acibecheria -a lume do Lleiro-

7 de febrero de 2010

Un paté de cumpleaños

un detalle

Cumpleaños que casi olvido, el de Acibechería, que gracias a todos vosotros ha cumplido tres años. Os doy las gracias, sin excepciones, por estar ahí.

Bueno, al tajo, que me emociono.

Diría que una semana sí y otra también preparo caldo para sopa, o para lo que se tercie, me gusta tener siempre agua enriquecida por si algún guiso necesita una ayudita.

No tengo unos ingredientes fijos para elaborarlo pero este llevaba: la pechuga de una gallina, falda de ternera, dos cuartos de pollo, 2 huesos de espinazo, un trocito de panceta curada, puerros, zanahoria, apio, laurel y dos huesos de caña.

Después de una cocción generosa, y puesto siempre a cocer en agua fría y con un poco de sal, el caldo resultante está generoso de sabor, al contrario que los elementos que han contribuido a ello. Bien, siempre aprovecho aquellos restos que por supuesto son aprovechables para hacer croquetas, canelones y empanadas. El caso es no tirar comida.

Pero en este caso no me apetecía ninguna de esas preparaciones y busqué algo nuevo para salir del paso, y lo encontré. Como no tenía los ingredientes exactos que requería la receta de dónde me he copiado dudaba un poco del resultado final, pero por si acaso he ido haciendo fotos, y como está francamente rico las aprovecho para contaros este paté de aprovechamientos. Me he basado en una receta del tomo IV de “La cocina paso a paso de Salvat“ dónde hay un capítulo dedicado a los patés de carnes asadas o cocidas.

He utilizado:

- La carne de los dos cuartos de pollo
- La carne del espinazo
- La carne de la gallina
- La mitad de la panceta (la otra mitad se la comieron antes)
- Unos 80g de jamón serrano
- Una latita de block de pato de Martiko de 130 g
- Una cucharada generosa de PX
- Pimienta blanca, nuez moscada y sal.

Todas bien desgrasadas, despellejadas, deshuesadas y sobre todo bien picaditas.

deshuesar las carnes

Después de picadas las he triturado hasta la saciedad con la picadora, hasta hacerlas casi una pasta.

picar y triturar

Preparo la mantequilla clarificada siguiendo los mismos pasos que me indica la receta. De esto no tengo fotos, pero es tan sencillo como poner la mantequilla en un cazo a calentar sin que hierva para que no se queme y eliminar la espuma que queda en la superficie. Pasarla a otro recipiente y dejar que las impurezas, si las tiene, se vayan al fondo y volver a pasar a otro recipiente donde ya se deja que descanse tranquilamente.

mantequilla clarificada

Bien reposada la mantequilla la añado a la mezcla, también añado las especias, el PX y el block de pato. Después lo he pasado todo por un pasapurés.

la mantequilla y el jamon el pedro ximenez

Relleno los moldecitos individuales que tendrían que ir cubiertos con más mantequilla clarificada, pero como la receta no decía cuanta mantequilla hacía falta y yo no tenía ni idea de lo que mengua en este estado, he utilizado 500g y tan sólo me ha dado para la pasta de paté.

moldes rellenos

Así que como no estaba dispuesta a preparar más cantidad, entre otras cosas porque no tenía tiempo, ya que quería que formara parte de la comida de este domingo. Y como estoy segura de haber visto más de un paté en las tiendas cubiertos de manteca de cerdo, y en mi nevera hay una estupenda de cerdo ibérico que me regaló mi hermana Tere, arreglé así la cobertura. Fundí la manteca y añadí un poco de tomillo y romero picadito.

la manteca con hierbas

Con la manteca en estado líquido tapo la superficie de los moldes, no del todo, pero haciendo que cubra bien toda la superficie y sobre todo que queden bien sellados los bordes. Dejo enfriar y termino de rellenar con el resto de la manteca. Al frigo.

el emplatado

Increíble el resultado que con pan recién tostado está delicioso.

Una semana más ¡G R A C I A S! Espero y deseo que os guste.

31 de enero de 2010

Sopita de pan

un detalle


Una sopa que se presta, y con gusto, a cualquier sabor que se añada a sus ingredientes de siempre.

Mami hacía una muy sencilla, casi diría que era la sopa del pobre de fin de mes de mi infancia (no hace tanto, no seáis mal pensados) y donde mi padre, y juro que no miento, aún mojaba más pan, eso sí, con su huevo correspondiente. Entonces no me daba cuenta de este detalle pero ahora al recordarlo me hace sonreír.

