Puré de patatas relleno
Sí, lo sé, duras son las vueltas ciclistas, como lo es explicar lo que me cuesta volver al día a día, por lo que sin más demora... voy a ello.
Mi amiga Arno hace un rollo con puré de patatas relleno, un plato salado que está espléndido, aunque más de una vez nos reímos por lo que se le esparrama, pero aún desparramado está rico.
En una ocasión le comenté que podía probar a incorporar un par de hojas de gelatina neutra en el puré, y quien dice dos dice tres, la cuestión era probar y ver el resultado.
El caso es que hace unos día estaba yo con una de mis pruebas rosquilleras que llevan una parte de patata, y como es normal en mí, cocí más patatas de las que necesitaba y por supuesto no iba a tirar el resto, pero tampoco estaban en un estado muy decente que digamos para hacer una ensalada o ensaladilla, las pobre quedaron algo rotas después de la cocción, culpa mía no de ellas, pasaron demasiado tiempo en el chup chup del fuego y claro, reventaron.
La cosa estaba clara, puré, y mientras lo preparaba me acordé de la gelatina y pensé ¿por qué no? Vamos a probar.
Visita obligada a la nevera, 2 trocitos de merluza cocida, un huevo duro, un… ¡ningún resto más! Claro que tampoco era cuestión de estropear demasiada comida ya que no sabía como sería el resultado, así que fui añadiendo ingredientes.
Los demás ingredientes:
Unas aceitunas, unos pepinillos, bonito del norte en aceite de oliva (este rico, rico, de Serrats), como un tazón de mayonesa, y no me acuerdo si añadí algo más pero está claro que unas gambitas o un poco de surimi le habría venido estupendamente, también unos pimientos morrones picaditos, en fin, es un relleno que admite lo que más os guste. Todo esto bien mezclado con el tazón de mayonesa.
Las patatas que sobraron serían unas 2 ó 3, después de pelarlas las pasé por el pasapurés, les añadí sal, mantequilla y un poco de leche caliente donde desleí las 2 hojas de gelatina que tenía en remojo. Dejé que estuviera prácticamente frío.
Sobre un trapo bien limpio y mojado, pero muy bien escurrido, extendí el puré, sobre él coloqué todo el relleno haciendo que ocupara toda la superficie del puré. Con mucho cuidado fui enrollando como si de un brazo de gitano se tratara. Lo dejé dentro del trapo y en la nevera hasta que estuvo frío del todo.
Lo pasé a una fuente y lo cubrí con otra mayonesa que preparé con:
- Mayonesa, como medio litro, más o menos.
- 6 buenas anchoas
- 10 aceitunas.
Trituré muy bien las anchoas y las aceitunas y las mezclé con la mayonesa. Para evitar cualquier resto de espinas o pellejos de las aceitunas, lo pasé por un colador grande. Y con esta salsa (riquísima) cubrí bien todo el rollo de puré. Lo adorné un poco y listo.
Que la gelatina funciona es un hecho, que el resultado es bueno ¡tenéis que creerme! Es estupendo y cunde lo que no está en los escritos.
En una ocasión le comenté que podía probar a incorporar un par de hojas de gelatina neutra en el puré, y quien dice dos dice tres, la cuestión era probar y ver el resultado.
El caso es que hace unos día estaba yo con una de mis pruebas rosquilleras que llevan una parte de patata, y como es normal en mí, cocí más patatas de las que necesitaba y por supuesto no iba a tirar el resto, pero tampoco estaban en un estado muy decente que digamos para hacer una ensalada o ensaladilla, las pobre quedaron algo rotas después de la cocción, culpa mía no de ellas, pasaron demasiado tiempo en el chup chup del fuego y claro, reventaron.
La cosa estaba clara, puré, y mientras lo preparaba me acordé de la gelatina y pensé ¿por qué no? Vamos a probar.
Visita obligada a la nevera, 2 trocitos de merluza cocida, un huevo duro, un… ¡ningún resto más! Claro que tampoco era cuestión de estropear demasiada comida ya que no sabía como sería el resultado, así que fui añadiendo ingredientes.
Los demás ingredientes:
Unas aceitunas, unos pepinillos, bonito del norte en aceite de oliva (este rico, rico, de Serrats), como un tazón de mayonesa, y no me acuerdo si añadí algo más pero está claro que unas gambitas o un poco de surimi le habría venido estupendamente, también unos pimientos morrones picaditos, en fin, es un relleno que admite lo que más os guste. Todo esto bien mezclado con el tazón de mayonesa.
Las patatas que sobraron serían unas 2 ó 3, después de pelarlas las pasé por el pasapurés, les añadí sal, mantequilla y un poco de leche caliente donde desleí las 2 hojas de gelatina que tenía en remojo. Dejé que estuviera prácticamente frío.
Sobre un trapo bien limpio y mojado, pero muy bien escurrido, extendí el puré, sobre él coloqué todo el relleno haciendo que ocupara toda la superficie del puré. Con mucho cuidado fui enrollando como si de un brazo de gitano se tratara. Lo dejé dentro del trapo y en la nevera hasta que estuvo frío del todo.
Lo pasé a una fuente y lo cubrí con otra mayonesa que preparé con:
- Mayonesa, como medio litro, más o menos.
- 6 buenas anchoas
- 10 aceitunas.
Trituré muy bien las anchoas y las aceitunas y las mezclé con la mayonesa. Para evitar cualquier resto de espinas o pellejos de las aceitunas, lo pasé por un colador grande. Y con esta salsa (riquísima) cubrí bien todo el rollo de puré. Lo adorné un poco y listo.
Que la gelatina funciona es un hecho, que el resultado es bueno ¡tenéis que creerme! Es estupendo y cunde lo que no está en los escritos.
¡Ah! Deciros que Arno a veces también le añade mejillones y le aporta un toquecillo muy especial.
Espero que os guste.
Espero que os guste.





























