1 de mayo de 2016

Salmón, tomates, fresas...




Otra forma de comer un buen salmón ahumado, una casi ensalada.

Tenía una mezcla rarita y probé a meter dentro unos tomates, aunque no las tenía todas conmigo, no tenía claro si aquello sería comestible, por suerte lo fue.

Ingredientes para la  infusión:

- 1 cuchara azúcar morena (15ml)
- ¼ taza de soja (60ml)
- ½ taza de vinagre de Modena (125ml)
- 1 cuchara de extracto de ajo negro (15ml)
- ½ taza de miel de acacia (125ml)
- ½ taza de agua (125ml)
- 3 tiras de cáscara de naranja
- Unas hojas de salvia.

Primero templé un poco los líquidos para que el azúcar y la miel se disolvieran perfectamente. Luego añadí lo demás.

Metí dentro los tomates, a los que previamente les había quitado su piel, y los dejé macerando un par de días, no porque pensara que era el tiempo ideal, ni de lejos, tan solo había olvidado que estaban dentro. Ni bueno ni malo, perfectos para mi gusto.

Un par de horas antes de servirlos añadí a la misma infusión unos fresones cortados en cuartos. Perfectos para acompañar a esta "casi ensalada".

Para completar:

- Hojas de cogollos de lechuga
- Salmón ahumado



Para que fuera más divertido de comer, y pensando en la obsesión de mi hija con Corea, recomendé coger una hojita de cogollo, ponerle encima una loncha de salmón, un par de tomatitos y algo de fresón al gusto de cada comensal, y para rematar un poco de infusión-aliño, a la que añadí un poco de aceite de oliva virgen extra, y envolver. ¡Qué bocado! ¡Espectacular!

Y hasta aquí esta casi ensalada.

Decir que unos tomates parecidos y súper ricos los tomé el verano pasado en casa de mi amiga Concha


23 de abril de 2016

Encuentro de bloggers gastronómicos en TheSingularKitchen Valencia

Sábado 16 de abril de 2016, por la mañana, estación de Madrid Puerta de Atocha, 11 amigas rumbo a Valencia a pasar el día, pero qué día ¡Espléndido! Por el contenido y por el tiempo meteorológico.



Salimos de Madrid con lluvia y abrigos y Valencia nos recibió con sol y calor, como tiene que ser para formar parte de  #BloguerosTSK #EventosTSK en la sede de The Singular Kitchen, Catarroja, Valencia.


 




La auténtica culpable de esta historia es Marisa, la dueña y señora de Thermofan. No la conocía personalmente, aunque sí en las redes desde hace tiempo. Aún no he podido olvidar aquellos panes suyos   como la Pataqueta y el Rotllo, de todo punto imposible.

Aprovecho para confesar que estoy enamorada de los panes valencianos, de todos, pero esa barra de pan de aceite con sus cuadritos por encima… lo más.

Siento haberme perdido la charla sobre esos panes que dió Mila, Milicocinillas pero sigue pendiente para la próxima.



Ha sido un auténtico placer coincidir con tantos amigos bloggers y compartir unas horas con ellos, como siempre pasa en estos eventos con unos más que con otros, ya se sabe lo que pasa siempre a la hora de comer cuando las mesas son alargadas. Por eso propongo que para el próximo evento hagamos una mesa redonda, no es la primera vez que digo esto, y presiento que tampoco será la última… “Siempre nos quedará… insistir”


Inma Inma ,Menjars de la muntanya nos preparó un arroz de montaña al horno  con bacalao, coliflor y garbanzos espectacular, lástima no haber llevado taper.


Claro que los picantones que preparó Begoña no se quedaron atrás :)


Los postres fueron ya para dejarnos a punto del reventón y para terminar con mejor sabor de boca, y algo que pensé que ya era imposible sucedió, Agua de Valencia fresquita con un peligro importante.

Cierto es que los productos que se utilizaron in situ eran de una calidad excelente, lo que ayuda en el resultado de todas todas, de las manos realizadoras no tengo más que decir, un aplauso para ellas.

En cuanto a las empresas que han colaborado en este #BloguerosTSK #EventosTSK agradezco su colaboración, y por supuesto sus regalos, que han llegado a Madrid en perfecto estado y en espera de ser degustados  en breve.