Esta de hoy es algo más sabrosa pero igual de rica. Lleva ingredientes básicos y un añadido que no es imprescindible pero le va bien, y así con tan solo unos aperitivos puestos en la mesa hacen de esta sopa un plato único. Y no es prepotencia, digo único, porque no necesita un segundo plato que rellene huecos en el estómago. Así lo disfrutamos en esta casa.

Los ingredientes.

- Pimiento rojo y verde
- Dientes de ajo al gusto, yo puse 4
- Aceite de oliva
- Pimentón dulce del bueno, una cuchara
- Caldo o agua, yo puse caldo
- Huevos, uno por ración (o dos, al gusto)
- Unos gambones (optativo)

Como tenía unos restos de pimientos fritos los utilicéé aprovechando también el aceite que contenían. También les quité su piel, algo que resulta bastante fácil al día siguiente, sobre todo en los rojos.

pimientos fritos

En una cazuela con el aceite de los pimientos y un chorro más de aceite de oliva limpio pongo el ajo muy picadito, cuando empieza a dorarse añado los pimientos troceados y rehogo un poco.

sofrito

Añado el pan, candeal, que previamente he tostado, no me preocupo demasiado en trocearlo. Lo mezclo bien con el sofrito y cuando ya está bien empapado añado el pimentón y mezclo.

un poco de pan

Enseguida añado el caldo, la sal y dejo que vaya cociendo a fuego lento, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. Cuando está bien cocido, y con una varilla o con la espumadera y un tenedor, dejo el pan lo más deshecho posible para que todo sea como una crema donde el tropezón de pan duro no existe.

el pan y su pimentos

Mientras, preparo los huevos escalfados. Desde hace tiempo, años diría yo, que Karlos Arguiñano los preparó en su programa, me resulta sencillísimo, sobre todo porque no suelen romperse y no se te queda desperdigada en el agua de cocción la mitad de la clara.

los huevos escalfados

Antes de atar el plástico les pongo un poco de sal y una pizca de aceite de oliva, después el nudo correspondiente y al agua que estará en plena ebullición. De esta forma se pueden cocer varios a la vez y tenerlos preparados para el momento justo de servir la sopa. Los gambones, tres por brocheta, simplemente al ajillo con una generosa cantidad de perejil.

emplatado

En el momento de servirla, bien caliente, pongo un huevo por plato y una brocheta. Y ya está, lista para ser el plato del día.

24 de enero de 2010

Una ensaladilla más

ensaladilla con langostino y cono de queso frito


Todos los años tenemos uno o dos jóvenes haciendo prácticas en mi área de trabajo. Este año ha estado con nosotros Alicia, que además de ser una buena persona es sencilla, trabajadora, alegre y sobre todo “normal”, lo que hoy en día es de agradecer.

Quien más la echará de menos a nivel laboral será, sin duda alguna, Espe, porque a ella era a quien más ayudaba, más que nada por su tipo de prácticas. El caso es que ya hace un par de días que las terminó y nosotros ahora nos dedicamos a disfrutar de la colección de tes que nos regaló, por cierto, todos buenísimos. Mañanas nos toca probar el moruno, ya he comprado la hierbabuena.

Y hoy quiero dedicar esta sencilla receta, pero muy rica, a Alicia, a su madre y a las amigas de su madre que se pasan por aquí de vez en cuando, lo que me alegra y les agradezco mucho.

Los ingredientes para esta ensaladilla no tienen ningún secreto, más restos de cocido, más restos de pollo…

- 2 Patatas cocidas
- 3 Zanahorias cocidas
- Aproximadamente la mitad de una pechuga de pollo frita
- Unos langostinos cocidos (unos 10)
- Restos de ensalada de tomate y aguacate
- Unas aceitunas
- Mayonesa

Las patatas, las zanahorias y el pollo, formaban parte de los restos anteriores, es decir, tenían la misma procedencia que los de la receta anterior. La ensalada me dio pena tirarla en el momento aunque el aguacate se ponga feo, pensé que ya tendría tiempo de hacerlo.

los ingredientes ya picados

De momento ninguna complicación, picar las patatas, las zanahorias, el pollo, los langostinos y reservar.

