Mostrando entradas con la etiqueta adobos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adobos. Mostrar todas las entradas

9 de octubre de 2018

Berenjena y aceituna crujiente




Tapa crujiente de berenjena y aceituna frita con miel

Berenjena y aceituna crujiente

Una tapa sencilla pero deliciosa, de esas que preparas en un pis pas, sin pensar demasiado y con un resultado más que sorprendente.

Poco que contar, o mejor dicho, lo cuento en pocos párrafos porque no necesita mucho más. Las berenjenas con la fritura se inflan y casi se confunden con las aceitunas en volumen, que no en sabor, pero las dos mezcladas me gustan para repetir en breve.


Ingredientes:
  • 4 rodajas de berenjena sin piel
  • Aceitunas rellenas
  • 5ml de tabasco
  • 5ml de salsa Hoisin
  • 30ml AOVE
  • 30ml miel
  • Sal
  • Harina
  • 1 huevo para rebozar
  • Pan rallado

Paso 1

Corto los laterales de las rodajas de berenjenas para dejarlas cuadradas y vuelvo a cortar en cuatro, añado un poco de sal.


Paso 2


En un cuenco coloco el tabasco, la salsa Hoisin, la miel y el aceite. Mezclo bien e incorporo las berenjenas troceadas y las aceitunas. Remuevo para que quede todo bien cubierto y dejo reposar, por lo menos una hora.



Tapa crujiente de berenjena y aceituna frita con miel


Paso 3


Escurro bien del rico aliño y paso tanto la berenjena como las aceitunas por un poco de harina, de ahí a un colador para retirar el exceso de esta.


Paso 4


Bato bien el huevo con una pizca de sal. Incorporo los trozos enharinados que empapo bien con el huevo, de ahí al pan rallado. Aprieto un poco para que quede bien pegado y reservo un rato para que se seque todo el rebozado.


Paso 5


En un cazo con abundante aceite, tiene que cubrir los trozos en el momento de la fritura, y con una temperatura alta, voy friendo los trocitos de berenjena y las aceitunas hasta que estén bien dorados por todos sus lados.


Paso 6


Retiro de la fritura y dejo sobre papel de cocina.

Listo para pinchar en una brocheta y servir acompañado con un poco de miel y una copita de un rico vino o cerveza bien fría.



Tapa crujiente de berenjena y aceituna frita con miel


Un bocado sencillo pero más que sorprendente por el contraste del picante y el punto dulce de la miel.

Me encanta preparar tapas aquí os dejo el enlace de algunas de ellas.

Berenjena y aceituna crujiente


7 de abril de 2018

Costillas de cerdo asadas


Costillas de cerdo asadas

Costillas de cerdo asadas


Me gustan especialmente fritas y asadas. Hay muchos sitios que las sirven francamente ricas, llenas de acompañamientos de los que no engordan nada de nada, cruda realidad, tan cruda como decir que alguna vez, disfrutar de un plato lleno de buenas costillas y sus compañías, me hace enormemente feliz.

Estas de hoy están asadas. Ningún secreto. Tan sólo una noche descansando dentro de un “adobo” hecho a base de ir añadiendo ingredientes un poco a lo loco. Por suerte la mezcla resultante cumplió su cometido.

Ingredientes para las costillas de cerdo asadas

  • Costillas de cerdo enteras
  • Tomillo fresco
  • Romero fresco
  • Orégano seco
  • Ajo bien picado
  • 1 c/s de mostaza inglesa
  • 1 c/s pasta de ají amarillo
  • 2 c/s de kétchup
  • 2 c/s de salsa Perrins
  • 1 c/s de miel
  • Un chorro de aceite de oliva virgen
  • 200ml vino blanco
  • 1 cucharada generosa de mantequilla

Paso 1


Piqué todas las hierbas y el ajo. En un bol mezclé todos los ingredientes, menos las costillas. Reservé.



Costillas de cerdo asadas

Paso 2

Coloqué las costillas en una fuente, cubrí con la mezcla anterior y dejé reposar toda la noche en el frigorífico.



Costillas de cerdo asadas

Paso 3

Retiré las costillas de su adobo, las coloqué en una fuente de horno. Salpimenté y por encima le puse un poco de aceite, poco, y otro poco de agua.

Listas para el horno. 170º hasta que estuvieron perfectamente asadas, en ese momento subí la temperatura hasta 200º y dejé que se dorara un poco toda la superficie.



Costillas de cerdo asadas

Paso 4

Mientras las costillas estaban en el horno puse a cocer el adobo a fuego lento, el tiempo suficiente para que redujera casi a la mitad. En ese momento lo pasé por un colador para retirar todas las hierbas.

Otra vez al fuego y a terminar de reducir. Al final añadí una generosa cantidad de mantequilla a la salsa para darle cremosidad, brillo y, por supuesto, sabor.