Y gracias a estas:







Nos fuimos así de cargados:



...y así de contentos



Gracias a todos, ha sido un sábado perfecto, una ciudad maravillosa, un lugar para reunirnos, The Singular Kitchen,  que con solo mirar las cocinas de su exposición ya enamora, unos amigos nuevos que ya forman parte de la aventura de mi vida, y por supuesto todo mi cariño a mis amigas de Madrid, compañeras de este viaje y de tantas otras horas en común.

Marisa ¡Gracias por tu esfuerzo!  Y a ti… Valencia, decirte que… ¡Volveremos! 




¡Ah! y no faltó la limpieza ;)


20 de abril de 2016

Brazo de gitano "Las mejores recetas de mi madre de Joan Roca"




Este bizcocho de  Montserrat, que aparece en el libro de “Las mejores recetas de mi madre” de Joan Roca, y que este mes ha elegido Sofía,  me ha hecho recordar lo que ya he contado en más de una ocasión, los bizcochos que hacía mi Mami, bizcochos, que para mí, son los mejores que he comido en toda mi vida. Sus tartas, especialmente la de moka, y su brazos de gitano rellenos con crema pastelera y recubiertos de almendra tostada eran lo más.

Pues bien, este bizcocho de hoy, me ha traído esos recuerdos, buena señal…

Es un bizcocho suave, delicado y esponjoso. El relleno de nata le hace aún más delicado y para nada empalagoso, aunque en un principio pensé en crema pastelera y tan solo azúcar glas por encima… al final, nata y ganache de chocolate por encima, vaya, que ligero lo que se dice ligero como que no es, pero rico estaba un rato.

Ingredientes:

- 250g de harina
- 250g de azúcar
- 8 huevos
- 1 limón
- 15g de levadura en polvo
- 500g de nata montada o trufa
- Azúcar de lustre

Separo las yemas de las claras. Las  yemas, junto con el azúcar y la ralladura de limón (yo utilicé una lima) en un bol. Este sobre una olla al fuego y con agua caliente, pero cuidando que el agua no toque la base del bol, y con varillas, eléctrica o a mano, se blanquean y emulsionan. Retiro del calor del baño maría.

Las claras las monto a punto de nieve y las voy mezclando, en movimientos envolventes, con las yemas. Cuando ya está todo bien incorporado es el momento de añadir la harina, que ya tengo tamizada junto con la levadura.

Cubro una bandeja de horno con papel y vierto la mezcla encima. Extiendo con una espátula y aliso la superficie lo mejor que puedo.  

Y listo para el horno que ya está bien caliente, 210º durante diez minutos.

Ya cocido, y fuera del horno, coloco por encima un trapo húmedo bien escurrido, le doy la vuelta y dejo que se enfríe sobre una rejilla.

Solo falta el relleno, este con nata montada. Ningún secreto, montar la nata y listo.



Como me parecía un poco triste he preparado una ganache de chocolate con la que he recubierto todo el bizcocho. Unos trocitos de naranja confitada como adorno, y listo, nada más y nada menos.

Un dulce que merece ser el rey de una buena comida o mejor aún, de una espléndida merienda.

17 de abril de 2016

Älplermagronen "Suiza en Cocinas del Mundo"



Primer viaje de "Cocinas del Mundo" en esta primavera, y no podía haber elegido la dulce Mar, un país mejor que Suiza. Una primavera que llenaba de verde y flores el mundo de Heidi, porque claro...  no puedo evitar transportarme a la cabaña del abuelito en plena montaña, las cabras, la leche, el queso... ¡Oh! ¡Sí! Eso... esos quesos espléndidos de tan maravillosas montañas. Por cierto... ¿En qué idioma hablaría Heidi con Clara? Hay que tener en cuenta que se hablan cuatro idiomas y los cuatro son oficiales: alemán, francés, italiano y romanche.

Varios de sus platos se elaboran en todas las regiones del país, como la Fondue, la raclette o el rösti. Pero mucha de su gastronomía utiliza ingredientes parecidos a los de otros países europeos, entre ellos algunos de sus quesos como el gruyer o el emmental.

Es Suiza, sin duda alguna, el país de los quesos, tan solo unos ejemplos: El Sbrinzel Raclette, el Appenzeller, el Tête de Moine, el Vacherin fribourgeois, el Brie, el Camembert, el Tomme, el Reblochon, el Limburger, el Münster el Vacherin Mont-d'Or, el requesón, el formaggini, la mozzarella, el petit suisse, en fin, tantos que como muestra me parecen más que suficientes.
¡Ah! Y una curiosidad que me ha sorprendido mucho, en zonas rurales como St. Gallen o Appenzell, se mantiene la tradición de consumir carne de perro ¡Uf! sin comentarios.