escurrir triturar

El tomate y el aguacate lo escurro bien ¿Y ahora qué? Si lo mezclo va a oscurecer y ensuciar los demás ingredientes… así que lo reservo y ya veremos.

mezclar con la mayonesa

El jugo de la ensalada lo utilizo para aclarar la mayonesa, y debo decir que fue una idea estupenda, lo siento pero en este caso no hay modestia que valga, ha sido una gran idea.

unas aceitunas

Con todo ya mezclado, decido añadir una aceitunas picaditas. Y es ahora, al montar el plato, cuando se me ocurre como utilizar el triturado de tomate y aguacate. Un poco por encima de cada ración.

ensaladilla con langostino y cono de queso frito

Para adornar, langostinos y un cucurucho de queso frito. Riquísimo el sabor de esta mezcla.

Madre y amigas de la madre de Alicia, espero que os guste.

16 de enero de 2010

hemc#40 Crema de cocido con ave

emplatado


Disfruto con este tipo de platos donde la preparación roza la simpleza y dónde el resultado final sorprende y compensa. Lo que más me gusta de su práctica es ir viendo que queda por la cocina, en el frigo, en los taper, en los cajones de la verdura, de la fruta…

Esta vez, los restos del cocido del día de Reyes fueron importantes. Es el único día del año que preparo lo que yo entiendo por cocido gallego, tan consistente, tan recio, tan completo, tan bueno… Podría seguir escribiendo adjetivos hasta resultar cansina.

No hice fotos del cocido, ni siquiera de sus ingredientes, pero para entender lo de “las sobras” debo deciros que han dado para una ensaladilla –que tengo pendiente- 2 empanadas y esta crema de hoy que estaba fantástica y que, sin duda, pienso repetir, y mucho antes de esperar un año entero al regreso de SSMM los Reyes de Oriente.

Ingredientes de los restos del cocido:

- Patatas cocidas
- Zanahorias
- Unos garbanzos
- Caldo del cocido
- El ingrediente del no cocido: Pechuga de pollo frita
anterior al día 6.

Comprenderéis que la preparación no necesita ni fotos, es más, ni las hice.

En una cazuela pongo el caldo, las patatas, las zanahorias, el pollo que troceé, e incluso el poquito de su jugo que le acompañaba, más 2 cucharadas de garbanzos. Cuando todo está bien caliente y ha dado un pequeño hervor, el justo para quitar la poca espuma que pueda generar, paso a triturarlo hasta el aburrimiento, y después al colador o chino, debe quedar finísimo teniendo en cuenta que el pollo es pura fibra.

restos la salsa del pollo

Tenía previsto acompañar la crema con costrones de pan frito pero aún quedaban garbanzos y se me ocurrió freír unos cuantos hasta que estuvieran doraditos y poner unos cuantos en el centro de cada plato.

los garbanzos 05_

Esta vez no dió para invitados, tan solo para 3 raciones, las nuestras, pero nos supo a gloria y precisamente por eso se merece participar en este hemc 40 de platos con sobras, tan bien elegido por wivith.

10 de enero de 2010

Tarta de chocolate del Misisipí

Tarta de chocolate del Misisipí


Lunes día 4, esa tarde habíamos quedado las amigas de siempre con Elena, otra amiga que desde hace unos 7 años vive en Lisboa, venía con sus niños, Daniela y Diogo. Eso implicó que Rosa y Yolanda también fueran con niños. Enseguida veréis porque os cuento esto.

Tarta de chocolate del Misisipí. Esta rica tarta también pertenece a ese delicioso libro “delicias al horno” que me regaló Vanesuky. Después de ver su foto en el libro, tenía claro cual sería mi próxima tarta. El resultado fue exactamente el que esperaba.

Aún quedaba un trozo generoso de tarta, suficiente para 3 ó 4 personas y pensé “lástima que vayamos a una cafetería porque sería capaz de llevármela…” a lo que mi hija dice “llévatela…” pero ¿Cómo iba a sacar la tarta en una cafetería? Vaya corte, pero no era mala idea, así que decidí que la primera que me recogiera en la salida del metro se quedaría el paquete.

Dicho y hecho, y tal cual se lo conté a Yolanda, por lo que la tarta ya tenía dueña. Detrás en su sillita iba Carolina, su hija pequeña que es un encanto, lo más dulce que conozco en niños, y le digo ¡Carolina, que no se entere nadie que la tarta está ahí detrás guardada! Y ella me mira con sus ojazos y dice ¡Vale! Pero lo mejor de lo mejor fue cuando al salir del campo de bolas con los demás niños se me acerca y me dice al oído muy bajito “tenemos un secreto”… me la hubiera comido, es un sol.

