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28 de agosto de 2018

Ensaladilla rusa con mayonesa de gazpacho



Ensaladilla rusa con mayonesa de gazpacho

Ensaladilla rusa con mayonesa de gazpacho

No tengo por costumbre comprar gazpacho envasado, es más, creo que nunca lo he hecho. Pero hace unos días probé las dos versiones del gazpacho que comercializa Knorr, Original y Ecológico.

Papila/Unilever se ha encargado de lanzar al mercado este gazpacho envasado con receta que parece hecha por la abuela, totalmente artesana. Elaborado con  productos 100% nacionales, bien seleccionados bajo un control absoluto.

He probado los dos y reconozco públicamente que son estupendos, lo mejor que he probado, no sería capaz de diferenciarlos de cualquier gazpacho casero bien hecho.

Diré que si tengo que elegir me quedo con el Ecológico por un pequeño matiz muy personal, un punto más alto de vinagre, pero tan sólo eso, un punto casi inapreciable que para mí, vinagrera total, es lo único que me ayude a elegir si tuviera o tuviese que hacerlo.

Preparaba una ensaladilla para comer y en el momento de empezar a hacer la mayonesa se me ocurrió sustituir parte del aceite, y por supuesto el limón, por una cantidad de este gazpacho.


Ingredientes para la mayonesa de gazpacho



Paso 1

Todos los ingredientes a temperatura ambiente dentro del vaso de la batidora.



Ensaladilla rusa con mayonesa de gazpacho


Paso 2

Coloco la batidora bien pegada al fondo del vaso y sin levantar ni mover pongo en marcha y empiezo a batir, cuando empieza a cuajar ya puedo empezar a mover un poco la batidora para que todos los ingredientes queden perfectamente incorporados.


Ensaladilla rusa con mayonesa de gazpacho


Dejo en el frigorífico hasta el momento de utilizarla.

Paso 3

La ensaladilla la he preparado a mi gusto, con mis ingredientes habituales: Patata, zanahoria, huevo duro, guisantes, bonito en aceite, aceitunas, langostinos y una picada con pepinillo y piparras.

Todo bien picado y muy mezclado, como hacía mi Mami.

Paso 4

Para servirla no mezclo la mayonesa, tan solo cubro la superficie con ella y en la mesa pongo un bol hermoso con el resto de la mayonesa agazpachada para que cada uno se eche tanta como le apetezca.

Me gusta el resultado de añadir gazpacho a la mayonesa, os invito a probar y comprobar que aunque queda algo más ligera que una mayonesa habitual, el sabor que le aporta el gazpacho merece la pena. 



Ensaladilla rusa con mayonesa de gazpacho


Sobre la marcha se me ocurrió un sabroso aperitivo: hojas de cogollo de lechuga + una cucharada de la ensaladilla + un hermoso mejillón = bocado delicioso, para chuparse los dedos y esto es literal.

¿Qué no os apetecen estas opciones? No pasa nada, un buen cuenco de gazpacho al gusto con o sin compañía, tampoco es imprescindible, ya tienes tú la suya.

Alguna que otra mayonesa rica rica.


16 de agosto de 2017

Gazpacho verde, verde, reverde



Una rica crema fría de melón con aguacate y albahaca


Verde, verde, reverde

A mí el verano me sabe a gazpachos, salmorejos, ensaladillas, escabeches, tomates bien aliñados, frutas y más frutas… en fin, me sabe a verano, y a ese fresco que no hay en el ambiente y que busco como loca en mis platos, como esta crema que tanto me ha sorprendido y que para poder compartir una foto he tenido que repetir la vinagreta, por suerte había guardado un par de raciones en un tarro y ha sido suficiente para ilustrar un poco esta entrada.

Una delicia que no puede ser más sencilla de elaborar.

Ingredientes para la crema:

  • ½ melón piel de sapo
  • 2 aguacates en su punto
  • 1 generoso manojo de albahaca
  • 150ml de aceite de oliva v.e.
  • 30ml de vinagre de Jerez
  • 50ml de mahonesa
  • Agua + sal + pimienta negra recién molida

Paso 1.

