24 de mayo de 2017

Kalegría de croquetas


Crujiente por fuera crema absoluta por dentro


Kalegría de croquetas

Este es el resultado de un kale salteado que debí salar dos veces, inconscientemente claro está. La cuestión es que yo lo preparé para la cena de mi hija, ella lo esperaba con gusto después de su larga jornada pastelera y… en fin… estaba listo para ir a la “B” de basura, pero claro, tirar aquello… ¡uf!... total solo era una ración, pero aun así me costaba  tanto archivar aquella verdura que… ¡tachan!


Nada del otro jueves no vayáis a creer, pero una pizca de mantequilla, una cucharada de harina, un brick de 200ml de nata líquida y otro tanto de leche entera, pimienta negra y cocer, cocer y cocer, probar y comprobar. Y resulta que al final tuve que añadir una pizca “más” de sal.




bechamel + mozzarella


Maki sushi de kale con mozzarella


Se supone que yo pensaba hacer una crema de kale que luego iría al horno y serviría bien gratinada, así que bien guardada “la crema” pasó la noche en la nevera y al día siguiente  no era crema, era masa bien cocida como para unas croquetas y me dije… pues hala, croquetas.
Claro que por otro lado me parecía tan simple que no se me ocurrió otra cosa que estirar la masa entre dos papeles de horno y poner a lo largo tiras de mozzarella. Enrollé a modo maki sushi, corté trozos más o menos del mismo tamaño y seguí los pasos normales para rebozar una croqueta. Huevo y pan rallado.


mozzarella bien cremosa


Y este es el resultado de unas ramas de kale saladas hasta ser incomibles, no es para restaurante de lujo, ni lo pretendo, pero estaban bien ricas, suaves y me atrevo a decir que delicadas, a fin de cuentas… diferentes.

Kalegría de croquetas



21 de mayo de 2017

Alitas a la naranja "Colombia en Cocinas del Mundo"


Alitas de pollo con naranjas, una delicia para cualquier paladar


Alitas a la naranja "Colombia en Cocinas del Mundo"


Un nuevo país elegido por Mar, Colombia, sin un plato nacional específico, aun así no está falto de ellos, muchos hay que representan a su gastronomía como el sancocho, la arepa, la momia, el tamal, etc.,  Pero no tengo intención de hacer una lista con todos ellos, lo que importa es que volvemos a viajar a otro país del continente americano.


Logo de cocinas del mundo en primavera para Colombia. ©margacibecheria

Esta vez no voy a utilizar una masa, ni me he molestado en buscar, aunque tampoco habría buscado mucho, me habría decidido por unas arepas y tan feliz, pero resulta que leí un plato con alitas de pollo y a estas me rindo sin rodeos. Igual coincidimos más de una, no me extrañaría nada de nada, lo entendería perfectamente porque es un plato tremendo, de esos que terminas rechupando tus dedos y si me apuráis hasta las manos enteras, porque… lo confieso… soy de las que se comen las alitas con las manos ;)

Ingredientes para mis alitas a la naranja:
  • 16 Alitas
  • 1 Cebolla hermosa y dulce
  • Aceite de oliva virgen extra 
  • 125ml de vino blanco
  • 125ml de agua caliente
  • 60ml de salsa de soja
  • 60g de azúcar moreno de caña
  • Ajonjolí  tostado
  • 2 naranjas
Paso 1:

En una cazuela amplia con un buen chorro del aceite coloco la cebolla cortada en juliana fina y dejo que se haga unos minutos, sin que se dore y mucho menos que se queme.

Paso 2:

Las alitas, bien limpias y bien quemados todos los restos de plumas, si las tienen, están perfectas para salpimentar y añadir a la cazuela. Unas vueltas para mezclar bien con la cebolla. Dejo unos minutos  fuego medio para que se doren un poco, procurando que la cebolla no se queme.


Alitas de pollo con naranjas y mucha cebolla, una delicia para cualquier paladar

Paso 3:

Es el momento de añadir el vino, la soja, el azúcar, el zumo de una de las naranjas colado y el agua. En cuanto empieza a hervir bajo el fuego y dejo cocinar a fuego lento-medio, hasta que estén hechas. Por supuesto sin dejar de controlar que no se queme y dando la vuelta a las alitas un par de veces.


Alitas de pollo con naranjas, una delicia para cualquier paladar

Paso 4:

Tan solo queda servir y disfrutar, porque esta forma de hacer las alitas  pasa a formar parte de mis favoritas, y sé que debo controlarme cuando como alitas pero… ¡No soy capaz!