Listas para servir, con ensalada, patatas fritas o sencillamente, tal cual, para chuparte los dedos al final de cada una de ellas, y esto es literal.



Costillas de cerdo asadas


Os invito a ver alguna de mis elaboraciones con carne de cerdo y también algún que otro adobo interesante.

Costillas de cerdo asadas
  


28 de julio de 2017

Costillas “asadas en cazuela”



Deliciosas costillas “asadas en cazuela”

Costillas “asadas en cazuela”

Sí, lo sé, existen tropecientas formas de asar costillas y muchas de ellas son fantásticas, ni mejor ni peor que otras, tan solo he creído que son merecedoras de estar en ese grupo.

Menos mal que algunas veces, cuando no tengo a mano ni pluma ni papel, tiro del teléfono y hago foto de los ingredientes, por si acaso, no siempre merece la pena compartir los desastres ;)

Vamos con los ingredientes:

  • 1 frasco entero de salsa barbacoa
  • 50ml de salsa picante coreana
  • 2 cucharadas de miel de romero
  • El zumo de 2 limas
  • Una cuchara generosa de hierbas provenzales
  • 2 cebollas moradas
  • 1 pimiento verde
  • Sal

Paso 1.

Mezclé bien todos los ingredientes en un bol. Troceé la cebolla y el pimiento y lo añadí al bol. Hice 6 trozos generosos de costillas que embadurné bien embadurnadas con mi adobo. Dejé todo bien tapado en el frigorífico hasta la mañana siguiente.

Deliciosas costillas “asadas en cazuela”

Deliciosas costillas “asadas en cazuela”


Paso 2.

Las iba a asar en la placa del horno, ya se me hacía la boca agua, pero de pronto vi mi adorada cocotte baja tipo cacerola y pensé que igual allí dentro, bien tapadas y a fuego lento podrían quedar de lujo, y vaya que quedaron, de lujo de milla de oro en Madrid.

Deliciosas costillas “asadas en cazuela”


Paso 3.

Bien, una vez acomodadas en su interior, bien tapadas, las dejé en el horno a 150º y me olvidé de ellas, eso hizo que estuvieran allí durante 5h ¡se han socarrado! Pensé… pero no, para nada, menudo aroma desprendían, del sabor ni hablamos.

Paso 4.

Retiré las costillas con sumo cuidado, se deshacían de tiernas, y trituré todas las verduras junto con la salsa. Pasé por colador para que quedara finísima y puse a cocer unos minutos con una nuez de mantequilla. Reservé.

Paso 5.

Preparé unas patatas con piel, bien lavadas, y cortadas en gajos. En una sartén con abundante aceite dejé que se hicieran a fuego bajo. Retiro y dejo escurrir sobre papel de cocina para que no tengan ni una gota de aceite innecesaria.

Deliciosas costillas “asadas en cazuela”

Paso 6.

Con ellas cubro el fondo de una fuente de horno, sobre ellas los trozos de costillas, con mimo, y por encima una generosa capa de su salsa. Solo faltaba meter el conjunto en el horno a 160º para que pudieran llegar a la mesa bien calientes, y vaya sí llegaron.

Deliciosas costillas “asadas en cazuela”

Insisto, puede que sean unas costillas más, pero estaban tan ricas… 

Costillas “asadas en cazuela”


19 de junio de 2016

Alitas de pollo al estilo de Buffalo "USA en Cocinas del Mundo"




Este es uno de esos platos que preparas y no tienes intención de compartir, total... alitas fritas... es lo primero que piensas...
Pero cuando el resultado resulta no solo rico, más bien súper rico. Un rebozado tan crujiente y sobre todo, tan entero, y cuando digo entero me estoy refiriendo a que se queda en las alitas y no en la sartén, como tantos que has probado y siempre piensas que es el rebozado definitivo. Pues no, el definitivo es este.
Cuando Teresa eligió USA para viajar en  junio no lo pensé dos veces, estas alitas originarias de Buffalo (Nueva York) , dulces y picantes a la vez, que  se sirven con un aliño curioso y dónde no puede faltar el queso, eran perfectas, o mejor dicho “son perfectas” y realmente sabrosas.

A veces entiendo perfectamente el por qué a los americanos les gusta tanto este tipo de comidas, aunque no solo viven de chuparse los dedos como con estas alitas. gran parte de su gastronomía más consumida, es la herencia que los miles de inmigrantes llevaron de sus países de orígen. Valga como ejemplo: la tarta de manzana, la hamburguesa, el perrito caliente, la pizza, la pasta, las papas fritas y por supuesto los burritos y los tacos mexicanos. 