Pongo en el vaso de la Thermomix el melón troceado, los aguacates, la sal, la pimienta, el vinagre, las hojas de albahaca y un poco de agua. Trituro sin miedo.

Paso 2.

Ahora incorporo la mayonesa, el aceite y dejo que todo emulsione perfectamente el tiempo necesario.

Paso 3.

Aunque no es imprescindible yo siempre paso las cremas por un colador, tengo mis manías y esta, estoy convencida, no es mala. Reservo en el frigorífico.

Paso 4.

Mientras la crema se enfría preparo una “vinagreta” bastante a mi manera.

Ingredientes para la vinagreta:

  • 8 Piparras en vinagre
  • 8 Aceitunas negras
  • 3 Pepinillos en vinagre de los grandes
  • Guindilla roja y amarilla, un trocito de cada
  • 6 hojas de albahaca
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite + vinagre*

Y un toque personal que nos ha encantado, *sustituyo el vinagre por un par de cucharadas del líquido de las piparras.

Bien, esto ya no tiene mucho que contar, todos los ingredientes picaditos como si fuéramos a jugar a las cocinitas, un generoso chorro de un buen aceite y ese líquido maravillosos que conserva a las piparras y que le ha dado un “toquebrutal” a esta vinagreta.

Paso 5.

Solo queda servir, yo he preferido hacerlo en plato hondo y no demasiado grande, tiene que estar fresca que no helada. Es una crema tan cremosa que llena, el aguacate tiene la culpa, y desde luego esa vinagreta por encima anima a no poder parar ¡palabra!


Una rica crema fría de melón con aguacate y albahaca


Hoy ha crecido mi lista de frescos de verano y ha sido más que para bien :)

Verde, verde, reverde

4 de junio de 2017

Ajoblanco, uno más

Ajoblanco, uno más



Dicen que el dinero no da la felicidad, pero que ayuda a conseguirla es un hecho.

Quizás esté exagerando al decir esto, tal vez comparar un rico plato con la felicidad no sea muy correcto, pero el dinero, en este caso, por lo menos para mi es fundamental.

Me explico: comer en buenos restaurantes implica que siempre sean caros, o mejor dicho, MUY CAROS. Sí, sí, lo sé, deben serlo por muchos motivos que no me voy a poner a numerar, eso no implica que para "mi bolsillo" sigan siendo carisimisimos. Pero... una o dos veces al año, es una forma de celebrar que uno está vivo, nada más importante para permitirme disfrutar de uno de mis favoritos, Viridiana.

Siempre tengo mil dudas al elegir el menú, me gustaría probar todo, claro que es imposible, no solo porque mi estómago sea incapaz de admitir tanta comida, es que las raciones son generosas como generosos los aperitivos que no es necesario pedir, te los ponen, y si te los comes todos, difícilmente eres capaz de comerte un primero y un segundo. Quede claro que me estoy refiriendo a mi persona, igual algunos se quedarán con hambre... ¡Aunque lo dudo!

Un mes de Junio comí en Viridiana un ajoblanco con zamburiña alucinante, delicado, suave, con un frescor perfecto. Las zamburiñas, 12 unidades, preparadas a la plancha y colocadas a modo de corona sobre el ajoblanco colmaron todas mis expectativas sobre este plato.

A los poco días las almendras me las trajo muy amablemente mi amigo Javi, la fatalidad quiso que se colara una almendra amarga y se cargara todo el trabajo :(

He repetido el plato, y es cierto que, a mi modo de ver, la textura de un ajoblanco hecho con almendras larguetas nada tiene que ver si se hace con marconas. Ahora entiendo porqué Abraham García me contó muy entusiasmado que estaba preparado con larguetas de leche, casi imposible de conseguir a no ser que tengas amigos productores o inventarte algún tipo de chantaje para conseguirlas, algo difícil si no se a quien chantajear. Se admiten voluntarios :)



Como no tenía zamburiñas ni intención de salir de compras, las sustituí por unos ricos huevos fritos de codorniz con unos granos de sal negra de Hawai por encima. Queda claro que lo único que puede encarecer este plato es precisamente la proteína añadida.

