19 de septiembre de 2010

Puré de patatas relleno

detalle

Puré de patatas relleno


Sí, lo sé, duras son las vueltas ciclistas, como lo es explicar lo que me cuesta volver al día a día, por lo que sin más demora... voy a ello.

Mi amiga Arno hace un rollo con puré de patatas relleno, un plato salado que está espléndido, aunque más de una vez nos reímos por lo que se le esparrama, pero aún desparramado está rico.

En una ocasión le comenté que podía probar a incorporar un par de hojas de gelatina neutra en el puré, y quien dice dos dice tres, la cuestión era probar y ver el resultado.

El caso es que hace unos día estaba yo con una de mis pruebas rosquilleras que llevan una parte de patata, y como es normal en mí, cocí más patatas de las que necesitaba y por supuesto no iba a tirar el resto, pero tampoco estaban en un estado muy decente que digamos para hacer una ensalada o ensaladilla, las pobre quedaron algo rotas después de la cocción, culpa mía no de ellas, pasaron demasiado tiempo en el chup chup del fuego y claro, reventaron.

La cosa estaba clara, puré, y mientras lo preparaba me acordé de la gelatina y pensé ¿por qué no? Vamos a probar.

Visita obligada a la nevera, 2 trocitos de merluza cocida, un huevo duro, un… ¡ningún resto más! Claro que tampoco era cuestión de estropear demasiada comida ya que no sabía como sería el resultado, así que fui añadiendo ingredientes.

Los demás ingredientes:

relleno

Unas aceitunas, unos pepinillos, bonito del norte en aceite de oliva (este rico, rico, de Serrats), como un tazón de mayonesa, y no me acuerdo si añadí algo más pero está claro que unas gambitas o un poco de surimi le habría venido estupendamente, también unos pimientos morrones picaditos, en fin, es un relleno que admite lo que más os guste. Todo esto bien mezclado con el tazón de mayonesa.

Las patatas que sobraron serían unas 2 ó 3, después de pelarlas las pasé por el pasapurés, les añadí sal, mantequilla y un poco de leche caliente donde desleí las 2 hojas de gelatina que tenía en remojo. Dejé que estuviera prácticamente frío.

puré de patatas
Sobre un trapo bien limpio y mojado, pero muy bien escurrido, extendí el puré, sobre él coloqué todo el relleno haciendo que ocupara toda la superficie del puré. Con mucho cuidado fui enrollando como si de un brazo de gitano se tratara. Lo dejé dentro del trapo y en la nevera hasta que estuvo frío del todo.
rellenar puré rollo

Lo pasé a una fuente y lo cubrí con otra mayonesa que preparé con:

- Mayonesa, como medio litro, más o menos.
- 6 buenas anchoas
- 10 aceitunas.

Trituré muy bien las anchoas y las aceitunas y las mezclé con la mayonesa. Para evitar cualquier resto de espinas o pellejos de las aceitunas, lo pasé por un colador grande. Y con esta salsa (riquísima) cubrí bien todo el rollo de puré. Lo adorné un poco y listo.

Que la gelatina funciona es un hecho, que el resultado es bueno ¡tenéis que creerme! Es estupendo y cunde lo que no está en los escritos.

emplatado

¡Ah! Deciros que Arno a veces también le añade mejillones y le aporta un toquecillo muy especial.

Espero que os guste.

15 de agosto de 2010

HMEC#47, Casi un bavaroise y vacaciones

Bavarois de naranja y sobaos pasiegos

Hace un par de meses que no preparo nada para el HEMC del mes, por una cosa u otra siempre me despisto y al final no llego a tiempo, pero esta vez he creído que sería una buena forma de despedirme hasta la vuelta de mis vacaciones con un sencillísimo postre de gelatina y naranja que hacía años que no preparaba, aunque es más fino decir "bavaroise".

No tengo las fotos del proceso, aunque es tan fácil que no las echaréis de menos, y os cuento el porqué.