Yo de momento me quedo en Nueva York, esa gran ciudad que tan solo conozco por las películas pero todo se andará...
Ingredientes para:
- 24 alitas
- 130g de harina
- 150g de pan rallado
- 1 cucharita de pimentón
- ½  cucharita de cayena
- ½  cucharita de sal
- 500ml de suero de leche (*)
- 1l de aceite de girasol o de cacahuete para freír
(*)Lo primero que he hecho fue preparar el suero de leche con 250ml de leche y la cucharada de limón. Mezclo, dejo reposar 10 minutos y listo.
Las alitas bien limpias y sin ningún resto de plumas.
En un cuenco amplio he mezclado la harina, el pan rallado, el pimentón, la cayena y la sal.
Toca ir pasando las alitas por el suero de leche y a continuación al cuenco con la mezcla y las dejo bien rebozadas, que no quede ni un solo hueco sin rebozado. Las voy dejando en una bandeja y cuando están todas las guardo en el frigorífico durante una hora como mínimo.
Mientras preparo la salsa:
- 250ml de salsa de guindillas
- 2 dientes de ajo machacados
- 2 cucharadas de miel
- 115g de mantequilla
Todos los ingredientes en un cazo al fuego, cuando se hayan disuelto todos los ingredientes dejo hervir  a fuego lento 5 minutos. Retiro del fuego y reservo.
Caliento el aceite y voy friendo las alitas hasta que estén bien doradas y bien hechas por dentro, no soporto el pollo poco hecho. Las voy dejando en una fuente sobre papel de cocina.



Con todas las alitas fritas, caliento la salsa y voy pasando todas las alitas por ella y las dejo sobre una rejilla para que escurran bien.
Solo falta preparar el aliño con:
- 50g de mahonesa
- 100g de nata agria
- 90ml de suero de leche
- 115g de queso azul desmenuzado
- 30ml de vinagre de sidra
Trituro todos los ingredientes para obtener una salsa ligera que paso a un cuenco y lista para acompañar estas deliciosas alitas.
Y ya está, deliciosas, de las de chuparte los dedos y de verdad. 

Siguiente mes Julio, pleno verano, Concha elige "destino" ¿Dónde nos llevará? 

Os recuerdo a las 6 culpable de este viajero reto por riguroso orden alfabético: 

Acibecheria (Marga)
Casa Tere (Teresa)
La cajita de Nieves y Elena (Nieves y Elena)




24 de enero de 2016

Alitas de pollo a la naranja


Divinas alitas de pollo con un adobo espectacular.

Alitas de pollo laranxadas


No estaba segura del resultado de este adobo pero sí estaba empeñada en intentar que saliera rico. Tenía dos motivos para intentarlo, el primero, mi cabezonería y el segundo, demostrar que un rico licor que lleva un destilado aromatizado y un redestilado (doble destilación), un proceso de maceración, y además fala galego, podía formar parte, no solo en una copa después de la comida, también dentro de ella, y vaya si cumplió con su papel.

Y esta vez, por suerte, anoté los ingredientes. Cocinar a bulto me da buenos resultados pero tiene un inconveniente importante, no soy capaz de repetir la misma receta dos veces, claro que estoy empezando a tener buenas costumbres. Cuaderno y lápiz a mano y sobre todo, intentar que sea siempre el mismo cuaderno ;)

Ingredientes para el adobo:

  • 15 g de ras el hanut
  • 1 guindilla fresca
  • 60 ml de miel de caña
  • La cáscara de una naranja
  • 60 ml de Licor de Laranxa con Herbaluisa
  • 60 ml de zumo de naranja
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Unas hojas de salvia
  • Sal

Paso 1.

Todos estos ingredientes bien mezclados.

Faltan las alitas de pollo, 16 utilicé.

Y una cajita de setas shimeji.

Paso 2.

Las alitas, bien limpias,  las metí en la mezcla laranxeira y allí pasaron toda la noche.

Paso 3.

Al día siguiente puse las  alitas en una fuente de horno,  y también todo el adobo, y listas para pasar un buen rato en el horno a 160o.


Divinas alitas de pollo con un adobo espectacular.

Paso 4.

A media cocción puse por encima las setas, un poco rociadas con aceite para que no se quemaran. Huelga decir que me preocupé de darles un par de vueltas mientras se asaban.

Yo no sé si será el licor, seguramente el conjunto de la mezcla, pero os aseguro que el resultado merece la pena. Ya es un hecho que han pasado a ser mis alitas de pollo favoritas al horno.

Divinas alitas de pollo con un adobo espectacular.
Tengo que agradecer a Belén de Licores Alicornio (Ourense) que me enviara dos  maravillosos licores elaborados artesanalmente de manera ecológica. Son espléndidos, y no solo para copa, esta receta demuestra que pueden ayudar a mejorar el plato más humilde, porque otra cosa no será, pero la humildad de las alitas de pollo está más que testada.


Divinas alitas de pollo con un adobo espectacular.

Y este no es mi último reto, me queda utilizar, en otro guiso, el Licor de Framboesa con Augardente de Albariño.

Alitas de pollo laranxadas