Me resulta un poco atrevido poner los ingrediente para un ajoblanco, algo me dice que cada uno de nosotros tiene sus propias cantidades, yo he utilizado las siguientes.

Ingredientes para el ajoblanco:

  • 200 g de almendras
  • Un trozo generoso de miga de pan candeal
  • Un diente de ajo
  • Un chorrito de vinagre de Jerez
  • Un “chorrazo” de aceite de oliva virgen
  • ½l de agua
  • Sal gorda
  • 3 huevos de codorniz por ración

Paso 1

Elaboración de lo más sencillo. Poner todos los ingredientes en una batidora, cada uno la que tenga, y triturar hasta la saciedad para evitar tener que colarlo o perderíamos parte de la almendra. Dejar en frigorífico para poder servir muy frío.




Paso 2

Solo queda servir el ajoblanco coronado con esos huevos de codorniz fritos y listo.

Una entradita tan de lujo como quiera o pueda cada bolsillo. Este,  sencillo pero rico hasta decir basta.

Ajoblanco, uno más



31 de julio de 2011

Gazpacho verde que te quiero...

Gazpacho de tomates verdes absolutamente delicioso


Lo más divertido de toda esta historia fue encontrar los tomates verdes, porque para ser sincera, no es tan sencillo encontrar buenos tomates que sepan a tomate y ni te cuento si además quieres que estén verdes. Y es aquí donde una se encomienda a todos los santos e intenta encontrar los adecuados, teniendo en cuenta que es la base fundamental de esta crema fría.

Ahora un pequeño guión sobre mi charla con el frutero.

8,30h, frutería Luci, antes de entrar a trabajar


Marga (yo misma): Hola, buenos días.
Frutero: Hola ¿Qué le pongo?
M: Quiero tomates verdes
F: ¿Tomates verdes?
M: Sí… tomates verdes
F: Pero… ¿Verdes…verdes?
M: Claro, totalmente verdes…
F: Pero… ¿verdes de verdad?
M: (empezando a perder la esperanza) Sí, tomates verdes, verdes por fuera y verdes por dentro…
F: ¡Ah! ¡Ya! Creo que tengo unos por ahí en una caja… un momento y se los enseño
(El frutero aparece con una caja de fruta y en el fondo unos cuantos tomates con un aspecto de lo más innoble…)
Los tenía ahí sin saber muy bien que hacer con ellos, venían mezclados con los colorados y me daba pena tirarlos ¿Le sirven?
M: Ya lo creo, pero… están un poco feos ¿No?
F: Sí, pero no se preocupe que elegimos los que estén bien y listo, porque estos tomates tipo “bolita” no tienen nada que envidiar a los RAF, además se los dejo muy baratitos ¿Cuántos necesita?
M: Por lo menos un kilo…
(El buen hombre, tan majo él, fue rebuscando los que estaban impolutos y vaya, ya lo creo que salió el kilo, algo más de kilo y medio que me llevé muy, muy barato, todos por 1€.)


Todo este empeño en preparar esta crema tiene una culpable, Elena, una compañera de trabajo. Hace unas semanas nos contaba que había comido un gazpacho verde buenísimo, y claro, faltó tiempo para preguntar ¿Verde? ¿Con espárragos? Pues no, no llevaba espárragos, tan solo le contaron que llevaba algo de tomate, algo de esto, algo de aquello y un poquito de más allá, en fin, ni cantidades ni nada de nada más, ni vinagre, ni aceite, no tenía ni idea de nada más.

Había que intentarlo, hacer algo parecido, o no, porque yo no sabía como estaba el que ella había comido y como ella no ha probado este, tampoco sé si se parece en algo, pero es igual, no importa si hay diferencias, que las habrá, da igual porque este ha salido rico hasta decir basta.


ingredientes verdes


Los ingredientes:
- 1 k Tomates verdes
- 1 Pimiento verde
- 1 Cebolleta
- 1 Aguacate
- 50g de miga de pan candea
- 150ml de aceite
- 50ml de vinagre de Jérez
- Sal y pimienta


Tan sencillo de preparar como un gazpacho al uso.


picar


Es decir, los tomates y los pimientos, bien limpios y troceados, junto con la cebolleta, también troceada, y el aguacate. Pongo el vinagre, la sal, la pimienta, el pan y listo para pasar la fase de trituración.


salpimentar


Añado el aceite para seguir batiendo un par de minutos más. Es el momento de probar y comprobar si necesita más sal o vinagre o lo que se tercie.