Bien, al tajo, y conste que he prometido no hacer más tartas, ni dulce… hasta las torrijas. No creo necesarias las explicaciones para esta decisión. A buen entendedor…

Los ingredientes, que copio tal cual y por partes:

La masa para la base:

- 225 g de harina, y un poco más para espolvorear
- 2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
- 150 g de mantequilla
-2 cucharadas de azúcar extrafino
-1 ó 2 cucharadas de agua fría

Sobre un cuenco tamizo la harina con el cacao, añado la mantequilla y con los dedos voy mezclando hasta que tenga la consistencia del pan rallado, bueno, eso pone el libro, porque a mí no me quedó para rebozar croquetas ni de broma. Sobre el “pan rallado” añado el azúcar y el agua fría, sigo mezclando hasta obtener una masa suave. La envuelvo en un paño limpio y la guardo en el frigo unos 15 minutos.

la masa para la base

Con la masa bien estirada forro un molde para tartas de base desmontable de unos 23 cm de diámetro. Encima de la masa pongo papel de horno y encima las judías o garbanzos. Yo puse unas piedritas del Mediterráneo que tengo para estos y otros menesteres, normalmente están dentro de un jarroncillo de cristal.

en vez de garbanzos, piedras

Con el horno precalentado a 190º C la cuezo unos 15 minutos. La saco del horno, retiro las piedras y el papel y otra vez al horno, ya solita, a cocerse otros 10º minutos.

Relleno:

- 175 g de mantequilla
- 250 g de azúcar moreno apelmazado
- 4 huevos ligeramente batidos
- 4 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar tamizado
- 150 g de chocolate negro
- 300 ml de nata líquida
- 1 cucharadita de extracto de chocolate (no le puse)

Después de batir la mantequilla con el azúcar en un bol amplio, voy añadiendo el cacao y los huevos de uno en uno y cada uno acompañado con su cucharada de cacao.

mezcla de azúcar, cacao,huevo... más azúcar, cacao,huevo...

Cuando está bien mezclado añado el chocolate negro fundido junto con la nata líquida y mezclo muy bien.

chocolate fundido, nata

Bajo la temperatura del horno a 160º C. vierto la mezcla sobre la masa y se pone a cocer unos 45 minutos, o hasta que el relleno este cuajado.

volcar la mezcla

Para adornar:

- 425 ml de nata espesa montada
- Copos y virutas de chocolate

Mientras, monto la nata e intento hacer virutas de chocolate por primera vez en mi vida, algo que salta a la vista, aunque las pobres tiras arrugadas cumplieron su papel.


montar nata cubrir con la nata


Cuando la tarta está completamente fría, la paso a una fuente y la cubro con la nata montada, que puse tan mona con manga pastelera hasta que me dí cuenta que no hacía ninguna falta, es más, la alise, para poner encima mis “virutillas” de chocolate y al frigo hasta el momento de servirla.


hacer las virutas 'con


Os diré que yo la hice con las mismas cantidades que vienen en el libro, para 8 personas es lo que pone, pero para 8 muy tragonas digo yo, porque sale una tarta enorme pero exquisita y eso que yo no soy mucho de tartas chocolateras, pero este tipo de tarta de chocolate me ha encantado.


Tarta de chocolate del Misisipi

Creo que en parte se debe a las antiguas leyendas del río Mississippí, o por aquel libro maravilloso que leí hace unos tropecientos años que tanto me impresionó, quizás porque era una niña, y por supuesto porque la triste historia de “La cabaña del tío Tom” era un cuento maravilloso.

3 de enero de 2010

crema de setas con carabineros

un detalle


Año nuevo, más de lo mismo y... ¡Gracias! Yo sigo encantada de seguir aquí con vosotros y de que vosotros sigáis aquí conmigo. En serio, me siento afortunada.

Ya sé que no hay nada como los buenos productos frescos que me encanta utilizar prácticamente a diario, pero una vez probé un surtido de setas congeladas de la Sirena y me encantaron.

He asistido varias veces a los mini cursos que esta cadena imparte en su aula de la calle Narváez, para promocionar sus productos y su cocina de temporada. Estos minicursos los lleva a cabo un cocinero, Arturo, que consigue hacerlos muy entretenidos.

