22 de mayo de 2010

Delicias del Lejano Oriente

listos


A través de Bloguzz, he sido uno de los blogs seleccionados para probar un nuevo producto de "La Sirena: Delicias del lejano oriente".

La caja contiene, o mejor dicho, contenía, 5 makis y 5 nigiris. También salsa de soja, algo de wasabi, jengibre y unos palillos.

Mi opinión solo es válida para decir que el aspecto era bueno pero el resto lo dejo en manos de mi hija, ella fue la que degustó los 10 bocados y a ella le corresponde dar su opinión sobre este producto.

Creo que mi madre ya os ha contado más de una vez que soy una apasionada de lo japonés, así que cuando vi la cajita y la metí en el congelador dije que sería toda para mí :)


la caja


Prepararlo fue muy sencillo. Saqué la caja del congelador, la abrí y metí el envase negro con los makis y los sushis al microondas durante un par de minutos. Lo saqué calentito calentito y lo llevé directo a la mesa.

La salsa de soja se me quedó algo corta, el wasabi era más que suficiente y el jengibre he de admitir que no lo probé, no me gusta su sabor, aunque sea bueno comer un trozo entre pieza y pieza.


congelados


Mis favoritos fueron sin duda los makis (sobre todo el de surimi) y el sushi de gamba (ñam!) pero no dejé ni un poquito. Bueno, tal vez un par de cominos que se cayeron al mojarlos en la salsa...

Si a mi madre no le importa, y no creo que sea así siendo como es consumidora habitual de productos La Sirena, le pediré que me compré un par de cajitas más para tener en el congelador.

16 de mayo de 2010

Costillas asadas

un detalle


Creo que no os he hablado de las costillas de Tere… Aunque dicho así creo que queda raro ¿No?

Empiezo de nuevo.

Creo que no os he contado como mi hermana, Tere, hace las costillas de cerdo al horno. Ahora ha quedado mejor. O al menos sí parece haber quedado más claro ¿no?

Yo las comí en su casa allá por el mes de septiembre pasado, ya ha llovido y… ¡Nunca mejor dicho! El caso es que por fin me he decidido a prepararlas. Son de una sencillez pasmosa, quedan francamente ricas, con un color de escuela de pintores y en cuanto al sabor… nada reprochable.

Si bien es cierto que me gustan más cuando soy yo quien prepara un mejunje propio, con una base de alquimia propia hecha con un poco de esto, algo de aquello, poco más de lo otro…
Ni mejores ni peores, diferentes.

Ingredientes:

- Un costillar generoso
- Un frasco de salsa “Hunt's original barbecue sauce”
- Agua, sal y un chorrito de aceite.


ingredientes básicos

Directamente sobre la bandeja de horno he salado un poco las costillas que después he embadurnado completamente con parte de la salsa del frasco.


bien pintadas

He añadido un chorrito de aceite sobre las costillas y un vaso de agua sobre la bandeja del horno, No sobre las costillas, quiero evitar dejarlas sin ese color rojo pasión que las cubre dulcemente.


su chorrito de aceite

Las meto al horno a 180º y cada vez que les doy la vuelta las voy pintando con el resto de la salsa que he aclarado con un poco de agua.


reducir la salsa

Cuando las costillas están bien asaditas las retiro de la bandeja de asar y las mantengo calientes en el horno. La salsa aclarada que queda, porque debe quedar, la vuelco sobre la bandeja y mezclo con el fondo que han dejado las costillas. Esta mezcla la paso a un cazo que pongo al fuego y la dejo reducir hasta que otra vez tenga la consistencia de salsa. La cuelo.

Las he acompañado con unas patatas fritas en rodajas sobre las que he servido unos frijoles negros y un poco de su salsa por encima.


el emplatado

El resultado final es bastante sabroso y muy económico, me atrevo a decir que están de chuparse los dedos, si terminas con sus huesos entre ellos, se trata de disfrutar, yo la primera.

9 de mayo de 2010

Quiche

detalle

He estado haciendo un poco de limpieza en el desván de mi ordenador, porque eso es lo que parece, un desván. Uno de esos que salen en las películas de terror, lleno de “trastos” y donde el malo siempre está oculto o simplemente esperas que ocurra algo y… ¡FIN!

