29 de marzo de 2017

Sobró pollo frito... rellenando unas berenjenas





Vamos a aprovechar ese pollo frito que ha sobrado, exactamente 2 contra muslos ¡Sí! Frito, ese que al día siguiente está más seco que pa qué te voy a contar…

Momento de abrir la nevera y sacar fiambrerillas con restos, que las hay, dos para ser más exacta, sin contar la del pollo. Una tiene unos trocitos de queso, la otra está rellena con dos rodajas de morcilla de arroz ya frita… también algo seca ¡Vale! Lo pico todo, mezclo… y ahora ¿qué? Ya está, otra vez a la nevera, de momento me he ahorrado tres recipientes ;)

Al día siguiente todo tiene otro color y otro resto, una salsa, así que vamos a poner remedio a esta historia.

Ingredientes:

- 2 berenjenas
- 1 cebolla morada + 1 cebolleta
- 1 diente de ajo
- Una guindilla verde fresca
- Las sobras picadas
- 1 cuchara de harina
- 200ml de nata líquida
- Sal + pimienta
- Un manojo de perejil

Preparo el sofrito con la cebolla morada, la cebolleta, el ajo y la guindilla verde, todo bien picado al fuego con un poco de aceite y dejo que se haga amorosamente.


Cuando está bien pochadito escurro el aceite y mezclo con las sobras picadas del pollo, el queso y la morcilla.


Las berenjenas partidas por la mitad y con sal por encima, las he dejado reposar un rato para que suelten el agua. Las lavo y las cuezo 8 minutos en el microondas.

Retiro toda la carne de las berenjenas que troceo y pongo a freír con un poco de aceite de oliva, salpimiento. Dejo que se haga a fuego lento hasta que esté bien hecha pero también muy tostada, me gusta el sabor que toma cuando se queda muy doradita

Añado a la berenjena las sobras picadas, mezclo bien y añado la cuchara de harina que sin dejar de remover cuezo un par de minutos.  Ahora la nata líquida, remuevo y dejo que cueza unos minutos. Añado el perejil que mezclo bien y retiro del fuego.

Con esta mezcla relleno las berenjenas, bien rellenas.


Por encima la salsa sobrante de unas costillas al horno, cubro bien, separando la piel de la berenjena del relleno para que dé más sabor si cabe.



Solo falta cubrirlas con una generosa capa de queso y preparadas para el horno, 200º unos minutos y listas para servir.

En el fondo del plato un poco de tomate frito casero rico, rico y ¡Buen provecho!


26 de marzo de 2017

¡EMPANADILLAS! sí, con mayúsculas




Pues… ¡vaya que sí! Un relleno que merece la pena compartir, como siempre digo, no habré inventado nada del otro jueves, si es que queda algo por inventar en las cocinas de andar por casa, osease, la mía ;)

Resulta que como me ha encantado lo cuento tal cual, claro que fotos del proceso ni una, creo que será suficiente con intentar recuperar cada uno de ellos.

Voy a decir públicamente que desde que mi muy admirado mercado calabajío publicó sus empanadillas, me hizo viajar por la cocina de Mami que las bordaba, claro que ella jamás compraba la masa ¡faltaría más! Ella, tan gallega, era impensable, no entraba en sus esquemas. Cómo me gusta volver a su recuerdo ¡Gracias Carlos!

Yo sí he comprado más de una vez las típicas obleas para empanadillas que están en todos los lineales de los supermercados o tiendas de barrio, por supuesto que lo he hecho, pero hoy no, hoy la masa es una de esas que de vez en cuando, más de vez que de cuando, me agencio para mis empanadas u otras elaboraciones, porqué sí, adoro hacer mis masas para dulces o salados, y sí, es cierto, pocas veces las comparto, tengo la sensación de que todos sabéis hacer masas y contar todas las que preparo totalmente a ojillo de buen cubero,  que normalmente quedan deliciosas, es como si quisiera tirarme el rollo y nada más lejos de la realidad, en fin, no sé cómo explicar esta sensación… pero hoy sí os cuento los ingredientes de la que envuelve estas ricas empanadillas.

