Alitas a la naranja "Colombia en Cocinas del Mundo"
Un
nuevo país elegido por Mar, Colombia, sin un plato nacional específico, aun así no está falto de
ellos, muchos hay que representan a su gastronomía como el sancocho, la arepa, la
momia, el tamal, etc., Pero no tengo
intención de hacer una lista con todos ellos, lo que importa es que volvemos a viajar a otro país del continente americano.
Esta vez
no voy a utilizar una masa, ni me he molestado en buscar, aunque tampoco habría
buscado mucho, me habría decidido por unas arepas y tan feliz, pero resulta que
leí un plato con alitas de pollo y a estas me rindo sin rodeos. Igual
coincidimos más de una, no me extrañaría nada de nada, lo entendería
perfectamente porque es un plato tremendo, de esos que terminas rechupando tus dedos
y si me apuráis hasta las manos enteras, porque… lo confieso… soy de las que se
comen las alitas con las manos ;)
Ingredientes para mis alitas a la naranja:
- 16 Alitas
- 1 Cebolla hermosa y dulce
- Aceite de oliva virgen extra
- 125ml de vino blanco
- 125ml de agua caliente
- 60ml de salsa de soja
- 60g de azúcar moreno de caña
- Ajonjolí tostado
- 2 naranjas
Paso 1:
En una cazuela amplia con un buen chorro del aceite coloco la cebolla
cortada en juliana fina y dejo que se haga unos minutos, sin que se dore y
mucho menos que se queme.
Paso 2:
Las alitas, bien limpias y bien quemados todos los restos de plumas, si
las tienen, están perfectas para salpimentar y añadir a la cazuela. Unas
vueltas para mezclar bien con la cebolla. Dejo unos minutos fuego medio para que se doren un poco,
procurando que la cebolla no se queme.
Paso 3:
Es el momento de añadir el vino, la soja, el azúcar, el zumo de una de
las naranjas colado y el agua. En cuanto empieza a hervir bajo el fuego y dejo
cocinar a fuego lento-medio, hasta que estén hechas. Por supuesto sin dejar de
controlar que no se queme y dando la vuelta a las alitas un par de veces.
Paso 4:
Tan solo queda servir y disfrutar, porque esta forma de hacer las alitas pasa a formar parte de mis favoritas, y sé que debo controlarme cuando como
alitas pero… ¡No soy capaz!
Se supone
que el ajonjolí tostado se añade al final por encima, seguro que aporta su
sabor pero a mí se me olvidó por completo y, sinceramente, no lo eché de menos.
Antes de
empezar mi gira turística por vuestros platos en la cocina de Mar os recuerdo
que seré la anfitriona en Junio, motivo por el que me toca elegir un país que empiece con la letra “D” y lo he
hecho, no tenía demasiadas opciones y tampoco me seducía ninguna de ellas, así
que como otras veces, he utilizado el nombre del país en su lengua original, el
alemán: Deutschland, creo que no es necesario la traducción pero por alguien tiene dudas “Alemania”,
un destino que me apetecía muchísimo cocinar.
Espero vuestras fotos junto con vuestros enlaces, no me faltéis, paso lista.
















































