10 de mayo de 2017

Pasta sin pretensiones



Pasta sin pretensiones

Sábado, comida para dos y los dos de buen comer, pasta con gambas al ajillo, que no terminó en unas simples gambas al ajillo, así empezó este plato.

Según pelaba las gambas, arroceras, e iba dejando sobre un plato las cabezas y todo lo que no era carne para ponerlas en un cazo con agua y después, como otras veces, cocer ahí mis macarrones… pero… NO… esta vez cambié y empecé a hacer una prueba que podía o no resultar bien, pero vaya que resultó, pero que muy requetebién, y por eso os cuento el sabroso resultado, que no por sencillo deja de ser un espectáculo de sabor.

Puse en la sartén, con un chorro de aceite todas las peladuras de las gambas y sofreí un par de minutos. Añadí sobre ellas y a ojo de buen cubero:

Los ingredientes para esta pasta sin pretensiones:

● 2 cucharas de Salsa de soja● 2 cucharas de vinagre
● 1 cucharada de curry
● 1 cucharita de pimentón
● 1 cucharita de jengibre

Bien, con todo esto por encima, removí bien, pasé a un colador y aplasté hasta el aburrimiento para recuperar todo el sabor.


Añadí un par de dientes de ajo muy picados y en cuanto empezaron a tomar color incorporé medio pimiento verde en cuadritos,  3 espárragos verdes picados en rodajitas, salpimento.  


Bien mezclado añado las gambas, unos 250g, y como una cucharada de un sofrito súper picante que tenía congelado(*). Unas vueltas y turno de la leche de coco, como unos 100ml, un manojito de perejil bien picado, un par de vueltas y listo para recibir los macarrones de turno. Un par de minutos de cocción todo junto y listo.


Nada más y nada menos, menudo plato nos zampamos entre los dos, menos mal que recuerdo los ingredientes, que no las cantidades, es lo que tiene cocinar a ojo, claro que esto también tiene sus ventajas ;)


Me satisface cocinar así, añadiendo sobre la marcha lo que se me ocurre, por suerte para mí y mi familia, casi siempre acierto y digo casi siempre porque…

(*) Sofrito súper picante… pues eso… tan picante que fue imposible utilizarlo en lo que estaba previsto, y juro que yo aguanto bastante bien el picante pero ese sofrito sobrepasaba con creces mis límites, claro que como no estaba dispuesta a tirar algo que sí, picaba de llorar, pero rico de nota, hice lo único que se me ocurrió en aquel momento, congelar en una cubitera hermosa e ir utilizando porciones, como hoy. Todo un acierto.



Espero que os haya gustado esta sencilla Pasta sin pretensiones.




2 comentarios:

  1. Delicioso experimento! Estos son los mejores, hay que tener siempre la cámara a mano para cuadno salen bien poder contarlo!

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  2. No tendría pretensiones la pasta pero desde luego tiene un aspecto de lujo total.
    Bssss

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