Unos días de vacaciones han hecho que mi fin de semana se reduzca al domingo, lo que implica que no he tenido tiempo de hacer prácticamente nada, además de no estar nada motivada para cocinar demasiado.
Han sido unos días intensos donde me han ocurrido cosas interesantes que os contaré en breve.
Como no tenía muchas ganas de cocinar y he vuelto con ciertas influencias gastronómicas de Donosti, he preparado para comer unos pintxos, uno de ellos en honor a nuestro amigo Josemari (Cocinar para los amigos) que paso a contaros. Os pongo también la foto del pan “preñao” (bollu preñau) que se hace en un plis plas.
El único secreto para este mini, es la calidad del chorizo, en este caso donostiarra de pura cepa, un poco de masa de pan, cocer en el horno y listo.
Para el pintxo de lujo.
- Unas láminas de hongo
- Unas rodajas de foie micuit
- Un poco de bechamel
- Queso rallado
- Láminas de pan
He cortado en láminas medio sombrero de un hongo y las he puesto sobre una fuente que puede ir al horno, un poco de sal, un poco de pimienta, un chorrito de aceite y a cocer a uno 170º, cuidando que no queden secas. Mientras he preparado una bechamel donde la cantidad de nata líquida ganaba a la leche.
Han sido unos días intensos donde me han ocurrido cosas interesantes que os contaré en breve.
Como no tenía muchas ganas de cocinar y he vuelto con ciertas influencias gastronómicas de Donosti, he preparado para comer unos pintxos, uno de ellos en honor a nuestro amigo Josemari (Cocinar para los amigos) que paso a contaros. Os pongo también la foto del pan “preñao” (bollu preñau) que se hace en un plis plas.
El único secreto para este mini, es la calidad del chorizo, en este caso donostiarra de pura cepa, un poco de masa de pan, cocer en el horno y listo.
Para el pintxo de lujo.
- Unas láminas de hongo
- Unas rodajas de foie micuit
- Un poco de bechamel
- Queso rallado
- Láminas de pan
He cortado en láminas medio sombrero de un hongo y las he puesto sobre una fuente que puede ir al horno, un poco de sal, un poco de pimienta, un chorrito de aceite y a cocer a uno 170º, cuidando que no queden secas. Mientras he preparado una bechamel donde la cantidad de nata líquida ganaba a la leche.
El pan, en este caso recién hecho, lo he cortado en diagonal y lo he colocado en la fuente de horno. Sobre él, las láminas de hongo.
Encima media rodaja de foie micuit.
Una cucharada de bechamel cubierta con abundante queso rallado. Hilo de aceite por encima y al horno a unos 180º.
Creo que serviría para formar parte de esas barras llenas de maravillosos pintxos que he tenido la suerte de disfrutar estos días.
Josemari, no tenía foie pero creo que el micuit ha cumplido su objetivo ¡Ah! y gracias por todo.

