Ingredientes para la masa:

- 200ml de aceite
- 200ml de leche
- Sal
- Harina unos 500g

Tan sencillo como mezclar todos los ingredientes y amasar bien amasada. Dejar reposar en un bol tapada por lo menos 1h, aunque aguanta perfectamente unos días en el frigorífico bien envuelta en film. También congela perfectamente.

La cantidad de harina es orientativa, sería más cómodo decir la que admita, porque así es realmente, las masas son listas y saben perfectamente cuando es suficiente. Hay que tener en cuenta que las harinas no siempre son iguales y desde luego no todas están igual de frescas, por eso la cantidad que pongo es aproximada, es cuestión de ir añadiendo a pocos hasta que la masa esté bien tersa, porque esta masa no es excesivamente elástica, pero si es estupenda para estas empanadillas tanto fritas como al horno.

Ingredientes para el relleno:

- 1 cebolleta generosa
- 2 dientes de ajo
- 2 zanahorias
- 8 champiñones
- 1 guindilla roja fresca
- 2 pack chois
- 2 cucharadas de salsa de pescado
-2 cucharadas de salsa de soja suave
- Sal, pimienta
- Aceite
- Una cuchara de harina
- 100ml de nata líquida
- 300g de magro de cerdo picada

Una sartén amplia con generosa cantidad de aceite.

Pico todos los ingredientes. Primero la cebolleta con los ajos y añado a la sartén para que se vayan pochando a fuego suave.

Ahora las zanahorias, peladas y bien picadas, las añado al sofrito.

Los champiñones, junto con la guindilla, también pasan por su turno de picado y su momento de incorporación a ese rico sofrito.

Con el pack choi bien limpio, corto la parte blanca que pico bien menudo y como no, a hacer compañía al resto de ingredientes.
Las parte verde corto en juliana y a la sartén. Salpimiento y dejo que todo esté bien sofrito pero que se noten todos los ingredientes.

Añado la salsa de pescado y la de soja. Remuevo, dejo cocer un par de minutos e incorporo la cuchara de harina. Mezclo bien y dejo que cueza 3 o cuatro minutos, no me interés que sepa a harina ni de broma. Por último la nata líquida, todo bien mezclado y bien cocido. Paso a un bol y dejo que enfríe antes de rellenar las empanadillas.

Y ahora a divertirse. Hacer bolas con la masa, estirar, poner el relleno, pintar un lado con huevo batido para que quede bien pegada y con un tenedor, al más puro estilo de mi infancia, sellar bien lo bordes y listas.

Las hemos disfrutado tanto fritas como al horno ¿cómo están más ricas? Sinceramente no lo sé, aunque quizás me decante por las fritas si lo que quiero es viajar por mis recuerdos y desde luego hoy es lo que he hecho.

Las que he metido en el horno, las he pintado previamente con huevo bien batido, una vez al terminar de sellarlas y una segunda antes de cocerlas  a 180º.


No importa, o sí, el relleno, de atún con tomate son de niñez absoluta, pero a mí las empanadillas me gustan hasta las “malas” que nos ponían en el autoservicio de la empresa, que tenían de caseras lo que contara el envase ;)

22 de marzo de 2017

Campaña fresas de Europa




Me resulta complicado resumir lo vivido, aprendido, disfrutado, comido... en este viaje a Huelva por cortesía de la campaña de  fresas de Europa.  


Nuestro desayuno

Imposible tener mejores compañeros de viaje a pesar de mis dudas al enterarme que todos ellos, eran periodistas, sí “periodistas” esa especie que se dedica a escribir lo bueno, lo malo, lo regular y yo, pobre de mí, escribo en un blog… ¡glup! Escritura de andar por casa total, vaya, que lo mío es la prosa de los gramos, los kilos, las harinas, las empanadas…

Ha sido un placer conocer a BegoñaGemaJenyLuis y Antonio.