Las he acompañado con un rico arroz blanco (AQUÍ).


Alitas de pollo con naranjas una delicia para cualquier paladar


Se supone que el ajonjolí tostado se añade al final por encima, seguro que aporta su sabor pero a mí se me olvidó por completo y, sinceramente, no lo eché de menos.


Alitas de pollo con naranjas, una delicia para cualquier paladar

Antes de empezar mi gira turística por vuestros platos en la cocina de Mar os recuerdo que seré la anfitriona en Junio, motivo por el que me toca elegir un país que empiece con la letra “D” y lo he hecho, no tenía demasiadas opciones y tampoco me seducía ninguna de ellas, así que como otras veces, he utilizado el nombre del país en su lengua original, el alemán: Deutschland, creo que no es necesario la traducción pero por alguien tiene dudas “Alemania”, un destino que me apetecía muchísimo cocinar.  

Espero vuestras fotos junto con vuestros enlaces, no me faltéis, paso lista.

Alitas a la naranja "Colombia en Cocinas del Mundo"

17 de mayo de 2017

Escalivada "Las recetas de mi madre de Joan Roca"

Escalivada con anchoa sobre pan de coca

Escalivada  

La receta elegida por Rosalía para nuestro Proyecto Roca, puede que a simple vista parezca sencilla, y lo es sin duda alguna, pero tiene una dificultad que me ha parecido importante “asar las verduras sobre la llama o sobre brasas de carbón”. En fin, en casa las brasas como mucho virtuales y el carbón… ni vegetal tenía.

Lo cierto es que cuando me fui a la página 46 del libro “Las mejores recetasde mi madre” me quedé francamente descolocada, así que sencillamente tomé la decisión de hacer una escalivada al estilo “esto es lo que hay” y listo.

También se pueden asar en el horno, pero dice Joan Roca en sus comentarios que el éxito de esta receta es precisamente eso, el método de asado, que no es lo mismo asarlas en unas brasas que en el horno envueltas en aluminio. Que existen unas “churrasqueras” que no he visto en mi vida, una especie de sartén con orificio en el centro y con tapa que se pone en el fuego, la mejor forma de sustituir las brasas, pero volvemos a lo mismo ¡No tengo ni brasas ni fuego!


Ingredientes para la escalivada:

  • 2 pimientos rojos
  • 2 cebollas
  • 2 berenjenas tiernas que no tengan pepitas
  • 4 patatas del mismo tamaño que las cebollas
  • Vinagre
  • Aceite de oliva arbequina
  • Sal
  • Anchoas y masa de coca para las bases

Paso 1

Las verduras limpias se asan, en mi caso sobre una plancha, allí estuvieron hasta que la piel de todas ellas estuvo más que churruscada, menos la cebolla, sencillamente olvidé ponerla con las demás verduras.

Verduras bien asadas

Paso 2

Ya “asadas” tapé con un paño limpio y esperé para poder pelar cada una de ellas con facilidad.

Que no falte salar las verduras de la escalivada

Paso 3

Solo faltaba colocar todas las verduras en una fuente y aliñar, y eso hice, pero lo mejor fue el aperitivo que nos comimos con la escalivada recién preparada. Para este, como ya lo tenía previsto, hice un poco de masa para unas mini cocas que resultaron ser una base perfecta.

Aceite de aceituna arbequina

Paso 4

Encima de cada coca puse unas láminas de la patata, un poco de berenjena  y  unas tiras de pimiento y la cebolla, no podía faltar, pero como no la había asado corté media cebolla en juliana y salteé hasta que estaba casi crujiente pero no quemada. Y por último, coronando este bocado una deliciosa anchoa.

Aperitivos con escalivada

No es la primera vez que preparo una escalivada en casa sin fuego, sin brasas, sin carbón y el resultado siempre ha sido más que comestible. También  la he comido en Cataluña y realmente no he notado diferencias. Tendré que ir a comerla al sitio adecuado y poder valorar este plato, como dice Joan Roca,  desde su origen más puro. 


Ahora toca de visitar las elaboraciones de:

Dolors es bruixesalacuina 

Espero qué disfrutéis con nuestras Escalivadas 

10 de mayo de 2017

Pasta sin pretensiones



Pasta sin pretensiones

Sábado, comida para dos y los dos de buen comer, pasta con gambas al ajillo, que no terminó en unas simples gambas al ajillo, así empezó este plato.