Uno de los ingredientes es la leche evaporada, pero al abrir el bote y ver el color que tenía su contenido, imaginé que aquello no sería comestible y vaya si acerté. El caso es que la fecha de caducidad era el año 2011, y era evidente que le faltaban varios meses pero estaba claro que había llegado su fin, y desde luego, no era en mi postre.

Decido hacer un cambio y probar con nata líquida que pongo a montar, y que ocurre, que me equivoco con el tiempo y cuando me quiero dar cuenta ya tengo una estupenda mantequilla. Con lágrimas en los ojos (es broma) y pensando que ya tengo que tirar todo lo hecho, algo que me supera, pruebo con la única nata que queda en el frigo, nata para cocinar, que, por cierto, no hay dios que la monte. En fin, que hasta aquí llegó mi postre para la cena del sábado.

Aunque, por si acaso, añadí sin montar unos 200 ml de esa nata a una parte de la mezcla de naranja y gelatina, a ver que pasaba, aunque ya había comprado otro postre para la cena, no quedaba tiempo ni tenía ingredientes para hacer otra cosa.

Y que queréis que os diga, aunque el aspecto no era muy bonito que digamos, todos comimos gelatina de naranja, suave, refrescante y nada pesada. Así que hoy tenemos postre de nata que “sobró” de la cena de anoche.

Escribo los ingredientes que lleva la receta en su origen:

- 2 sobres de gelatina de naranja (Royal )
- 1 bote de leche evaporada (Ideal)
- 2 vasos de agua
- El zumo de una naranja y la ralladura de su piel
- ½ vaso de azúcar.
- 10 soletillas (que he cambiado por 4 sobaos).

El azúcar, los polvos de gelatina, el zumo y la ralladura de la naranja lo pongo al fuego y remuevo hasta que esté completamente disuelto. Reservo y dejo enfriar. Esta es la única foto que llegué a hacer.

casi todos los ingredientes

Si la leche evaporada hubiera estado utilizable la habría montado para mezclarla con la mezcla anterior. En este momento, y a falta de leche, es cuando me cargo la poca nata que tenía para estos menesteres y que cambio por esos 200 ml de nata para cocinar, pero solo la mezclo con una parte del líquido reservado.

Para no perderme, dando por hecho que todo ha ido a la perfección y que ya tengo todo mezcladito, deshago las soletillas dentro del molde, vuelco la mezcla por encima y a la nevera unas horitas.

Hasta este punto el original, que una vez desmoldado queda francamente rico.

Como ya he dicho, no me atreví a mezclar toda la nata y puse sobre un molde una capa solo de la mezcla de gelatina, unos trozos de sobao y dejé que enfriara un poco. Enseguida añadí el resto de la mezcla y los otros sobaos, troceados que no deshechos. También preparé 2 moldecitos individuales por si acaso quedaba comestible. Y ahora a pasar la noche en el frigo.

Al día siguiente y con dos postres en la mesa, mi amiga dijo “yo solo quiero del bajito” y eso mismo hicimos los demás "comernos al bajito".

Bavarois de naranja y sobaos pasiegos

Espero que os guste porque además de rico y fácil es baratito, bueno, si no te cargas la mitad de los ingredientes como yo ;).

Queda poco para que termine el verano y como no quiero que me pille de golpe me voy a alejar unos días del ordenador y a disfrutar lo que queda. ¡Nos vemos en otoño!

4 de agosto de 2010

Calvé me premia con un regalo

ensaladilla


El 6 de julio recibí un correo de Tamara Robles para decirme si quería colaborar de nuevo con Addoor y preparar una receta para un cliente, de momento para mí anónimo. En unos días supe que ese cliente era Calvé.

Ya dije en mi entrada de los cestos con capota mi preferencia por la mahonesa casera, pero para la elaboración de ese receta sentí el deseo, que no “obligación”, de utilizar Calvé y poder así opinar sobre el producto.