Está claro que Suiza es algo más que quesos, así que a lo que nos interesa...

Los ingredientes:

- 2  patatas  medianas cortadas en cubos más o menos de 2cm
- 250 gr de macarrones
- 200 gr de queso gruyere
- 200ml de nata
- Agua para hervir la pasta y las patatas 
- Una cucharadita de nuez moscada
- Sal y pimienta al gusto
- 2 cebollas en aros
- Harina
- Mantequilla 

Compota de manzana:

- 4 de manzanas rojas
- 200ml de agua
- 3 cucharadas de azúcar
- Cáscara de limón
- El zumo del limón

El horno a 100º.

En una olla con agua y sal, cuezo primero las patatas unos minutos y después añado la pasta en esa misma agua y termino de cocer todo junto. Claro que si tuviera que repetir el plato, cocería por separado las patatas de la pasta. Escurro el agua de la cocción.

Añado la nata, la pimienta y la nuez moscada, mezclo bien pero procurando que las patatas se conviertan en puré.


Rallo el queso y empiezo a rellenar este molde maravilloso (regalo de mis amigas, las otras 5 culpables de este reto) al que le he pintado sus paredes con un poco de mantequilla. Cubro el fondo con una capa de pasta y patata, otra abundante de queso, y así hasta terminar con todo "el material". Yo he terminado con una de queso. Y está listo para el horno. Tiene que fundirse el queso completamente y desde luego estar bien caliente, aunque no es imprescindible que se gratine, por eso la temperatura del horno es baja.

Mientras preparo la cebolla que he cortado en finos aros y he pasado por harina sacudiendo el exceso. Pongo la mantequilla en la sartén,  y a fuego muy lento, dejo que se haga hasta que esté bien dorada.


La compota de manzana no tiene secretos, claro que el resto del plato tampoco, pero vamos a ello: Las manzanas las he cortado en 4 trozos, y tal cual, con su cascara y sus pepitas, más el agua, el azúcar, la cascara y el zumo de limón, todo en un cazo que pongo sobre el fuego y cuando empieza a hervir, tapo y cuezo a fuego lento. Cuando están, paso todo el contenido por un colador y trituro para obtener una crema rosácea deliciosa.

Sirvo la pasta, encima unos aros de la cebolla y acompañando un poco de la compota, o al gusto de cada uno. 

Como no podía ser de otro modo, me refiero a mi plato, tenía que llevar queso, vaya que sí, claro que no me arrepiento nada de nada. Francamente delicioso este plato único y contundente de nombre impronunciable.

Bonito país dejamos, buena elección hizo Mar, y ricos platos en la maleta, pero claro... hay que volver a viajar y en Mayo os venís conmigo a:



Os espero, y paso lista, el domingo 15 de mayo, en Madrid San Isidro, que bonito día para leer vuestras recetas.



13 de abril de 2016

Mi visita al 30 Salón del Gormet

Por tercer año consecutivo, he podido asistir al “30 Salón de Gourmets” pero eso no significa que vaya a hacer una extensa crónica de mi visita, ni de broma voy a meterme en semejante berenjenal, para eso ya están los cientos de profesionales que han hablado y escrito sobre este importante evento gastronómico, y dudo que algo se haya quedado en algún tintero.

¿Os imagináis que tuviera que referirme a más de 35.000 productos? Solo pensar en ello me da vértigo. Claro que, por otro lado, tampoco creo que ninguno de los asistentes haya comprobado que estaban todos.

Me lo he pasado muy bien, la buena compañía ayuda y este año he podido contar con la de mi hija, la autora de la foto finish, osease, la que pone las imágenes súper divinas en mis recetas. También Teresa y Rosalía han acompañado mis horas de visitas. Lo bueno es que allí te vas encontrando con otras buenas amigas, con las que compartes buenos ratos y algún que otro reto como Sofía, Carmen, Andrea y algún amigo como Rafael Rincón.

He vuelvo a visitar a Josep y Nuria de Aneto, tan amables y serviciales como siempre. Y del arroz con bogavante que nos zampamos mejor ni hablamos ¡Ah! Y las judías con almejas, de muerte.





Otra visita obligada era pasar por Conservas Serrats  y dar un par de besos a Esperanza, ella es la culpable de mi amor por esas sardinillas picantes maravillosas.