Según pelaba las gambas, arroceras, e iba dejando sobre un plato las cabezas y todo lo que no era carne para ponerlas en un cazo con agua y después, como otras veces, cocer ahí mis macarrones… pero… NO… esta vez cambié y empecé a hacer una prueba que podía o no resultar bien, pero vaya que resultó, pero que muy requetebién, y por eso os cuento el sabroso resultado, que no por sencillo deja de ser un espectáculo de sabor.

Puse en la sartén, con un chorro de aceite todas las peladuras de las gambas y sofreí un par de minutos. Añadí sobre ellas y a ojo de buen cubero:

Los ingredientes para esta pasta sin pretensiones:

● 2 cucharas de Salsa de soja● 2 cucharas de vinagre
● 1 cucharada de curry
● 1 cucharita de pimentón
● 1 cucharita de jengibre

Bien, con todo esto por encima, removí bien, pasé a un colador y aplasté hasta el aburrimiento para recuperar todo el sabor.


Añadí un par de dientes de ajo muy picados y en cuanto empezaron a tomar color incorporé medio pimiento verde en cuadritos,  3 espárragos verdes picados en rodajitas, salpimento.  


Bien mezclado añado las gambas, unos 250g, y como una cucharada de un sofrito súper picante que tenía congelado(*). Unas vueltas y turno de la leche de coco, como unos 100ml, un manojito de perejil bien picado, un par de vueltas y listo para recibir los macarrones de turno. Un par de minutos de cocción todo junto y listo.


Nada más y nada menos, menudo plato nos zampamos entre los dos, menos mal que recuerdo los ingredientes, que no las cantidades, es lo que tiene cocinar a ojo, claro que esto también tiene sus ventajas ;)


Me satisface cocinar así, añadiendo sobre la marcha lo que se me ocurre, por suerte para mí y mi familia, casi siempre acierto y digo casi siempre porque…

(*) Sofrito súper picante… pues eso… tan picante que fue imposible utilizarlo en lo que estaba previsto, y juro que yo aguanto bastante bien el picante pero ese sofrito sobrepasaba con creces mis límites, claro que como no estaba dispuesta a tirar algo que sí, picaba de llorar, pero rico de nota, hice lo único que se me ocurrió en aquel momento, congelar en una cubitera hermosa e ir utilizando porciones, como hoy. Todo un acierto.



Espero que os haya gustado esta sencilla Pasta sin pretensiones.




7 de mayo de 2017

Financiers y Panacota


Panacota de chocolate blanco

Financiers y Panacota

Había que estrenar los moldes de Silikomart y para ello he tenido la mejor  ayuda posible, sí, mi hija ha hecho los financiers que estaban… no sé cómo explicarlo, o sí, de muerte lenta. Y como ella es la autora de esta receta os pongo el enlace a su blog, aunque aquí también comparto su foto. Resultado delicioso pero un poco lento a la hora de cocer, y esto no es una queja, pero si hubiera o hubiese tenido otro molde igual se habría ahorrado hornearlos en cuatro veces.


Financiers deliciosos


Preparando el molde para los financiers

Recién salidos del horno los financiers



Por mi parte estaba deseando probar uno de los otros dos moldes que me regalaron en su visita a los madriles Chiara y Valentina, que por cierto, fue un placer enorme compartir esa tarde con las dos, fue estupendo.


Bien, el caso es que no sabía por cual empezar ni qué cobertura iba a emplear. El molde con forma de margarita me gustaba por aquello del nombre, pero realmente se llama molde primavera, era perfecto para algo tan sencillo como una panacota de chocolate blanco, que mejor elección que un postre italiano para este estreno.

Ingredientes para la panacota:

1 ¼ litro de nata líquida
Chocolate blanco Nestlé 180g
1 vaina de vainilla
8 hojas de gelatina
Azúcar

Remojar las hojas de la gelatina.

La leche en un cazo, con la vainilla abierta y raspadas las semillas, al fuego hasta que empiece a hervir. Separo como unos 250ml. A la nata restantes le añado el chocolate y remuevo en caliente para que se disuelva. Pruebo y añado un poco de azúcar, al gusto de cada uno porque el chocolate es bastante dulce.

En la nata caliente reservada disuelvo las hojas de gelatina bien escurridas del agua de remojo. Remuevo bien y utilizando un colador la vuelco sobre el recipiente con el resto de la mezcla. Mezclo bien y vuelco sobre el molde de la margarita.

