22 de mayo de 2016

Canelés




Primero vi los moldes, de cobre, maravillosos y carísimos, te compras uno y le pones de adorno en una vitrina, claro que no todo es cobre lo que reluce, había más y hasta ahí, de momento, quedó mi curiosidad.  

Hace unos día volví a ver esos moldes en Amazon y me decidí a hacer la compra, vi que el pedido me remitía a una tienda española y resultó ser la de Miguel, casualidades de la vida, nos habíamos conocido unos días antes en el encuentro de Valencia, huelga aclarar dónde he comprado mis moldes.

Sólo faltaba encontrar como rellenaba  esas monerías, y claro… ¡lo encontré! lo tenía en casa, en uno de mis libros llenos de “dulzura”.

Son deliciosos, de verdad, alucino con la diferencia de la textura exterior y la interior, de crujiente casi caramelizado a una especie de flan pudin denso pero cremoso… no se explicarlo mejor, creo que hay que probarlos y volver a probarlos, y… cuando te des cuenta llevas un par de ellos y te comerías otros tantos.  Es de lo mejor que he comido desde hace tiempo en cuanto a dulces se refiere.

Los ingredientes para 24 cannelés:

- 1l de leche entera
- 45g de mantequilla
- 1 huevo entero extra grande + 5 yemas de huevo extra grandes
- 500g de azúcar + 3 cucharadas
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 260g de harina pastelera + pizca de sal
- Spray o mantequilla para pintar los moldes

En un cazo pongo 600ml de leche con la mantequilla y llevo a ebullición. Reservo.

En el bol de la Kichen puse los huevos, el azúcar, la vainilla y la leche restante. Mezclo todo con la pala durante unos minutos. Añado la harina tamizada y mezclo también con la pala hasta que esté perfectamente incorporada.



Ahora compruebo que la leche hervida ya no queme, yo la cambié de recipiente para conseguir enfriarla algo más rápido.

Ahora, con la Kichen en marcha, voy añadiendo la leche en chorro lento y más o menos de forma regular, vaya, a pocos y que se mezcle todo bien.



Toca colar la mezcla sobre un recipiente que tapo y guardo en la nevera durante 24-48 horas.

Algo más de 24h después de su reposo, enciendo el horno a 2000. Engraso el interior de los moldes con spray y los meto al congelador hasta el momento de su rellenado, eso sí, un mínimo de 20 minutos.

En una bandeja de horno coloco todos los moldes, en mi caso 12, que voy rellenando hasta que falte como unos 3mm para llegar al borde. Antes he batido la masa cuidadosamente. Procuro que entre ellos quede una distancia de por lo menos 4cm.

Listos para el horno donde estarán, en el mío, 90 minutos. A mitad de cocción, es decir, cuando llevan unos 45 minutos dentro, les doy la vuelta, o mejor dicho, giro los cannelés para facilitar el dorado uniforme.

Pongo la bandeja del horno sobre una rejilla enfriadora durante 15 minutos. Ahora, el milagro, desmoldar todos los cannelés y dejar que se enfríen por completo sobre la rejilla.



Dicen que están más sabrosos el mismo día, puede, lo que están es como algo más crujiente, porque ricos a mí me parecen que lo estaban igualmente al día siguiente.


Este dulce ha sido, para mí, todo un descubrimiento, un terrible y engordaste descubrimiento, pero que se le va a hacer, es lo que hay, y la vida es tan corta…

16 comentarios:

  1. Querida, no me cabe ni la menor duda de que tienen que estar espectaculares, primero porque a la vista son divinos y ya se nota la diferencia de texturas y segundo.... me fio de tu criterio al 100%
    Bss.

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    1. No sabes cuánto peligro hay en estos canelés, es imposible controlar el deseo ;)

      Besos mil

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  2. Que maravilla de Caneles Marga !!!! Un corte espectacular ... de verdad ... impresionantes !!! Muchas gracias por tu mención y confianza en nuestra tienda online.
    Un abrazo
    Miguel
    lareposteriademiguel.com

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    1. Gracias a ti Miguel y ya sabes... al César lo que es...

      Besos

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  3. Una delicia ,me ha encantado los moldes,son una cucada¡¡¡¡
    Besitos¡¡

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  4. Pintaza tienen nunca los he comido pero no dudo lo más mínimo que estén de muerte relenta no lo siguiente.
    Te han quedado de relujo, ahora la has echo buena porque se me han antojado esos moldes si así me gustan en cobre no los quiero ni ver jajaa.
    Bicos mil y feliz domingo wapisima.

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    1. Tienes que probarlos, son deliciosos, te encantarán.

      Bicos y buena semana

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  5. #DirectoAlCulo pero creo que por la pinta también #DirectoAlParaíso qué buenos tienen que estar!!!

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    1. ¡Jajajajaja! Ni lo pienses... mejor al paraiso, sin duda al paraiso ;)

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  6. La verdad es que se ven espectaculares. Se ¿en algún momento se tiene que bajar la temperatura del horno durante esa hora que están metidos los canlés dentro? Un besote. Buena semana

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    1. Tendría que hacer más, pero como dice Bea... miedo me da :)

      La temperatura siempre es la misma, de ahí la caramelización de su exterior.

      Besos miles

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  7. Son los favoritos de mi marido entre todos! Creo que fue el primer dulce francés que aprendía a cocinar para él :o) Son deliciosos y un peligro total!!!
    No sé si te servirá, pero se congelan maravillosamente bien y con hornearlos unos minutos a 180º recobran su dualidad crujiente/tierno, vamos que son geniales para tenerlos a mano y descongelarlos para una visita imprevista a la hora del café!
    Besos y feliz semana,
    Palmira

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    1. Claro que me sirve, gracias por decirme que congelan bien así no tendré que zamparme más de los que debo, la excusa... que pierden el crujiente ;)

      Besos

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  8. Hay que disfrutar de esos pequeños momentos que nos da la vida, yo lo del engorde ya ha pasado a la historia, jejeje, besos
    Sofía

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    1. Tiene usted toda la razón, yo me conformo con no engordar... más ;) jijiji

      Besitos

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