¿Veis? Ya estoy desvariando otra vez, total, para contaros que esta receta, o mejor dicho estas fotos, estaban ocultas en una carpetilla de esas que no se te ocurre mirar nunca, hasta hoy. Bien, después de encontrar las fotos he intentado localizar los apuntes de las cantidades que había utilizado pero no ha sido posible, no soy capaz de encontrarlas y por esta razón voy a poner aproximadamente las cantidades que volvería a utilizar para hacer otro quiche con los mismos ingredientes.

Lo que sí recuerdo es que estaba rica, aunque seguramente habría estado mucho mejor si hubiera o hubiese utilizado una masa quebrada recién hecha, porque a simple vista se nota que ésta no lo es.

Ingredientes:

- 1 plancha de masa quebrada
- La parte blanca de 3 puerros
- 1 cucharada de mantequilla
- 12 langostinos cocidos
- 4 huevos
- 200 ml de nata líquida
- Sal y pimienta
- 10 tiras de queso manchego
- 6 ó 7 nueces
- Manzana

Después de picar los puerros los poché a fuego lentísimo con la mantequilla. Fuera del fuego añadí los langostinos troceados.

el relleno

Aparte batí los 4 huevos que salpimenté. Añadí la nata líquida y mezcle bien con los huevos, a esta mezcla incorporé el puerro y los langostinos.

nata y huevo

Cubrí el molde con la lámina de masa ajustándola bien por todas las paredes del molde y volqué la mezcla dentro de esta.

la masa

Por encima, las láminas de queso, entre ellas medias nueces y al horno a 180º hasta que esté cuajado, que no seco, y la masa bien cocida.

rellenar cocida

La serví acompañada con unos “gajos” de manzana fritos en mantequilla, por encima un hilillo de miel de acacia.

Hasta aquí lo que recuerdo gracias a las fotos, pero volvería a prepararla tal cual os lo he contado.

2 de mayo de 2010

Pudin de galletas

detalle


Ya os conté que para hacer las chulas-torrijas, solo tenía una barra de pan y mucho elemento líquido, tan rico que no podía tirarlo. En ese momento sólo se me ocurrió guardarlo en la nevera. Pensé comprar más pan, pero era jueves santo, todo cerrado. Llegó el sábado, fui al súper a por dos cosillas que necesitaba, en mi lista no había escrito pan para torrijas, y claro, no compré.

Me daba pena tirar aquella mezcla tan cremosa, así que me acerqué a la nevera dispuesta a coger unos huevos y hacer un flan o similar. Me dí cuenta en ese mismo momento que no me apetecía hacer un flan, aunque Santos y Arno venían a cenar había suficiente dulce con el “dulce de pan”, si además ponía flan iba a sobrar dulce para toda la semana y lo más seguro es que terminara en la basura.

Pero me resistía a no aprovechar el contenido de aquel tarro de cristal, y fue entonces cuando chico conoce a chica… ¡Uf! Que rollo. Pero encontré la forma de aprovecharlo sin engordar demasiado lo ya existente.

Para el dulce de pan utilicé estos ingredientes.

- ½ l de nata líquida
- 1 vasito pequeño de leche entera
- 1 bote de 400 ml de leche de coco
- 1 vaina de vainilla
- 2 cucharadas de azúcar
- La ralladura de una naranja

Sobró como medio litro, más o menos, ni se me ocurrió medirlo. Le añadí:

- 4 hojas de gelatina neutra.
- 8 galletas digestive con chocolate a la naranja.

La gelatina la puse en remojo. La mezcla sobrante la calenté lo justo para que la gelatina se deshiciese con facilidad.


frutas

En un recipiente cuadrado puse un poco de la mezcla, rompí cuatro galletas sobre ella. Viendo que todo se mezclaba sin necesidad de ayuda, volqué toda la mezcla, y en la superficie coloqué las cuatro galletas restantes y al frigo.

No tengo fotos del proceso, dudaba que aquello fuera aprovechable, pero lo fue, algo que no pude comprobar hasta esa noche. Demasiado tarde para las fotos. Pero sobró un poco, lo justo para hacer una foto al día siguiente.


emplatado

Ningún secreto en su elaboración, ni siquiera necesita fotos explicativas del proceso. Pero os dejo tres para que veáis el resultado.