Panacota de chocolte blanco

Dejo que enfríe bien antes de desmoldar, y como una hora antes de hacerlo meto el molde dentro del congelador para que resulte más fácil que no se rompa la panacota.

panacota de chocolate blanco

No es que yo sea un genio y haya descubierto que el spray consigue mejor ese efecto nieve de terciopelo estando casi helado, es mucho más sencillo, lo pone en el bote.

No presumo de que este primer intento haya sido un éxito total ni perfecto tanto en la forma ni en el recubrimiento, claro que no me rindo y volveré a intentarlo.

Eso sí,  la panacota un acierto delicioso.


Financiers y Panacota





5 de mayo de 2017

Tarte de cebola


Tarta de cebolla y chorizo de Henrique Sá Pessoa

Tarte de cebola

Este mes en Coockin the chef  cocinamos en portugués con Henrique Sá Pessoa, un chef de los más respetados en Portugal. Y a mí me gusta su país, por ser vecinos, porque linda con Ourense, porque consigo entender un poco su idioma, porque tiene ciudades maravillosas, porque su gastronomía es espectacular, porque adoro el bacalhau dourado, o Bacalhau à Brás, Queijo da Serra, las Francesinhas esa maravilla, los pastéis de nata, en fin, esto es un no acabar sin haber empezado.

Esta vez no tengo un libro de Henrique Sá Pessoa en el que buscar y disfrutar sus platos, pero he visto cosas y me he quedado con una muy sencilla  porque como no podía ser de otro modo, lleva una masa, quebrada, al fin y al cabo una masa a la que no pude resistirme.

Ingredientes de la tarte de cebola:

  • 2 cebollasMasa quebrada AQUÍ
  • 1/2 chorizo
  • 4 huevos
  • 200 ml de leche (yo nata líquida)
  • 1 cucharada de harina
  • Nuez moscadaSal + pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra

Paso 1

Engraso bien con mantequilla un molde de paredes bajas, o un aro generoso. Cubro con la masa que voy ajustando bien al interior del molde, con cuidado para no hacer roturas,  si se hace alguna es sencilla de reparar, un trocito de masa nueva encima y listo. Ahora a cocer a blanco a 160º unos 15 minutos aproximadamente.  Cuando los bordes están empezando a tomar color retiro del horno. Reservo.


Paso 2

Mientras corto las cebollas, en juliana dice Henrique, pero yo he preferido hacer trocitos mucho más pequeños, no soporto que al morder me encuentre tiras de cebolla dentro de un pastel, sí, lo sé, son manías, pero de las que no hacen daño a nadie, vamos, ni a mi ;).  Las pongo a freír en una sartén con el aceite hasta que esté bien dorada que no quemada.


Tarta de chorizo y cebolla de Henrique Sá Pessoa


Paso 3

Retiro la tripa del chorizo y lo troceo muy pequeño. Añado a la sartén  y dejo tan sólo unos segundos, lo justo para que contagie  su sabor  a la cebolla.  Retiro del fuego, añado la harina que mezclo bien y reservo.


Tarta de cebolla con cohrizo de Enrique Sá Pessoa



Paso 4

En un cuenco bato bien los huevos junto con la nata. Añado la sal, la pimienta y la nuez moscada.  Junto esta mezcla  con el sofrito reservado y vuelco sobre el interior de la tartaleta. Está listo para volver todo junto al horno que seguirá a 160º y estará allí unos 30 minutos. Como siempre dependerá del horno de cada uno.


Tarta de chorizo de Enrique Sá Pessoa


Paso 5

Retiro del horno y dejo enfriar sobre una rejilla. Desmoldo con cuidado y lista para servir.
En casa la comimos templada pero fría estaba de lujo.

Esta es mi aportación y mi homenaje a ese joven y gran chef  portugués, Henrique Sá Pessoa, protagonista total de Coockin the chef  de este mes de mayo.


1 de mayo de 2017

Arroz al caldero



Arroz al caldero con su alioli

Arroz al caldero

Tenía muchas ganas de hacer en casa este arroz, y lo he preparado siguiendo los consejos recibidos en el Restaurante El Caldero gracias  a ese taller impartido por Sergio Valero, uno de los propietarios, que nos enseñó a preparar esa maravilla. Ellos siempre utilizan productos que traen de su tierra murciana. 


Arroz al caldero en el Restaurante El Caldero

Aprendí que lo más importante para que este arroz resulte perfecto es el sofrito. Un sofrito elaborado con ñoras, ajos y tomates. Que cuanto más tiempo se cocinen mayor será la concentración de sabores.

video


Este mío está hecho con productos del mercado madrileño, no será lo mismo pero estaba increíblemente sabroso.