Son bastante cortos, unas 2 ó 3 horas de duración, pero siempre se aprende alguna cosilla nueva y sobre todo sirven para darte cuenta de que hay productos congelados muy interesantes. Por eso para hacer esta crema, casi todos los ingredientes qué he utilizado estaban congelados, y en agradecimiento a que siempre son gratuitos, que cada vez que voy aprendo algo nuevo, que siempre te despiden con algún detalle, además de hacerte pasar un rato francamente entretenido os diré que la mayoría son productos de la Sirena.

Teniendo en cuenta que soy un desastre para recordar fechas relacionadas con cualquier evento, aunque me las apunte, quiero darle las gracias públicamente a mi amiga Yolanda, porque de no ser por ella se me pasarían todos los cursos, como me ocurrió estas navidades que me lo perdí, se me olvidó hacer la reserva y claro…

Los ingredientes:

- 100 g de cebolla picadita (lS)
- 1 zanahoria, en este caso natural
- 1 bolsa de 500g de surtido de setas (lS)
- 3 cubitos de perejil (lS)
- 500 ml de caldo de carne (este era casero)
- 8 carabineros (lS), 2 por persona
- Sal, aceite, 1 ramita de tomillo, 4 rebanadas de pan de barra y unas hojitas de perejil, este fresco.

los ingredientes

Lo primero es poner a descongelar los carabineros sobre una rejilla.

En una cazuela con aceite rehogo la cebolla picada y la zanahoria, también picada, durante unos minutos.

Añado las setas y mezclo bien, añado el caldo, los dos cubitos de perejil, la ramita de tomillo y dejo cocer unos 15 minutos. Como el caldo ya tiene algo de sal, espero hasta el final para comprobar si necesita más.

Mientras se cuece, pelo los carabineros, les quito la tripa y los reservo.

Las pieles y las cabezas las pongo en una sartén con un chorrito de aceite, cuando están bien fritas estrujo bien las cabezas para que suelten todo su sabor y a ese jugo le añado un cubito de perejil. En este “aceite” freiré los carabineros justo antes de servirlos sobre la crema.


'el

Ahora trituro bien las setas, como quiero que quede muy suave paso la crema por un colador y la mantengo caliente.


triturar


Frío unas rebanaditas de pan y las reservo sobre papel de cocina para que escurran la grasa.

En el aceite anterior pongo a freír los carabineros, que ya he salado, sin que se hagan demasiado, no queremos que se queden secos.

Lo sirvo en un plato hondo, en el centro pongo la rodajita de pan y encima dos carabineros, una hojita de perejil fresco para que le de color y un hilo de aceite de oliva virgen sobre la crema ¡Y listo!

el emplatado

Los carabineros no son económicos, ni siquiera los congelados, pero se pueden sustituir por gambones, o gambas, unos langostinos, o simplemente unos costrones de pan frito, huelga decir que entonces sobraría la rodaja de pan frita. Bien, esto es todo, espero que os guste. ¡Y Feliz 2010!

28 de diciembre de 2009

“Panna-cuajada” con dulce de membrillo

detalle

Mami siempre decía que se come con la vista, y tenía razón. Tanto para bien como para mal, porque personalmente me he llevado más de un chasco por fijarme solo en el aspecto de un plato.
Precisamente por todo lo anterior me parece importante una buena presentación, pero procurando que una buena foto no le quite el más mínimo protagonismo a los alimentos.

A lo que voy, que me estoy enrollando demasiado. Todos los domingos, El País Dominical, publica algún artículo relacionado con la alimentación, hay de todo, algunos son curiosos y otros interesantes. Por eso, cuando vi la foto de este sugerente título, Copa de “pannacotta” con dulce de membrillo y melocotones de viña, me quedé prendada del contenido, porque el nombrecito se las trae. Y digo prendada por la sencillez de ingredientes y elaboración, bueno los melocotones de viña ni aún estando en su época son fáciles de conseguir, pero unos buenos de lata sin problemas.

Lo preparé a las ocho de la mañana para la cena de Nochebuena, que aunque siempre hay dulces navideños también apetece algo más ligero después de una “copiosa cena”. Es eso o que calculé muy bien porque no sobró nada. Al decir que lo preparé por la mañana, me refiero sólo a una parte que necesitaba pasar unas horas en la nevera para estar fría.