Aprovechando que hace unos días Sophia de Terre Exótique, me envió unas especias de lujo a casa para probar, este era el momento para ir a su stand y conocerla en persona, algo que fue un placer enorme. Allí en el stand, todas jugamos a adivinar que eran las 5 especias que nos dieron a oler y marcar las que creíamos que habíamos olido. Esta tarjeta, con nuestro nombre entraba a formar parte de un sorteo que se haría entre las personas que hubieran acertado las especias que habíamos olido.  Pues bien, la suerte ha querido que el cofre con 4 especias se venga a esta casa ¡Genial!


También espero que podamos ir a visitar a Mayte Muñoz Mate y sus Piñones de la tierra TERESA MATE,  una forma de volver a Valladolid con amigas y pasar allí un día estupendo.  



En fin, tantas cosas que ver, tanto que probar, porque se prueba, vaya que sí, es más, algunos comen, recomen, meriendan, remeriendan y hasta se llevan la cena jajajajaja!!

Yo también me he traído muestras a casa, dulce de membrillovinagre de frutas 100% natural, molletes de Antequera, Iberitos surtidos y variados, miel griega de gran calidad, gominolas naturales, unas galardonadas patatas fritas y palomitas hechas a mano, un delicioso café con garantía de calidad Pozo, crackers de tomate y orégano, y un largo etc. En fin, cosillas que hace ilusión poner sobre la mesa y ver semejante “arsenal”. Tampoco quiero olvidarme de Santa Rita con sus novedades,   pero hay algo que me sorprendió y mucho, la flor de sal de oro o lo que es lo mismo “Gold sal”  maravillosa, no podía ser menos viniendo de Cádiz, si, ya sé que es la tacita de plata de Andalucía, pero esta sal de oro a 198€ el kilo me pareció una pasada. Me regalaron un mini frasquito de 2g que dicho así parece una birria, pero suficiente para poner sobre unos tomates como estos con buen chorro de aceite de oliva virgen extra y hacer un aperitivo tan sencillo y tan rico, que esos 2€ por gramo de sal han sido bien aprovechados.




Y como no, una Cata de productos de Galicia, para ser más exacta, 31 experiencias, entre otras: ternera gallega que estaba de muerte mortal, mejillón gallego o como dicen ellos “enamórate de un gallego”, pataca, no es la más bonita pero si la más rica, castañas que se llevan los franceses y nos las venden a precio de oro en sus marrons glace, 4 quesos maravillosos, Tetilla, do Cebreiro, Arzua Ulloa y un ahumado de lujo, San Simón, quede claro que estos cuatro son tan solo una muestra de los quesos de mi tierra.

Todo regado con 4 vinos, Alvariño Rias Baixas, Valdeorras, mi zona, Monterrei blanco, Ribeiro y un Ribeira Sacra  fantástico, como todos ¿Se puede pedir más?


En fin, mucho se me olvida pero insisto, esto no pretende ser una crónica periodística ni de lejos, tan solo un reflejo de mi visita a este encuentro anual, donde se aprende, se disfruta, se prueba, y  nada mejor que cerrar esta entrada con un kpuccino de lujo.

10 de abril de 2016

Polpette di melanzane (Albóndigas de berenjena)



Estas albóndigas se hacían cuando escaseaba la carne o no se podía comer, como en Cuaresma. Está claro que no es el caso.

Como buen plato italiano se sirven con una salsa de tomate casero, “salsa pomodoro con gli aromi”, están deliciosas, te puedes comer una docena, bueno, depende del tamaño, que no deben ser muy grandes.

Los ingredientes:

- Aceite para freír
- 3 berenjenas cortadas en daditos
- 3 cucharadas de parmesano recién rallado
- 1 huevo
- Sa y pimienta negra recién molida
- 6 hojas de albahaca cortada en trozos
- 60g de pan duro remojado en agua (y escurrido)
- Migas secas para rebozar (1)

En una sartén con el fondo cubierto de aceite, con generosidad, puse las berenjenas y dejé sofreír hasta que estuvieron doradas. Las dejé escurrir sobre papel de cocina.

Ya libres del exceso de aceite las pasé a un bol y fui añadiendo el resto de los ingredientes, el parmesano, el huevo, la albahaca, el pan remojado y escurrido, la sal y la pimienta. Mezclé bien y fui formando bolas del tamaño de una nuez que pasaba por las migas secas.


Las fui friendo, en aceite limpio, a fuego medio hasta que estuvieron doradas.

Y listas para servir.