Ñoras, ajos, tomates...

Por otro lado el caldo o fumet. Yo he tardado en preparar este caldo porque no encontraba esa morralla tan fácil de encontrar en la costa, a mí me ha costado hasta que me pasé por el Mercado de Chamartín y allí estaba, esperándome.  En el Caldero tienen cociendo este fumet unas 4 horas,  el mío no estuvo más de 30 minutos, pero ya sabéis, cada maestrillo...


Morralla
La morralla

No tomé nota de cantidades,  me importaba más la forma de preparar  tanto el sofrito como el fumet, además, del sofrito hice una buena cantidad que he guardada en tarros, de esta forma tengo para hacer más de un “caldero” y también regalar más de un tarro, o mejor dicho, tarros que ya he regalado.

Algo que también recomienda mi amigo Pakus en su espléndida entrada dedicada a este lujo de plato. Para el sofrito lo primero es sofreír las ñoras en abundante aceite de oliva virgen extra  y retirarlas antes de que se quemen.


Sofreír las ñoras, retirar y sofreír los ajos

Por supuesto las ñoras tienen que estar bien lavadas, retiradas sus semillas del interior así como el pedúnculo. En ese mismo aceite los ajos, sin necesidad de pelar y cortados por su cintura a modo meridiano.


ñadir tomates al sofrito


Cuando empiezan a tomar color turno de los tomates. Y ahora, ya todo dentro del perolo donde se haga, se deja cocer tranquilamente, removiendo de vez en cuando para que no se queme.


Mezclar todos los ingredientes y terminar la cocción del sofrito



Sofrito triturado y bien colado
El sofrito triturado y "colado"

Terminada la cocción y con paciencia, trituré todo y en serio, aquello tal cual ya era bocatto di cardinale. Y entonces empecé a divertirme guardando en tarros bien limpios este glorioso sofrito. Después esterilizar todos y cada uno de ellos y por último disfrutar mogollón haciendo mis etiquetas. Salieron unos cuantos pero ya quedan menos, pero sigue en casa el de mi otro amigo Tomás, que también dedicó una bonita entrada a esta joya murciana, el arroz al caldero. Espero que para el próximo utilice mi sofrito.

Mi sofrito bien envasado

Para hacer el caldo de pescado nada especial. Bueno, personalmente añadí un algo de puerro y otro par de zanahorias. Primero rehogué las verduras y lo mismo hice con el pescado, a pocos, tenía la morralla más suficientes restos de pescado que me regalaron en la pescadería como para hacer fumet para un regimiento.  Ahora a cubrir con abundante agua y dejar cocer. Este, cómo ya he dicho estuvo cociendo unos 30 minutos. También salió fumet abundante, casi para comer el regimiento anterior, pero ni un problema, existe el congelador…

Ahora solo queda preparar el arroz al caldero con un buen arroz bomba, claro que yo no tengo ese caldero pero me apañé con una buena cacerola.


Arroz al caldero acompañado con lubina
Mi primer intento

En ese increíble caldo de pescado al que se incorpora una generosa cantidad del sabroso sofrito se añade el arroz ¿Cuánto caldo? Se va viendo, y se va añadiendo, no es un arroz seco pero tampoco caldoso, en fin, si queréis probar uno como dios manda os tenéis que pasar por el Restaurante El Caldero en la calle Huertas, 15 de Madrid, pero este, o mejor dicho, estos preparados en mi cocina no han dejado indiferentes a mis comensales, me han salido de lujo, lo siento, no tengo abuela y además estoy diciendo la pura verdad ;)

Por supuesto tiene que ir acompañado  con un alioli, faltaría más, es casi obligatorio.


Arroz al caldero con alioli, no puede faltar

En cuanto al pescado, el primer día si acompañé con unos lomos de lubina pero esta segunda vez tan solo unos langostinos fueron su acompañamiento.



Solo me queda dar las gracias tanto al Restaurante El Caldero con Sergio al frente por sus explicaciones y consejos para preparar en casa este arroz que para mí, sin duda alguna, ya es uno, por no decir, el más favorito. Pedir disculpas si he contado algún disparate que desde luego no le ha restado ni una pizca de sabor a este plato. No puedo olvidarme de Cristina Barbero por hacer posible mi asistencia a este taller y a esa amiga del alma

Arroz al caldero