir las sardinas que una vez dentro del escabeche también cocerán a fuego lento otros dos o tres minutos más.


El mejor escabeche de sardinas


Paso 4.

Y listo para dejar enfriar y reposar, porque en general, cualquier escabeche está bastante más sabroso cuando ha reposado por lo menos un día, este mío ha pasado 3 en el frigo y os aseguro que el resultado ha sido un espectáculo.


El mejor escabeche de sardinas

Una receta fantástica, fácil de hacer, muy resultona y tan sabrosa que se puede disfrutar de mil maneras. En casa lo hemos hecho de varias formas: en unas ricas tostas y con patatas hervidas regadas con su propio escabeche que eran puro sabor.

No os perdáis los escabeches de:

Dolors es bruixesalacuina 

Y ¡Buen provecho!

El mejor escabeche de sardinas

Escabeche de sardinas "Las recetas de mi madre de Joan Roca"




18 de junio de 2017

Flammkuchen. Alemania, Cocinas del mundo

La mejor flammkuchen hecha en casa

FlammkuchenAlemania, Cocinas del mundo


Tercer   domingo de cada mes descubro lo poco que conozco del mundo, no me queda otra que conformarme visitando tantos países y su gastronomía gracias a estas “cocinas del mundo” y sobre todo, pudiendo elegir destino. Esta vez con un poco de “trampa” que tampoco es tanta, viajamos a Alemania en su idioma original, Deutschland.




Tiene tanta gastronomía que me he vuelto loca eligiendo, que si Schnitzel, codillo con chucrut (Sauerkraut), Karottenkuchen, Apfelstrude, Gebratene Fleisch, Brötchen, Kartoffelbrei, Kasseler, Sülze y por descontado, no pueden faltar unas buenas Bockwurst, esto es un no acabar. Me he decidido, como no, por una masa facilita y muy rica para Dª Flammkuchen.



Cuentan  que esta delicia fue fruto de la casualidad allá por 1900, cuando metían trozos de la masa del pan dentro del horno para comprobar si la temperatura era correcta, lo hacían poniendo capas finas y si se cocían en medio minuto la temperatura era la correcta. Aquellos pequeños trozos de masa no se tiraban, se comían, y alguien muy inteligente pensó que si se ponía algo por encima resultaba ser un bocado delicioso y vaya si lo es.



Es precisamente de esta historia de donde viene el nombre “cocinado en llamas” en alemán Flammkuchen, vamos, un nombre de lo más sencillo.

La masa para la Flammkuchen:



  • 2 cucharadas soperas de aceite
  • 125ml de agua
  • 1 poco de sal
  • 250g de harina

Queso, cebolla, beicon, y demás ingredientes para la flammkuchem



Resto de ingredientes para la Flammkuchen:



  • 2 cebollas moradas 
  • 100g de beicon
  • 1 vaso de nata agria (o vaso de nata líquida)
  • Queso Cambozola

Paso 1


La masa es de lo más sencillo: todos los ingredientes en un bol, mezclar y amasar hasta obtener una masa con cuerpo y bien suave. Dejo reposar.


Paso 2


En un bol pongo la nata agria, una pizca de sal y mezclo bien.

Paso 3


La cebolla o bien en juliana fina o en cuadraditos, yo la prefiero muy picada para este tipo de preparaciones, odio que al morder me queden tiras de ella colgando, sí, lo sé, son manías tontas que no puedo evitar ¿será por eso que no soporto la cebolla en las pizzas?



Dicho todo este rollo de la cebolla, la sofrío a fuego lento hasta que esté bien pochada. Aunque en la receta original se pone en crudo.

Paso 4


Mientras corto el beicon en trozos pequeños que repartiré más tarde por la superficie de la Flammkuchen.

Paso 5


Con todo listo y el horno bien caliente a 250º, preparo la flammkuchen. Estiro la masa hasta dejarla bien fina, esto es importante porque tiene que cocerse en muy poco tiempo. Tampoco hay que recortar los bordes para dejarla perfecta, su aspecto tiene que ser natural o rústico o como se quiera llamar a algo totalmente manual.


Masa finísima para la flammkuchem


Paso 6


Extiendo la nata agria por toda la superficie, por encima la cebolla, el beicon, el queso y lista para el horno.






Paso 7


Nada más salir del horno unas ramas de rúcula por encima y a disfrutar esta delicia recién hecha y bien caliente.



La mejor flammkuche hecha en casa


Suele presentarse, detalle que olvidé, en una tabla de madera, y por lo general se come con las manos. Eso sí, siempre hay que comerla mientras está caliente, en frío no es lo mismo.