25 de abril de 2010

Una lasaña

un detalle



Doy por hecho que hay cientos de rellenos diferentes para este plato. Casi tantos como personas que lo elaboren. A muchos nos gusta innovar, o simplemente hacer cambios en las recetas base de platos absolutamente consagrados y este lo es sin duda alguna.

Yo, personalmente, soy una enamorada de la cocina italiana, aunque como no, tengo mis preferencias. La pasta y los quesos son mis preferidos, aunque no le hago ascos a más de uno de sus embutidos, claro que no puedo olvidarme de alguno de sus postres ¡ay!... esos cantuccini, el tiramisú, la pannacota, y…, en fin, que voy a contar que no se sepa.

Mi primera lasaña la preparé con una receta que me dio un antiguo jefe, Mario Picciolato, evidentemente no tengo que aclarar su origen. Preparaba los mejores tagliateli al gongonzola que he comido en mi vida, y por suerte para mí los disfruté varias veces.

La receta de la lasaña es fantástica, aunque nunca he sido capaz de poner en su preparación uno de los ingredientes originales escrito en la receta, “crestas de gallo”. Lo siento, no fui capaz, confieso que me daba cierto repelús y por supuesto, no me parece imprescindible para un buen resultado final.

Esta de hoy tan solo forma parte de esa amplia familia de las lasañas. Los ingredientes no son muy típicos en mi frigorífico, se han juntado dos casualidades. Mi pescadero me guardó tres filetes de atún rojo impresionante (quedaban solo dos) y de Alzira me traje boletus que me dio Tere. Como eran unos cuantos y no quería que se estropearan los preparé para que aguantaran en el congelador. Aunque también he tenido que añadir un tercer componente que no estaba previsto. Había más pasta que relleno, y no era cuestión de tirarla, así que busqué algo para añadir que no quitara ni pusiera demasiado sabor al relleno ya preparado. Manzana.

Los ingredientes, en este caso:

- 16 placas de lasaña
- Cebolleta
- 1 chalota
- Puerro, la parte blanca
- Zanahoria
- Atún rojo fresco
- Setas (2 boletus)
- 1 manzana
- Nata líquida
- Mantequilla
- ½ cuchara de harina
- Leche
- Tomate frito
- Queso rallado.

Cebolleta, puerro, chalota y zanahoria. Todo esto muy picadito lo pongo a pochar con un chorrito de aceite de oliva. Cuando está bien pochado escurro la mayoría del aceite.


ingredientes

Añado el atún cortado en taquitos pequeños y también los boletus picaditos. Por supuesto esto lo hago fuera del fuego. Con el tiempo que pasará en el horno tiene suficiente.


el relleno

Es en este momento cuando descubro que tengo el relleno algo justo, pero una manzana reineta me va a hacer un favor estupendo.


pizca de harina para la manzana

Pelada y troceada en cuadritos la pongo en una sartén con un trozo de mantequilla y dejo que se haga a fuego muy lento, no demasiado, no quiero que se deshaga.


separar la manzana de su besamel

Le pongo la harina, rehogo un poco y añado la leche, suficiente para hacer una bechamel clarita. Al terminar esta cocción paso el resultado por un colador, de forma que la manzana será parte del relleno, sin mezclarla con el resto. La bechamel restante me sirve para cubrir la lasaña.


las capas

Empiezo el montaje del plato con las placas de pasta que ya tengo preparadas. Primero embadurno bien el molde con mantequilla y cubro el fondo con una capa de pasta, encima una parte del relleno preparado y por encima una tercera parte de la manzana con su poco de bechamel adherido.


el tomate frito

Así dos veces más, en total tres pisos de relleno y cuatro de pasta. Cubro con la bechamel reservada, un poco de tomate frito y una capa de queso rallado, hoy parmesano reggiano. Al horno a 180º unos 20 minutos.


emplatado

El resultado ha sido, aunque este feo que yo lo diga, espléndido, de una suavidad increíble. Como la bechamel no era excesiva y por dentro llevaba tan solo la que acompañaba a la manzana, y esta a su vez le había prestado parte de su sabor, resultaba tan cremoso que menos mal que la tengo bien apuntada o sería incapaz de repetirla.