Comprenderéis que a esas horas ni se me ocurrió hacer fotos, tan sólo tengo la del resultado final, pero francamente, no son necesarias y veréis porqué.

Los ingredientes:

- ½ l de nata líquida
- ½ l de leche entera
- 6 cucharadas de azúcar (yo puse 3)
- 2 sobres de preparado para hacer cuajada
- 1 vasito de vino con agua (yo utilicé almíbar de los melocotones)
- 200 g de carne de membrillo (este era casero)
- Menta fresca, como o tenía puse un detalle con piel de limoncillo verde


El membrillo troceado lo pongo en un cazo con el almíbar (o el agua) hasta que se disuelve, tiene que quedar cremoso no líquido.

Separo una taza de leche y en ella disuelvo los polvos de la cuajada, mientras en un cazo pongo el resto de la leche, la nata y las 3 cucharadas de azúcar, remuevo y cuando empieza a hervir añado los polvos disueltos a la nata-leche y remuevo. Dejo que dé un pequeño hervor y listo.

Con esta mezcla llené vasitos pequeños hasta la mitad y dejé enfriar en la nevera hasta mi vuelta del trabajo. Como ya estaba bien cuajadito añadí a cada vasito un poco de la crema de membrillo y otra vez al frigo.

Hice bolitas con los melocotones que reservé hasta un poco antes de servir. En la receta de EPS, pone que las bolitas de melocotón se mezclen con las hojas de menta y se dejen reposar pero además de no tener menta tampoco había ya demasiado tiempo por lo que este paso, evidentemente, me lo salté.

Antes de empezar a cenar ya los dejé preparados, quedaban monísimos además de estar deliciosos. De estos sobró 1 vasito, también diré que mi sobri Verónica se comió como 3 ó 4


emplatado


Un interesante postre que resulta ligero, suave y nada empalagoso.

27 de diciembre de 2009

Mi ordenador pasa por quirófano

Mi ordenador está falto de memoria, está mayor, tanto que a veces resulta desesperante trabajar con él.

Por su bien y por el mío os diré que mañana tiene hora con el Dr. Santos que cambiará parte de sus zonas nobles. Gracias a esa intervención, que será sin anestesia, recuperaré su rapidez de memoria lo que me facilitará poder trabajar sin estar continuamente mosqueada y diciendo palabros que no son nada propios de una “señorita” como yo.

Me han prometido que la operación será rápida, se que está en manos de un profesional que le dejará como nuevo, lo más seguro es que no necesite ningún tipo de cuidados intensivos por lo que no será necesario que pase mucho tiempo ingresado.

Gracias a estas buenas noticias me comprometo a compartir, antes de finalizar el año un postre facilísimo que tenía pensado dejar hoy mismo, intentaré hacerlo mañana o pasado a mucho tardar.

Faltaré poco, un ratito diría yo, así que ¡NO OS OLVIDÉIS DE VOLVER!

21 de diciembre de 2009

Crepes de pavo con mi cuit

detalle

Teniendo en cuenta que este fin de semana he tenido que trabajar y que los próximos días los tengo un poco complicados, no quiero perder la oportunidad de desearos a todos unas


¡MUY FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS!


Bien, algo parecido a este relleno le escuché contar a Abraham García en RNE, hace un par de domingos. La idea me pareció espléndida, tanto que no he tardado en prepararla.

También es verdad que ha sufrido algunos cambios, no porque no me gustara la original, más bien porque no tenía todos los ingredientes que el sugirió. De hecho mis nueces pretendían sustituir a sus castañas que a su vez fueron sustituidas por manzana.

El pavo no soy capaz de recordar como dijo que debía prepararse. Tampoco eran crepes, creo que eran canelones, y en un principio era lo que tenía pensado hacer pero tenía estas crepes en el congelador y me ahorraba cocer los canelones.

Teniendo en cuenta que siempre dice que si no tienes esto pongas aquello y que si no hay de lo otro lo sustituyas por lo de más allá y yo estaba justo en lo de más allá, me he tomado mis libertades y me ha salido este rico plato.

Con el calor del horno el micuit se funde lo justo para hacer que este relleno casi se deshaga en la boca, dejando una sensación increíble de estar comiendo algo tan cremoso que casi te obliga a cerrar los ojos para disfrutar de este bocado. Ahora, si no te gusta el foie ni nada que te lo recuerde, puedes seguir leyendo pero ni te molestes en prepararlo.


ingredientes


Ingredientes:

- 3 escalonias
- 2 puerros, la parte blanca.
- Mi cuit de pato.
- Pavo, he utilizado una patorra.
- 1 manzana tipo gala
- 400 ml de nata líquida
- 2 cucharadas de bechamel, para el relleno
- Queso rallado y algo más de bechamel para el gratinado.
- Mantequilla, unos trocitos.