Vuestra participación:








lacajitadenievesyelena - quarkkuchen-o-tarta-alemana-de-queso





berguaricoysano - pan de cebolla - 

 

aquisecuecejugando - apfelstrudel






dulceshelens - tarta-de-queso-alemana-o-kasekuchen

















































Bien, hemos llegado al final de este recorrido por la gastronomía alemana, ha estado francamente bien, como siempre, gracias por vuestra participación que no termina porque empezamos con otro viaje, veamos a dónde nos llevará Teresa

Recordad que en julio, todos los enlaces tendrán que llegar a su correo, no queremos que se quede sin trabajo ;)


FlammkuchenAlemania, Cocinas del mundo


14 de junio de 2017

Arroz con chorizo y albóndigas


Increíble arroz con chorizo y albóndigas


Arroz con chorizo y albóndigas

Una comida de apaño para salir del paso, claro que, viendo el resultado es para repetir.

Un día normal, como tantos, que no sabes que hacer para la hora de la comida y vas y abres la nevera y encuentras un poco de esto, algo de aquello... en fin, suficiente para preparar este arrocito que nos supo a gloria bendita, y no, no estoy exagerando, es la pura realidad.

Como tantas veces no tenía intención de compartir este platillo, ni fotos hice hasta que probé y me gustó tanto que hice un par de ellas por si acaso os contaba el resultado y aquí estoy, escribiendo esta sencilla y rica receta con arroz y dos cosillas más.

Ingredientes:
  • 1 chorizo gallego
  • 2 filetes rusos listos para sendas hamburguesas
  • ¾ l de caldo casero de pollo de Aneto
  • Y un poco de sofrito que me sobró del preparado el día anterior.
  • 1 rebanada de pan de molde sin corteza
  • Leche, la justa para mojar el pan
  • Ajo + perejil + mantequilla
  • ¡Ah! Y arroz


Parecen muchos ingredientes, pero no, ya veréis.

Paso 1

El sofrito puede servir cualquiera que tengáis a mano, pero este llevaba, chirivías + puerro + zanahoria + ½ pimiento rojo + ½ pimiento verde + 1 hinojo pequeño + 1 boletus pequeño.

Paso 2

Para las albóndigas deshice los dos filetes rusos que tenía, por supuesto caseros, a los que les añadí la miga de pan remojada en leche, mezcle y fui haciendo las albóndigas de tamaño pequeño. Las pasé por harina y las freí hasta que estuvieron doraditas. Reservé.

Paso 3

En recipiente plano puse unas gotas de aceite de oliva virgen extra para dar un golpe de calor al chorizo cortado a la mitad y en rodajas, así soltaría un poco de su grasilla y le daría sabor al guiso. Hecho esto, añadí el sofrito y el arroz, unas vueltas y añadí como la mitad del caldo. Removí y dejé cocer, eso sí, removiendo de vez en cuando, después de todo lo que quiero es conseguir un arroz cremoso. Fui añadiendo caldo según el arroz lo iba pidiendo. 

También es verdad que no me llegaron los ¾ que tenía del caldo de pollo, pero tenía un poco de caldo de verduras que ya le añadí al principio, tenía claro que no iba a ser suficiente.

Paso 4

Entre vuelta y vuelta del arroz preparé la mantequilla de ajo y perejil. Fácil. Un diente de ajo y un manojo de perejil, todo bien picado y machacado, una buena cucharada de mantequilla, mezclar bien y listo.


Increíble arroz con chorizo y albóndigas


Paso 5

Cuando faltaba poco para que el arroz estuviera en su punto añadí las albóndigas y la mantequilla de ajo-perejil, un par de minutos más al fuego, y que queréis que os diga, un arroz cremoso y con un sabor para recordar.

Os animo a probar, realmente merece la pena. 

Arroz con chorizo y albóndigas


10 de junio de 2017

Pollo encebollado de Mami


Pollo encebollado. Guiso casero y familiar


Pollo encebollado de Mami

Esta sencilla forma de preparar el pollo es 100% plato de lujo de Mami. Realmente no tiene nada de particular, bueno sí, mucha, mucha cebolla, y queda tan rico y sabroso que hoy me ha apetecido compartirlo, y mira que lo hago veces pero siempre pienso  que a lo mejor todo el mundo lo hace igual, o no, bueno no sé, el caso es que según servía los platos me decidí  a hacer fotos por si acaso…

Ingredientes totalmente a ojo:

  • 2 muslos de pollo por persona (estos de Nutrave)
  • 6 cebollas dulces y bien hermosas
  • 6 dientes de ajo
  • Tomillo fresco
  • Romero
  • 100ml de vino blanco
  • 2 ramas de perejil muy picado
  • Manteca de cerdo
  • Sal + pimienta
  • Patatas
  • 1 pimiento rojo


Yo utilizo muslos de pollo en este plato porque, aparte de las alitas, es lo que más me gusta. Mami, normalmente utilizaba el cuarto trasero, muslo+contramuslo  y a veces un buen pollo troceado, pero desde luego, siempre con sus huesos.