Las chicas de oro y yo ;)
Tampoco vivo de esto, ni de lejos, aunque más de un premio ha engordado mi ego alguna vez que otra, aunque igual si que afecta y la que engorda soy yo y no mi ego…


Finca Masiá Fiscar

Pero todo fue estupendo, nos entendimos bien, teníamos en común en este viaje,  las fresas, y eso nos interesaba a todos. A ellos en particular todo lo relacionado con producción, exportación, datos económicos, etc. A mí todo eso me parecía súper interesante, desde luego más que impresionarme me interesaba, hasta el punto de tomar notas hasta que llegó un momento en el que me perdí entre tanto dato y entonces pensé… zapatero a tus zapatos ;)



Con nosotros viajó Alma Obregón, aunque no terminó el viaje con nosotros, es lo que conlleva tener un bebé en casa, motivo más que suficiente para acortar su viaje, pero las horas que pasamos en su compañía fueron suficientes para seguir creyendo que es una profesional como la copa de un pino, además de ser un encanto y tener una paciencia infinita.





La jornada del primer día fue intensa. Llegada a Sevilla, allí nos recoge un  autobús que nos lleva a Lepe a conocer la Finca Masiá Ciscar. Empiezo a descubrir el mundo de la fresa y me doy cuenta de mi incultura freseril, tremendo  descubrir la ignorancia de los consumidores, entre los que yo mima me encuentro.



Me entero, entre otras cosas, que el fresón de Huelva procede de California y claro, hay que pagar, y vaya si se paga. Por eso hay viveros que se dedican a elaborar variedades propias para depender menos de las variedades foráneas. ¡Ah! Y cuando se unen dos plantas de características similares, a esa unión se les llama individuos. De esto y de muchas más cosas me enteré en nuestra visita a Fresas Nuevos Materiales en El Rompido, de dónde han salido variedades como las de la foto. Deliciosas, por cierto.


Nos faltaba visitar Grufesa en Moguer. Esta empresa, en la que huele a fresa por todas partes,  se dedica a la distribución y exportación de las fresas. Nunca había visto tantas fresas juntas… en cajas quiero decir. Aquí me enteré que las fresas deben conservarse a 2º C de temperatura, que una vez salen de la planta su vida es de aproximadamente 5 días, y que viajan a los países europeos en camiones a 0ºC. En fin, esto es un mundo alucinante y tampoco pretendo que esta entrada sea un manual, nada más lejos de la realidad, ni lo pretendo, ni sabría, ni absorbí tanta información.

Grufesa

Estábamos listos para llegar a El Rocío, aun siendo ya noche cerrada me pareció preciosísimo.


Al día siguiente madrugamos para nuestra visita a Doñana, esa maravilla de la naturaleza donde la belleza es grandeza en estado puro. Y ahora sí que ya me he quedado sin palabras con las que expresar todo lo que se siente paseando por esos bosques, esas marismas que sabían que teníamos que ir y las lluvias las llenaron de agua. José Manuel, nuestro conductor y guía por el Parque Nacional y también Parque Natural, nos contó la suerte que habíamos tenido al ver las marismas llenas de agua, que hacía años que las lluvias no  habían sido generosas con el Parque. Hay que ver lo que sabía este chico, que enorme satisfacción contar con alguien que se conoce todos y cada uno de los rincones de Doñana, hasta las historias de los más viejos del lugar, daba gusto escucharle.



Veía flamencos

Los flamencos que veíamos a ojo de telescopio

Terminada la visita volvimos a El Rocio, teníamos tiempo suficiente, hasta que llegara el autobús que nos llevaría de vuelta a Sevilla, a visitar la Ermita y dar un paseo por el pueblo. Lástima, me supo a poco.


Por supuesto que hemos comido y cenado en este viaje, ya lo creo, y cómo hemos comido.  


En la comida nos acompañó  José Luis García Palacios, presidente de Interfresa, Asociación Interprofesional de la fresa, en el Restaurante La Patera en El Rompido.