También confieso que entré en la Web de Calvé para conocer un poco sus productos en el mercado, francamente, desconocía todo lo que ofertan y que es mucho.


obsequios de Calve



Por suerte para mí, y como se ve en la segunda foto, he recibido un lote de productos que ya disfruto encantada de la vida. En la primera foto, la de la ensaladilla, he utilizado mahonesa, que he encuentro bastante similar a la hecha en casa, es suave, como a mi me gusta, sin demasiado sabor a limón, algo que no soporto.

Se que el resto de las salsas no me decepcionará, es más, como ya le dije a Tamara, esta marca tendrá a partir de ahora un hueco en mi armario, y no me refiero al ropero precisamente.

Quiero agradecer a Calvé el detalle que ha tenido al enviarme alguno de sus productos, y pueden estar seguros que en esta casa tendrán un final familiar y muy feliz. Que he salido ganando en el trueque es una realidad, porque… una receta = lote de productos ¡Genial!

Tamara, gracias por haber contado conmigo, otra vez.

28 de julio de 2010

Ariosto + pescado = Rico, rico

detalle

Hace algunas lunas que recibí unas muestras que Ariosto me envió muy amablemente y hasta ahora no tenía muy claro que hacer con ellas, nada en contra de sus bolsitas, simplemente no se me ocurría otra cosa que ponerlas simplemente sobre una carne o un pescado, lo siento, pero hay días en los que me siento espesa y soy incapaz de pensar.

Lo cierto es que tenía unos filetes de bacalao fresco, que pensaba rebozar, pero una a veces llega tarde a casa y lo que se iba a cenar se guarda para el día siguiente, como en este caso. Claro que al día siguiente ya no me apetece rebozarlo, pero hay que utilizarlo y empiezan a funcionar esas neuronas que nos sacan de más de un apuro.

Empiezo por preparar un sofrito, como siempre:

- 4 puerros, solo la parte blanca.
- 1 pimiento verde
- Un poco de aceite y una cuchara de mantequilla

Cuando está bien pochado lo pongo sobre un colador para que escurra bien toda la grasa que ya no me hace ninguna falta.

Por otro lado mezclo:

- 4 filetes de bacalao fresco y bien limpio de espinas
- Pan remojado en leche
- 100g de queso manchego rallado
- 10 aceitunas verdes picadas

Y es en este momento cuando me acuerdo de Ariosto y de su insaporitori per pesci . Abro el sobre y añado todo su contenido sobre los ingredientes, no penséis que es una barbaridad, tan solo 10g de sabor añadido.

01_ingredientes especias ariosto

También incorporo el sofrito que tenía escurriendo. Ya mezclado, preparo unas “hamburguesas” que paso por harina antes de freír en aceite bien caliente para que se doren enseguida y no se rompan. Las retiro sobre papel de cocina para que escurran el exceso de aceite de la fritura.

enharinar doraditas

Preparo la salsa con otras salsas que tenía congeladas, por una parte salsa de tomate frito y por otra salsa de naranja. Coloco las “hamburguesas” dentro, y todo junto disfruta de un agradable hervor que freno con un brick pequeño de nata líquida (200ml). Tan sólo dejo hervir unos minutos, lo justo para que se calienten bien por dentro. Quedan tan tiernas y esponjosas que dejarlas cocer más sería estropearlas.

las salsas la nata

Las especias Ariosto le han dado un rico sabor, nada raro, porque la mezcla contiene romero, laurel, ajo, enebro, salvia, perejil y orégano, pero en la cantidad justa y suficiente para que ninguna de ellas sobresalga por encima de las demás, lo que es de agradecer.

emplatado

Doy, aunque con retraso, públicamente las gracias a Ariosto por estas muestras y decirles que es una lástima no poder encontrarlas con facilidad en nuestros mercados.