Aunque en la foto aparecen nueces, las he cambiado por una manzana ya que a mi hija no le gustan, y claro, no era cuestión de dejarla sin comer este plato que lleva entre sus ingredientes micuit porque a este no le hace ni un solo asco.

El pavo lo preparé cocido con verduras y unos huesos de caña. Lo deshueso y limpio bien de todo resto de pellejo y cartílago, además de la poca grasa que pueda encontrar.

Lo primero picar y pochar bien las escalonias con el puerro.


sofrito


Mientras troceo el pavo y lo reservo. También pico en cuadritos la manzana que añado al sofrito y dejo que se haga unos minutos.

A este conjunto le pongo el pavo al que dejo coger un poco el sabor y los aromas de ese sofrito amanzanado.


micuit bechamel


Ahora, fuera del fuego, añado el mi cuit que mezclo, con cuidado para que no se deshaga y no forme una pasta.

A esta muy noble farsa, la ligo con un par de cucharadas de bechamel, eso sí, con prudencia, sigo queriendo encontrar trozos, no puré.


doblar en nata líquida


Relleno las crepes y las pliego en cuadrado. Las coloco en una fuente de horno con un manto de nata líquida en su fondo. Por encima bechamel aclarada con más nata liquida, pero con prudencia, consiste en dejar las crepes jugosas que no empalagosas.

Una fina capa de queso rallado a modo de copos de nieve, que para eso estamos en diciembre, unos trocitos de mantequilla y al horno a 180º.


emplatado


Resultado = Plato de lujo. Perfecto para cualquier celebración, o comida de diario como simple capricho.

13 de diciembre de 2009

Milhojas de patatas

Milhojas de patata


Ya sé que a este tipo de platos se les suele bautizar con nombres tales como "milhojas", aunque este dista mucho de aproximarse a esa escandalosa cifra, que, por más que lo intento, no consigo imaginar como quedaría si realmente fueran mil láminas de patata.

El salmón era poco pero espectacular, no eran láminas, eran como tacos tal como se ve en la foto. No era mucho, quizás unos 100 ó 150 g, cantidad escasa para tres personas, además, al no estar en láminas me rompió un poco los esquemas previstos para degustarlo.

Algunas veces y por suerte para mí, me surgen ideas, aunque no siempre realizables, pero esta vez si creí que podría resultar y resultó, tanto que será una entradita de Navidad, eso si, las láminas de patata serán más finas para que resulte más ligero y haga realmente la función de entrada.

Tal cual lo véis, ha sido un rico plato que con poquísimos ingredientes hemos disfrutado los tres y hemos quedado muy agradecidos.

He utilizado:

- Patatas, tienen que salir tres rodajas por “milhojas”
- Salmón ahumado, unos 150 g
- 1 bolita de mozzarella de búfala
- La parte blanca de 2 puerros
- Bechamel clarita.


el salmon

Las patatas cubiertas con aceite de oliva y una ramita de romero las he puesto a fuego lento, y he dejado que casi se cuezan en el aceite.

las patatas


Mientras, he pochado los puerros bien picaditos, a los que les he retirado todo el aceite de su fritura. Los he añadido al salmón troceado que junto con la mozzarella también troceada harán las veces de relleno.

la mezcla

Las patatas bien escurridas de aceite, las tuve sobre papel absorbente hasta el momento de utilizarlas.

las patatas fritas

Y ya, sobre fuente de horno preparé los sencillos milhojas, que casi no necesitan explicación. Patata, un poco de la farsa reservada, otra lámina patata, más relleno y como en toda buena construcción se termina con un tejado, aunque en este caso era otra rodaja de patata.

haciendo capas

Por encima un poco de bechamel, no es necesario cubrirlas por completo, lo importante es que conserve el sabor interior, el que interesa.


la bechamel

Y ya solo queda meter en el horno a 200º unos cuantos minutos, lo justo para que tomen temperatura y su superficie quede con un bonito color tostado.


Milhojas de patata

Son tan sencillas y fáciles que ahora mismo se me ocurren un montón de rellenos para hacerlas otro día.