Lo paso por chino o colador para eliminar cualquier resto de pepitas o pellejos y al frigorífico.


verde que te quiero verde


La guarnición, al gusto, yo utilicé :

8 espárragos verdes
8 gambones
2 dientes de ajo bien picaditos
4 cucharadas de aceite.
Una loncha de jamón serrano


Pongo dos cucharadas de aceite en la sartén y doro un poco los ajos. Añado los espárragos, un poco de sal y salteo unos minutos. Escurro bien el aceite y reservo.

Limpio los gambones y pongo las cabezas en sartén con 2 cucharadas de aceite para que se frían bien. Aplasto las cabezas y paso por un colador para extraer toda la sustancia y es en esta sustancia donde salteo los gambones con su pizca de sal correspondiente, 6 de ellos troceados y 6 enteros. Escurro el jugoaceite y reservo.

Junto los espárragos, menos 12 puntas, con los gambones troceados. También junto los restos de los dos aceites que me servirán para poner unas gotas por encima del gazpacho.

Para servirlo coloqué un aro pequeño en el centro del plato que rellené con una cucharada de la guarnición, encima el gambón entero y las dos puntas de espárrago. Por último una tirilla de jamón serrano.

Es el turno del gazpacho que sirvo alrededor de su guarnición. Ahora y con mucho cariño retiro el aro. Por encima unas gotas de los dos aceites y listo para llevar a la mesa.


Gazpacho verde


La primera sorprendida del resultado fui yo misma, francamente, no es un gazpacho al uso pero está delicioso.

Espero que os guste.

15 de noviembre de 2009

Ajoblanco

un detalle

Martes 10, caída tonta.

Miércoles 11, urgencias y pronóstico: fuerte contractura en zona intercostal derecha.

O lo que es lo mismo, reposo absoluto durante tres días y calmante va, calmante viene, o lo que es lo mismo, no hacer nada de nada. De ahí mi poca actividad en estos últimos días.

El dolor no se ha ido, ya me gustaría, me limita bastante además de irse moviendo a su antojo, y no es broma, es como si fuera eligiendo donde le interesa molestar. En fin, sé que es cuestión de paciencia y de días, por eso hoy os dejo un post que tenía escrito desde Julio y que no había compartido, quizás por parecerme demasiado sencillo, demasiado personal, pero hoy me sirve para no faltar a mi cita del domingo.

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Dicen que el dinero no da la felicidad, pero que ayuda a conseguirla es un hecho.

Quizás esté exagerando al decir esto, tal vez comparar un rico plato con la felicidad no sea muy correcto, pero el dinero en este caso, por lo menos para mí, es fundamental.

Me explico. Comer en buenos restaurantes implica que siempre sean caros, o mejor dicho, MUY CAROS. Pero una o dos veces al año, y siempre en algún aniversario, me permito disfrutar de uno de mis favoritos, dentro de los que conozco y que me encanta, Viridiana.

Como casi siempre tengo mil dudas al elegir el menú, y este año no iba a ser menos, me hubiese gustado probar todo lo nuevo, pero era imposible, no solo porque mi estómago sea incapaz de admitir tanta comida, es que las raciones son generosas como generosos los aperitivos que no es necesario pedir, te los ponen, y si te los comes todos, difícilmente eres capaz de comerte un primero y un segundo. Quede claro que me estoy refiriendo a mi persona, seguramente algunos se quedarán con hambre.

Este mes de Junio comí un ajoblanco con zamburiña alucinante, delicada, suave, con un frescor perfecto. Las zamburiñas, 16 unidades, preparadas a la plancha y colocadas a modo de corona sobre el ajoblanco colmaron todas mis expectativas sobre este plato.