20 de julio de 2010

Pan relleno de bacalo

Delicioso Pan relleno de bacalao

Pan relleno de bacalo


Me gusta la mayonesa casera, pero siempre tengo en mi “armario favorito” algún que otro tarrito para las urgencias, eso si, siempre pequeños, de esta forma si no se gasta toda no me da pena tirar los restos. La mayonesa es un alimento que me encanta pero al que tengo muchísimo respeto.

Precisamente por ese respeto y el calor que hace por los madriles me decidí a comprar, en este caso un tarro de 500g de mahonesa Calvé. No he utilizado toda para estos cestos, pero había que aprovechar que el tarro traía 50ml gratis. De todas formas el resto ha ido a formar parte de una rica ensaladilla de verano.

Aunque parezca un plato laborioso no lo es en absoluto. Se puede tener todo preparado y hacer el montaje en el último momento y lo digo con conocimiento de causa, porque yo he dejado casi todo listo y me he ido un par de horitas a darme unos cuantos baños a la pisci porque… vaya, vaya… aquí no hay playa…


Ingredientes:

- 6 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 1 huevo
- 1 puerro hermoso
- Un cuchara de pasas
- 1 cabeza de ajos confitada
- 2 tajadas de bacalao
- 250g de mayonesa (hoy Calvé)

Los dientes de ajo los confité la tarde anterior y los dejé toda la noche dentro de su aceite.


los ajos

El puerro también lo dejé pochadito y con las pasa dentro, de esta forma se hidratan ellas solitas, sin más ayuda que el aceite del sofrito.


sofrito

A la mañana siguiente colé los ajos para recuperar el aceite que mezcle con el que ya tenía después de haber pasado por un colador el sofrito.

En este aceite, ya sobre el fuego, pongo las dos tajadas de bacalao, dejo que el aceite empiece a cantar, en ese momento apago el fuego y espero a que el bacalao tenga sus carnes en el punto justo para separar esas lascas nacaradas y maravillosas.


el relleno

Mientras ocurre ese milagro preparo los cestos “sin asas” y de fácil construcción. Para no repetirme os remito a el gazpacho de manzana donde ya os contaba como hacerlos. La única diferencia es que esta vez les he hecho una base que será la encargada de evitar que el relleno se salga durante la cocción, y que no los he cocido antes, se hacen en el horno a la vez que su relleno. Esta base la he pintado con huevo batido para que las “paredes del cesto” se pegaran sin dificultad.

En este punto me voy a refrescar, el resto, lo más divertido, lo preparo a la vuelta (dos horas).


la salsa

Preparo la mezcla de mahonesa con el ajo. Cuando la mahonesa es casera le añado el aceite donde se ha confitado el bacalao que le da un sabor alucinante, admito que me costaba prescindir de este paso, así que también le he añadido un par de cucharadas de ese aceite aprovechado los jugos del fondo ¡Que saborazo! Mezclo bien junto con la pasta de ajo y ya tengo esa deliciosa y tuneada mahonesa.

Empieza la fiesta, porque esto solo es el principio, y lógicamente empieza en el fondo de los cestos con una capa de bacalao.


rellenando

Encima el puerro con las pasas, ahora una cucharita de queso cremoso tipo Philadelphia y otra cucharada de la mahonesa.


mas relleno

Encima el resto del bacalao... corta, me he quedado corta de relleno, el cesto no está todo lo lleno que yo deseaba… Pero esto lo arreglo en un pis pas, unas aceitunas deshuesadas partidas por la mitad y un par de langostinos troceados y cocidos, los justo para rellenar huecos. Vaya, no ha sido tan grave.


el sombrero

Ahora lo mejor de lo mejor, los dejo bien cubiertos con el resto de la mahonesa, que no queden fisuras para que no se escape nada del interior, y al horno, a 185º hasta que los cestos cojan color y la tapa este gratinada.