Ensalada Restaurante La Patera en El Rompido

Comimos pa’reventar, desde unas rodajas de zanahoria aliñas deliciosas, un jamón de Huelva y unas gambas que pa’qué, ensalada de fresas, no sé cuántas cosas más, para terminar con una corvina salvaje im-presionante, como sería que de una rodaja comimos tres, del postre ya ni hablamos… pero… había otra cosa, de esos platos que no tienes ni idea de que y que te dicen: esto cuesta conseguirlo pero queríamos que probarais… no preguntamos, comimos y que queréis que os diga, aquello estaba brutal, casi prefería no saber que era pero claro, tenían que decirlo, huevos de choco… ¡No importaba! Lo único preocupante es que nos zampamos todos y no pudimos repetir.

Maravilloso postre -  Restaurante La Patera en El Rompido
Me dejo cosas que contar seguro, mucho que contar pero no quiero que esto se alargue más de lo que ya me parece se ha alargado.

Dos días divinos. Un millón de gracias a Mª Jesús (de roatáncomunicación) por ser tan genial y tan buena compañera de viaje. Gracias a Maribel, a José (con tilde en la é) por ser tan divertido y a Abel y sus fotos, un placer enorme conoceros a los tres y espero volver a veros prontito (los tres de B-ideas).


Ya me gustaría repetir este viaje… ¡Volveré!

19 de marzo de 2017

Manti "Armenia en Cocinas del mundo"




Llevo días pensando que podía hacer para este viaje por Armenia donde  Concha ha querido llevarnos. Después de mucho viajar por su gastronomía ya tenía mi plato elegido , hasta que cayó en mis manos esta rustica elaboración, fue sin duda amor a primera vista como no podía ser de otro modo, masa…horno…

No me arrepiento para nada haber cambiado mi elección de plato, este es sin duda especial para compartir y disfrutar tanto con amigos como en familia.
  
Ingredientes:

Para la masa:

- 500 gr de harina
- Una cucharada sopera de sal
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 300ml de agua
Para el relleno:

- ½  Cebolla
- Perejil abundante
- 250g de carne de ternera (o la mitad de carne de cordero)
- 2 cucharas de tomate concentrado
- Pimienta negra  y sal
Para el manté:

- 125 gr de mantequilla derretida
- 400ml de caldo de pollo
- 3 tazas de yogurt (yo griego)
 -2 dientes de ajo muy picado (yo 1)
En un bol la harina, la sal, el aceite y el agua. Todo bien mezclado con una cuchara  y listo para poner sobre la encimera y amasar bien. Bien tapado con un paño dejo reposar unos 15 minutos.



Mientras la masa reposa pico las cebollas, más que picar trituro y mezclo con la carne. Añado el perejil y salpimento. Mezclo bien e incorporo el tomate concentrado y un pimiento morrón también muy picadito. Mezclo todo bien, tapo y reservo.

Corto la masa en cuatro trozos para facilitar el estirado. Para facilitar el estirado, esta vez he utilizado la máquina de estirar la pasta, algo que me ha facilitado la labor. He cortado cuadrados, intentando que fueran más o menos del mismo tamaño, de unos 4x4cm.


Ahora solo faltaba rellenar los “manti” colocando una cucharita de relleno en el centro y pegando los dos laterales intentando formar pequeños barquitos lo más similares posibles.


Yo los fui colocando sobre mi cocotte que previamente había embadurnado con mantequilla, y allí les iba poniendo casi tocándose unos con otros hasta completar toda la superficie del recipiente que por supuesto, tiene que ser resistente al horno.


Fundo la mantequilla que reparto por la superficie del manté   y listo para entrar en el horno que estará a 170º y allí pasaran un rato hasta que se dore la superficie de la masa.



Llegado ese punto, vuelco el caldo de pollo sobre el manté y otra vez al horno donde estará hasta que se evapore el caldo. Es el momento justo para servir.



Parece ser que lo más normal es acompañar este plato con una salsa de yogur natural con ajo, cebolla, perejil, pimienta y sal, y a veces, una pizca de sumac, yo preparé poco pero si añadí el sumac, no tenía claro que en casa gustara este acompañamiento…



Otra opción es hacer un pisto de verduras “adjapsandal” que ni me molesté, o una salsa de tomate con ajo. Está claro que el ajo no falta en esta cocina armenia, aunque yo me decanté por la salsa de yogur y tomate frito casero a la española.



