11 de noviembre de 2015

Manita de cerdo crujiente




Un mini paquete perdido en uno de los cajones del congelador y una etiqueta que dice, manita de cerdo cocida y deshuesada. Está claro, uno de esos días que a mis caldos añadí una manita para cocer y que luego me dio pena tirar, porque en casa sólo me gustan a mí. Debí pensar que algo haría con ella y así ha sido.

La había enrollado en film a modo chorizo y así estaba ella tan redondita, o mejor dicho, tan cilíndrica. La corté en rodajas  a ver si la aprovechaba o terminaba archivada en la c de cubo de b…

Y así surgió este pequeño y delicioso bocado que nos comimos tan ricamente. Por supuesto ni fotos ni na de na, salvo esta por si acaso ;)



Las rodajas de manita las puse en una sartén con una gotas de aceite, y digo gotas porque eso eran exactamente, lo justo para que no se pegaran  en el fondo. Allí deje las rodajas hasta que estuvieron crujientes por los dos lados.

Me agencié como soporte una galleta Rizt, encima un poquito de una fritada con cebolla, puerro, pimiento verde y pimiento rojo, encima la manita bien tostada y en lo alto una laminilla de boletus salteado.

Y ya está. Nada más ni nada menos, un bocado para repetir.

4 comentarios:

  1. Bufffffffff yo hace la tira que no las como, añossss. Y después de ver esto creo que me voy a la carnicería. Aunque claro lo mejor sería meter la mano en la pantalla. Vaya aperitivo rico, rico.
    Bss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues... después de este descubrimiento, creo que va a ser una tapita clásica en esta casa ;)

      Besos

      Eliminar
  2. ¡Me fascinas las manitas! Y eso que de pequeña no me gustaban nada... pero crujientes por dentro y melosas por fuera... un manjar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una delicia que merece la pena probar ¡te doy mi palabra!

      Eliminar