Hay días que una no se siente especialmente dicharachera, me doy cuenta de ello al sentarme delante del teclado y no saber que escribir. Miro al cielo y lo veo azul intenso, algunas nubes que quizás anuncian esa llegada, otra vez, de nieve a Madrid. Lo cierto es que hace un frío importante, lo noto porque a pesar de estar la calefacción funcionando perfectamente, mis manos están heladas.
Hace tres semanas que no pruebo nada de dulce, aunque soy más de salado no negaré que el cuerpo me pide mi ración de azúcar de vez en cuando. Además me encanta hacerlo, no siempre con buenos resultados, pero no desisto. Siempre he creído que la repostería es de lo más difícil de la cocina al ser una ciencia mucho más exacta.
Lo divertido es cuando la ciencia no existe y simplemente mezclas ingrediente para ver que sale, como en este flan de hoy.
Los ingredientes que había en casa:
- 4 huevos
- 4 cucharadas de azúcar
- Una tarrina de 500g de queso mascarpone
- 200 ml de nata líquida, o lo que es lo mismo, un brick pequeño.
- 200g de chocolate con leche Valrhona lacté 41% cacao
- Azúcar para caramelizar el molde.
Chocolate y mascarpone a una semana de su caducidad, importante detalle para decidir su aprovechamiento.
Lo primero que hice fue batir hasta el aburrimiento los huevos con el azúcar. A continuación añadí la nata y el mascarpone y seguí mezclando hasta que todo estuvo perfectamente ligado.
El chocolate, previamente fundido, lo incorporé a la mezcla y seguí batiendo, pero despacio, lo justo para integrarlo perfectamente.
Hace tres semanas que no pruebo nada de dulce, aunque soy más de salado no negaré que el cuerpo me pide mi ración de azúcar de vez en cuando. Además me encanta hacerlo, no siempre con buenos resultados, pero no desisto. Siempre he creído que la repostería es de lo más difícil de la cocina al ser una ciencia mucho más exacta.
Lo divertido es cuando la ciencia no existe y simplemente mezclas ingrediente para ver que sale, como en este flan de hoy.
Los ingredientes que había en casa:
- 4 huevos
- 4 cucharadas de azúcar
- Una tarrina de 500g de queso mascarpone
- 200 ml de nata líquida, o lo que es lo mismo, un brick pequeño.
- 200g de chocolate con leche Valrhona lacté 41% cacao
- Azúcar para caramelizar el molde.
Chocolate y mascarpone a una semana de su caducidad, importante detalle para decidir su aprovechamiento.
Lo primero que hice fue batir hasta el aburrimiento los huevos con el azúcar. A continuación añadí la nata y el mascarpone y seguí mezclando hasta que todo estuvo perfectamente ligado.
El chocolate, previamente fundido, lo incorporé a la mezcla y seguí batiendo, pero despacio, lo justo para integrarlo perfectamente.
Vuelco la mezcla, sobre un colador, en el molde ya caramelizado.
Al horno, al baño María y a 180º. El tiempo como siempre dependerá de cada horno, además, teniendo en cuenta que el mío está a punto de fallecer soy incapaz de dar ni siquiera una aproximación.
Lo importante es que quedó cremoso y muy suave, además, estaba muy bueno.
¡Increíble! El cielo ya está completamente cubierto y tiene un aspecto de lo más gris.




