Las almendras son de mi amigo Javi que amablemente se ofreció a traerme, mil gracias. Lo cierto es que no tiene nada que ver la textura de un ajoblanco hecho con almendras larguetas a prepararlo con marconas. Ahora entiendo el porqué Abraham García me contó muy entusiasmado que estaba preparado con larguetas de leche, casi imposible de conseguir a no ser que tengas amigos productores o inventarte algún tipo de chantaje que te ayuden a conseguirlas, algo difícil si no se tiene a quien chantajear. Se admiten voluntarios :)

Como no he conseguido zamburiñas, las he sustituido por unos ricos langostinos. Queda claro que lo único que puede encarecer este plato es precisamente la proteína añadida. La próxima vez lo prepararé de lujo y pondré en el centro unas vieiras.

Me resulta un poco atrevido poner los ingrediente para un ajoblanco, algo me dice que cada uno de nosotros tiene sus propias cantidades, pero yo os podré más o menos las de A.Gª.

Ingredientes:

- 200 g de almendras "Javi"
- Un trozo generoso de pan de hogaza o de barra
- Un diente de ajo
- Un chorrito de vinagre de Jerez
- Un “chorrazo” de aceite de oliva virgen
- ½ l de agua
- Sal gorda
- Una clara de huevo
- Langostinos ¿Cantidad? Según suene el bolsillo de cada uno

las almendras de Javi triturar

Elaboración de lo más sencillo. Poner todos los ingredientes (todos menos los langostinos) en una batidora, cada uno la que tenga, y triturar hasta la saciedad para evitar tener que colarlo o perderíamos parte de la almendra. Dejar en frigorífico para poder servir muy frío.

gambon gambon frito

Los langostinos, para que cundan, les he abierto a la mitad y les he salteado con un poco de aceite y su sal correspondiente. He preparado una “falsa vinagreta” con la carne de un tomate limpio de semillas y sin su abrigo de piel, la mitad de una pera, una pizca de vinagre y el aceite de freír los langostinos.

Solo queda servir el ajoblanco y poner en el centro una cucharada de la farsa anterior y listo.

emplatado

Una entradita tan de lujo como quiera o pueda cada bolsillo. Yo, por mi parte, le haré la pelota a Javier para que me traiga más almendrucos.

26 de septiembre de 2009

Gazpacho con manzanas

Gazpacho de manzana


En mi casa, cuando no era yo la que cocinaba y aun vivíamos en ella mis padres y mis hermanos, nunca se comió gazpacho, ni siquiera se si Mami sabía prepararlo, supongo que no, o que nunca quiso molestarse en hacerlo, es más, ni siquiera se dignó a probar el que yo preparaba, bajo ningún concepto iba a tomar ella aquella “papilla” de tomate y ¡Con pepino!

Papá, tan gallego él, me atrevo a decir que fue el gallego más gallego que he conocido en mi vida, tampoco entendía demasiado bien ese tipo de “espapallado” frío. Él, que era de plato de caldo casi a diario, daba igual que llevase repollo, fréjoles, berza,…

Precisamente, fueron esos caldos los que dieron origen a los morcillos recuperados, Mami tampoco tiraba nada de nada (así estoy yo de bien enseñada). Realmente es una forma espléndida de recuperar ese morcillo y exprimido hasta la saciedad para dar sabor a un buen caldo.

Pero a lo que iba, que me pierdo en los recuerdos y me envicio. Al gazpacho.

Es una lástima que este plato sea casi exclusivo de los calores del verano, aunque en Navidad siempre preparo unos chupitos de gazpacho de fresón que nadie rechaza, es más, algunos repiten.

A quien se le ocurrió añadir frutas al gazpacho hay que felicitarle por tan genial idea, no sé si de este modo se enriquecen o simplemente se juega a los sabores, y aunque no me gusta el juego este me apasiona.

He partido de un gazpacho casi tradicional, ya que este no lleva ni pan ni agua que he sustituido por manzanas Royal gala. Un resultado delicioso. No se si las culpables han sido las manzanas, pero ha quedado especialmente cremoso.

Los ingredientes:

- 1 kg de tomates pera
- 1 pepino pequeño
- ¼ de pimiento verde, de los gordos
- ¼ de pimiento rojo
- 2 manzanas royal gala
- Aceite de oliva, vinagre y sal

Como en un gazpacho de diario he triturado todos los ingredientes, que después pasé alegremente por un colador amplio, de esta forma no dejo ni rastro de lo que no interesa y le dejo pasar sus últimas horas en la nevera esperando orgulloso su presentación oficial.