Solo faltaba disfrutar estos manti y desde luego lo hicimos.



Bien, falta viajar por todos vuestros platos que nos esperan en cocina y aficiones y allí me dirijo, pero creo que antes de nada me muero por saber cuál es nuestro siguiente destino, para ello tendré que ir volando a ver dónde nos llevan las chicas de la cajita, que, como ya sabéis es donde tendréis que enviar vuestros enlaces del próximo viaje.






15 de marzo de 2017

Fricandó "Las recetas de mi madre de Joan Roca"



Cuanta buena gastronomía tenemos en este país, cuanta desconozco, cuanta ni siquiera he probado... Un claro ejemplo es este “fricandó” que Dolors ha elegido para este mes de marzo.

El fricandó es uno de los platos más conocidos de la cocina catalana que La RAE define como: Cierto guisado de la cocina francesa. No importa su origen, francesa o no, me ha resultado una delicia. Está claro que es un plato con solera, hay  libros que demuestran su presencia en el s. XVI.  Lo que está claro es que siempre lleva carne frita y setas.

A fecha de hoy, lo único que me interesa es que he preparado un plato único al que es imprescindible acompañar con mucho pan, pero del bueno, y no precisamente para hacerse un bocadillo, que se podría, es necesario para disfrutar hasta reventar con esa salsa maravillosa a la que me he rendido para siempre.

Ingredientes:

- 1k de carne de ternera en filetes pequeños (yo vacío)
- 2 cebollas
- 1 zanahoria
- 1 tomate
- Perrechicos o setas de San Jorge (hongos)
- Un par de ramas de perejil
- 4 dientes de ajo
- Un puñado de almendras
- 2 carquinyolis (cantuccini)
- Harina
- 1dc de vino rancio
- 1dl de vino blanco seco
- Agua o caldo de ternera (yo caldo)
- Aceite de oliva virgen extra
 -Unas hebras de azafrán
- Pimienta negra
- Sal

Los filetes bien salpimentados y enharinados, eliminando bien toda la harina que sobre.



En una sartén con un buen chorro de aceite fui dorando la carne que reservé en una fuente.

En una cazuela amplia aceite limpio, al que añadí el de la fritura previamente filtrado con una estameña, me daba pena perder el sabor de la fritura, preparo el sofrito con la cebolla muy picada, más bien rallada junto con la zanahoria. A media cocción añadí el tomate  y dejé que se hiciera bien el conjunto del sofrito.


Llegado este punto añadí los dos vinos y dejé reducir.

Es el momento de colocar la carne por encima del sofrito y cubrir con el caldo. Dejé cocer a fuego lento hasta que la carne estuvo tierna, la verdad es que no necesitó demasiado tiempo.



Mientras preparé la picada con los ajos, en perejil, los cantuccini, no encontré carquinyolis, las hebras de azafrán y las almendras a las que primero di una fritura hasta que empezaban a tomar color. Todo bien machacado.

Antes de añadir la picada puse sobre la carne las setas troceadas, eran pelín grandes,  y dejé cocer todo junto unos minutos más. Antes de terminar la cocción añadí el milagro de la picada, mezclé, dejé cocer todo junto a fuego mortecino un par de minutos más.


De sal estaba perfecto para mi paladar por lo que retiré del fuego, tapé y dejé reposar hasta el día siguiente, sobró y repetimos dos días después de la elaboración y creo, sinceramente, que aún estaba más rico que el día anterior.


En las notas que siempre acompañan a las recetas de esta delicia de libro “Las recetas de mi madre de Joan Roca” dice que: a la picada se le pueden añadir algunas hierbas aromáticas como tomillo, hisopo, orégano, mejorana, canela, etc. Incluso se le puede poner un poco de chocolate. En mi opinión, nada de esto es necesario, tal cual es perfecto.


Aquí, más abajo, el enlace de nuestra entrevista para la "fama" que os va a encantar, lo pasamos divinamente gracias a Carlos Cano, y a nosotras mismas que somos encantadoras ;)