La verdad es que no tiene ningún secreto ni nada especial, bueno sí, la calidad del pollo y la cocina del recuerdo materno que para mí es lo más.

En una cazuela amplia, las cebollas cortadas en juliana fina y los ajos cubriendo bien todo el fondo. Ahora el pollo que, bien acomodado, debe quedar en una capa, no amontonado y bien salpimentado. Por encima la manteca de cerdo. Por encima del pollo,  el tomillo, el romero y el perejil, una generosa cantidad. Tapo la cazuela y dejo que se vaya haciendo a fuego mortecino.


Pollo. romero, manteca de cerdo, perejil...

No es necesario remover demasiado, si el fuego está donde debe de estar, el pollo no sufrirá quemaduras de ningún grado.


Pollo bien encebollado y delicadamente frito

Cuando el agua de las cebollas empieza a evaporar, es el momento de añadir ese vasito de vino blanco, vuelvo a tapar y dejo que se termine de hacer, lo estará cuando no quede ni rastro de vino y tanto el pollo como la cebolla tenga ese precioso color dorado, del sabor de la sencillez… ni hablamos.

Pollo encebollado con  pimientos rojos y patatas fritas


Pollo encebollado con pimientos rojos y patatas fritas

Mami tenía la costumbre de acompañar el plato con patatas fritas, faltaría más, y unas tiras de pimiento rojo frito. Sigo siendo fiel a esas costumbres.


Pollo encebollado de Mami




4 de junio de 2017

Ajoblanco, uno más

Ajoblanco, uno más



Dicen que el dinero no da la felicidad, pero que ayuda a conseguirla es un hecho.

Quizás esté exagerando al decir esto, tal vez comparar un rico plato con la felicidad no sea muy correcto, pero el dinero, en este caso, por lo menos para mi es fundamental.

Me explico: comer en buenos restaurantes implica que siempre sean caros, o mejor dicho, MUY CAROS. Sí, sí, lo sé, deben serlo por muchos motivos que no me voy a poner a numerar, eso no implica que para "mi bolsillo" sigan siendo carisimisimos. Pero... una o dos veces al año, es una forma de celebrar que uno está vivo, nada más importante para permitirme disfrutar de uno de mis favoritos, Viridiana.

Siempre tengo mil dudas al elegir el menú, me gustaría probar todo, claro que es imposible, no solo porque mi estómago sea incapaz de admitir tanta comida, es que las raciones son generosas como generosos los aperitivos que no es necesario pedir, te los ponen, y si te los comes todos, difícilmente eres capaz de comerte un primero y un segundo. Quede claro que me estoy refiriendo a mi persona, igual algunos se quedarán con hambre... ¡Aunque lo dudo!

Un mes de Junio comí en Viridiana un ajoblanco con zamburiña alucinante, delicado, suave, con un frescor perfecto. Las zamburiñas, 12 unidades, preparadas a la plancha y colocadas a modo de corona sobre el ajoblanco colmaron todas mis expectativas sobre este plato.

A los poco días las almendras me las trajo muy amablemente mi amigo Javi, la fatalidad quiso que se colara una almendra amarga y se cargara todo el trabajo :(

He repetido el plato, y es cierto que, a mi modo de ver, la textura de un ajoblanco hecho con almendras larguetas nada tiene que ver si se hace con marconas. Ahora entiendo porqué Abraham García me contó muy entusiasmado que estaba preparado con larguetas de leche, casi imposible de conseguir a no ser que tengas amigos productores o inventarte algún tipo de chantaje para conseguirlas, algo difícil si no se a quien chantajear. Se admiten voluntarios :)



Como no tenía zamburiñas ni intención de salir de compras, las sustituí por unos ricos huevos fritos de codorniz con unos granos de sal negra de Hawai por encima. Queda claro que lo único que puede encarecer este plato es precisamente la proteína añadida.

Me resulta un poco atrevido poner los ingrediente para un ajoblanco, algo me dice que cada uno de nosotros tiene sus propias cantidades, yo he utilizado las siguientes.

Ingredientes para el ajoblanco:

  • 200 g de almendras
  • Un trozo generoso de miga de pan candeal
  • Un diente de ajo
  • Un chorrito de vinagre de Jerez
  • Un “chorrazo” de aceite de oliva virgen
  • ½l de agua
  • Sal gorda
  • 3 huevos de codorniz por ración

Paso 1

Elaboración de lo más sencillo. Poner todos los ingredientes en una batidora, cada uno la que tenga, y triturar hasta la saciedad para evitar tener que colarlo o perderíamos parte de la almendra. Dejar en frigorífico para poder servir muy frío.



Paso 2

Solo queda servir el ajoblanco coronado con esos huevos de codorniz fritos y listo.

Una entradita tan de lujo como quiera o pueda cada bolsillo. Este,  sencillo pero rico hasta decir basta.

Ajoblanco, uno más