10 de abril de 2010

El mejillón peregrino y Dando la lata en Canal Cocina

emplatado


Hoy empiezo dejando una foto de este "peregrino” que ha conseguido su Compostela.

Y por supuesto el link a la página del concurso de Canal cocina, y os cuento.

Si me pongo contenta cuando me toca el reintegro de la lotería os podéis imaginar si gano, y esta vez he ganado, ¿dinero? ¡No! Ilusión, alegría, satisfacción y agradecimiento.

Aunque estos premios me generan cierto pudor, a la vez noto que crece mi autoestima y que durante unos días observo sobre mi ego una pequeña aureola de emoción. Hasta aquí la parte emocional.

Ahora lo tangible, porque el premio tiene la compañía de un carrito de la compra, un delantal que ya he estrenado y un cuaderno, tan bonito que me da pena estrenarlo, pero si, lo haré y será su bolígrafo de formas tan sugerentes el que le haga los honores.

En cuanto al surtido de Conservas Cambados, que forman parte de este premio, os diré que ya tienen asegurado un feliz final.

Os dejo unas cuantas fotos más del proceso de elaboración de estos mejillónes peregrinos, ya que para el concurso solo envié dos.


los ingredientes escurrir el sofrito

'forrar rellenar

listas para el horno desmoldar


Esta vez y sin que sirva de precedente os dejo un emplatado especial.


canalcocina


Debo decir, que el delantal y demás complementos de Canal Cocina junto con estas empanaditas, sientan francamente bien.

4 de abril de 2010

Flan de castañas con turrón

detalle

Este flan lo he recuperado de un powerpoint lleno de recetas de postres que me envió un amigo, Pepe. Para el título del power no se han vuelto locos, lo han llamado “postres”.

En general, todas la recetas que trae son muy sencillas, incluido este, que lo es especialmente. Pero la idea de un postre con castañas me apetecía muchísimo y me empeñé en prepararlo esa misma tarde, viernes, y ocurre lo que tiene que ocurrir cuando te encabezonas con algo, que no tienes todos los ingredientes, o bien que los que tienes no son suficientes.

Para empezar, en el original, las castañas eran "auténticas", pero yo solo las tenía en tarro y en puré. Teniendo en cuenta que el flan era de castañas y que mi tarro era de 200g aquello pintaba un poco ridículo. Bueno, le añado más huevos y lo “aflano” del todo.

Pero héteme aquí que voy y me acuerdo de esos restos de dulces navideños que ya no se come nadie, en este caso turrón de chocolate con arroz inflado de Suchard ¿Y porqué no? Pues sí, lo añadí y oiga, rico, muy rico.

Escribo las cantidades de la receta tal y como viene en el power, al lado y en rojo las cantidades que he utilizado.

Ingredientes:

- 500 g de castaña (tarro de puré castañas de 250g)
- ¾ l de leche
- 150 g de azúcar
- 4 huevos (6 huevos)
- 150 g de nata (No utilicé)
- 100 g de guindas
- Media tableta de turrón de chocolate con arroz inflado.

Si las castañas son de verdad hay que cocerlas, según dice esta receta con abundante agua durante una hora. Una vez cocidas se pelan y se quita también la piel interior (aclaración tan obvia que no parece necesaria).

los ingredientes

Separo una taza de leche que reservo y en el resto añado el azúcar y los huevos bien batidos. Remuevo. Añado el puré de castañas y sigo mezclando hasta que todo esté bien incorporado.

añadiendo el turron

Templo la leche de la taza y en ella deshago el turrón. Añado todo a la mezcla anterior y remuevo.

el arroz del turron, flota

En un molde que he caramelizado vuelco la mezcla y a cocer al baño maría a unos 180º hasta que esté cuajado, que no seco.

el flan

Una vez cocido se deja reposar hasta que esté totalmente frío para poder desmoldarlo con facilidad.

emplatado

La receta original lo acompaña, o mejor dicho, lo decora con nata montada y unas guindas rojas. A mi me apetecía más que conservara el sabor de las castañas sin añadirle más dulce, aunque después comprobé que el turrón le había quitado parte del protagonismo a esa crema de castañas lo que no era del todo malo, la mezcla ha quedado bastante equilibrada, en mi opinión, una justa medida de dulce.