Para su puesta de largo he preparado unos círculos de pan, que serán los receptores de la sencilla guarnición que he preparado como si fuera una vinagreta, con:

1/2 Pimiento rojo, 1/2 pimiento verde, 1 cebolleta, 1 tomate pelado y sin pepitas, 4 ciruelas claudias y una manzana del mismo paquete que las del gazpacho. Aliño con sal, vinagre, aceite de oliva y lo reservo. Añado las gambas cocidas y troceadas en el último momento.


gambas cocidas vinagreta


Los cestillos se los he visto preparar a mi amigo Raúl. El los prepara cortando láminas finísimas de pan precocido con una maquina corta fiambres, viéndolo parece algo sencillísimo…

¡Ja!

Yo compré dos barritas del mismo pan, y con mi supermaquinitacortafiambres (regalo de mi amiga Chariti) me puse manos a la obra. Pero… algo falló ¿La máquina o yo? Lo cierto es que sólo conseguí un montón de tiras de pan destrozadas y desmigadas, vamos, totalmente inservibles ¿Qué había pasado? No tengo ni idea, pero ya tenía todo preparado y no estaba dispuesta a dejarme ganar por dos barritas de pan que ya ni siquiera lo eran.

Entonces lo vi, ¡Pan de molde sin corteza! ¡Perfecto!... pensé… y me puse a intentarlo y… ¡Resultó!


pan de molde

Las rebanadas de pan cortadas a la mitad, rodillo en plan apisonadora sobre ellas a pleno rendimiento para dejarlas como si de asfalto blanco se tratara. Las enrollo con cuidado, pego los bordes que previamente he mojado con unas gotas de agua y al horno a 180º hasta que estén doraditas.


pan al horno

Por suerte han quedado estupendas.

Ha llegado el momento de coronar el gazpacho, para ello pongo la “corona” en el centro del plato y relleno con su guarnición, y como si de un reino se tratara la rodeo con un campo de color para disfrutar con cuchara. Por encima su correspondiente hilo de aceite.


emplatado

¡Lástima! No sobró nada, o mejor dicho ¡Qué suerte! No quedaron sobras.

23 de agosto de 2007

Gazpacho de pepinos

detalle


No, creo que no, es más bien una crema fría deliciosa, si te gustan los pepinos, claro :)

Fácil, fácil, hasta decir basta. No recuerdo ni cuando, ni dónde, ni como llegó a mí esta receta, pero la primera vez que la compartí fue con Carmen, una amiga que me pidió ayuda para dar salida al montón de pepinos que su huerta se había empeñado en producir.

Después de esto pasó a estar guardada como otros ¿dos años? Hasta que esta semana pasada Mª Jesús, una compi de trabajo me la pidió y vuelta al cuaderno a buscarla, y como no hacen más que decirme que está buenísima he decidido preparar un poco .

Se tarda unos 10 minutos en hacerla y algo más en enfriarla, hielo NO por favor.


ingredientes

Ingredientes:

- 500 g de pepinos
- 4 yogures naturales (los utilizo griegos)
- ½ diente de ajo (optativo)
- 6 u 8 cucharadas de aceite de oliva
- sal y pimienta blanca.



Lo más complicado, “pelar los pepinos”.

En el vaso de la turmix pongo todos los ingredientes, cuando está bien triturado lo paso por un colador para que quede finísimo, lo guardo en un recipiente tapado y a dejar que se enfríe.

Se puede tomar tal cual, pero he preparado una “vinagreta” con pepino, tomate, melón, guindilla verde, aceite, y vinagre de Módena, he puesto una cucharada encima justo en el momento de servirlo.

emplatado

También he preparado unas mini brochetitas con jamón y queso, otras con queso y carne de guayaba, no quedó mal el contraste.

Al final y por encima no puede faltar un hilillo de aceite de oliva.

banderillas

Se me ocurre que añadir unas nueces a la vinagreta puede quedar fantástico.

El resultado es delicioso y...¿a que es fácil?