En el fondo del plato una capa del tomate frito(2), unas cuantas albóndigas, por encima un poco más de queso parmesano rallado y unos trocitos de albahaca picada y a disfrutar de un plato de verdura espectacular.

Es, sin duda, un plato para tomar caliente, pero aseguro que si se enfrían no se le hace ni un asco, más bien se repite.

(1)  Corta rodajas de pan duro en una bandeja de horno y cocer a 120ºC durante una hora aproximadamente, teniendo cuidado que no se queme, cada uno conoce su horno. Pasado el tiempo moler y listo. Se conserva bien en un recipiente hermético.

(2)  El tomate frito se hace con 400g de tomates, 1 diente de ajo, 1 zanahoria, una pizca de orégano, una cucharada de perejil picado, 1 ramito de tomillo, un ramito de romero, sal y pimienta negra.

En cazuela o sartén con aceite, poner la cebolla, el ajo, la zanahoria y las hierbas, rehogar unos minutos. Añadir los tomates, salpimentar y dejar cocer unos 15 minutos.

3 de abril de 2016

Canelones con pasta wonton



El 19 de Noviembre estuve en un curso en Aranjuez, en la Huerta Jaramillo Agricultura Ecológica, lo impartía mi buen amigo RaúlBeltrán (Responsable de La Escuela de Cocina de El Corte Inglés), gran cocinero y director en este curso de Cocina de Navidad. Todo un espectáculo, no solo por los platos que preparamos, el entorno acompañaba y el día estaba lleno de luz.

Hicimos 3 platos y un postre, a cual más rico. Raúl repartió tareas entre los asistentes, a mí me tocó preparar la lasaña de pato con pasta wonton. Estaba pa mojar pan y eso que no llevaba salsa mojadera ;).

Basándome en ese plato, la lasaña, he preparado unos canelones, he variado el relleno, pero quería utilizar la pasta wonton ligeramente escaldada, me dejó cautivada. El resultado ha sido una delicia de canelones, que a pesar de estar bien rellenos, no se hacen nada pesados, la ligereza de la masa tiene parte de culpa. Y deben estar súper rellenos para que la masa al ser fina no quede arrugada y con sensación de estar medio vacíos, y es verdad, me di cuenta nada más hacer el primero.

Los ingredientes:

- Sofrito: ½ zanahoria + ½ chirivía + 1 puerro + 5 champis + sal + pimienta
- 1 lata de foigras de pato de 200g
- 2 salchichas frescas de cerdo
- 100g de carne de ternera
- 200ml de nata líquida
- 1 cuchara de harina
- Pasta wonton

El sofrito sencillo. Todos los ingredientes bien picados y bien sofritos.

Añado la carne picada, la carne de las salchichas, y el foigras, dejé que se hiciera todo junto hasta que la carne estaba bien hecha.

Llegado este punto, incorporo la harina, unas vueltas para que también tenga su tiempo de cocción y la nata líquida. Remuevo y mezclo bien, que cueza junto unos minutos más.

Se puede utilizar tal cual, pero como la masa de wonton es tan fina y delicada pensé que sería mejor triturar un poco todo el relleno, y eso hice. Todo a una manga pastelera en la que coloco una boquilla hermosa.

En un cazo amplio con agua hirviendo y unas gotas de aceite, dejo caer las placas de masa de dos en dos, y en unos segundos está lista, las retiro y las paso a otro recipiente con agua con hielo. Repito esto con todas las placas que necesito.

Solo queda el montaje.

Paño de cocina impoluto. Placas de wonton escaldadas encima para que pierdan el exceso de agua. Corto la punta de la manga pastelera y a rellenar canelones.

En el fondo de una bandeja de horno una capa de mantequilla blanda y otra de compota de manzana, encima los canelones. Como no necesitan apenas cocción basta un ratito de horno para que simplemente se calienten.

En el momento de servirlos y por encima, un poco de esa bechamel clarita y bien caliente.



Raúl también añadió, encima de la bechamel, un poco de jugo casero de carne bien reducido, algo que he copiado literalmente, pero lo mío no ha sido una reducción de jugo de carne, yo, en el momento de servirlos he añadido por encima una reducción de vino tinto(*)  para dar un poco de color a estos deliciosos canelones.

(*) Reducción de vino que he hecho en thermomix:
500 gr de vino tinto.
500 gr de azúcar.
Cáscara de 1 naranja
1 estrella de anís
Todos los ingredientes en el vaso. 35 minutos, temperatura varoma, velocidad 2 y sin cubilete para qué evapore y espese mejor.