Delicioso Pan relleno de bacalao

Con un poco de ensalada, ha resultado un plato francamente delicioso que pienso repetir en breve, lástima haber hecho solo cuatro.


Delicioso Pan relleno de bacalao

Como siempre, espero que el fin de fiesta os guste y que lo probéis, merece la pena.

Pan relleno de bacalo

10 de julio de 2010

Ravioli de calabacín con picotas

un detalle
cereza.

(Del lat. vulg. ceresĭa, este del lat. cerasĭum, y este del gr. κεράσιον).1. f. Fruto del cerezo. Es una drupa con cabillo largo, casi redonda, de unos dos centímetros de diámetro, con surco lateral, piel lisa de color encarnado más o menos oscuro, y pulpa muy jugosa, dulce y comestible.

Lo que más me gusta de esta definición es el color “encarnado” un adjetivo precioso para definir el color maravilloso de esta exquisita fruta, pero estaréis conmigo en que “drupa con cabillo largo” hace aumentar la curiosidad y seguir investigando el significado de palabras como “drupa” que hasta hoy era desconocida para mí.

Después de este rollo y teniendo en cuenta que es, sin duda, mi fruta preferida, no he podido ni he querido resistirme a la tentación, ni perder la ocasión, de participar en este suculento ofrecimiento para participar en el Concurso de Lazy blog-Picotas del Jerte, utilizando, como no, Cerezas del Jerte.

He intentado buscar una forma de no estropear en exceso la textura y el sabor de las cerezas, creo que lo he conseguido o al menos a mi me lo parece.

Los ingredientes:

- 1 calabacín
- 24 cerezas
- 2 cucharadas de queso mascarpone
- 8 cigalitas (o langostinos)
- Cucharita de mantequilla
- Mermelada de cerezas
- Licor de cereza (yo de zarzamora, eso sí, del Jerte)

ingredientes

Lo primero es hacer láminas lo más finas posibles con el calabacín. Después escaldarlas en agua salada unos 15 ó 20 segundos, no más tiempo o se romperían, lo único que quiero es precisamente que no se rompan al plegarlas. Las reservo sobre un paño limpio.

calabacin laminado

Deshueso las cerezas, después las troceo y en una sartén, con la mantequilla, las salteo tan solo un minuto y, ya frías, las mezclo con el queso mascarpone. También salteo con un poco de aceite, después de salarlas, las cigalitas. Reservo.

deshuesando saltear

Para el montaje coloco dos láminas de calabacín en forma de cruz, en el centro una cucharadita de la mezcla de queso con cerezas. Encima la cigalita.

el relleno la cigalilla

Y ahora a plegar el calabacín sobre el relleno, con cuidado, como si fuera un abrazo, para que no se escape nada de su interior.

el abrazo

Preparo la salsa con mermelada de cerezas y un chorro de aguardiente de Cerezas del Jerte, eso pensaba yo que tenía, pero era licor de zarzamoras, eso sí, también del Jerte. Bien, después de añadir el licor lo mezclo todo y añado el resto de las cerezas deshuesadas y cortadas a la mitad. Lo ligo todo al fuego, pero solo lo justo para que se mezcle bien el licor con la mermelada, no tiene que cocer nada de nada.

Justo antes de servir, paso los paquetitos de calabacín por una sartén con unas gotas de aceite, a fuego fuerte para que se dore rápidamente y listo.

emplatado

Lo sirvo acompañado con un poco de salsa, media cereza sobre cada paquetito y sobre ellas un poco de sal, en este caso flor de sal. El resto de la salsa con las cerezas en un cuenco por si alguien quiere repetir.

El aspecto final resulta agradable a la vista, y el sabor, permitir que os diga, era delicioso.
Espero que os guste.

No puedo resitirme a terminar sin cantar...

yosoyespanol

4 de julio de 2010

Jamón con queso de Cebreiro

lonchitas

Hoy es de esas veces que una necesita compartir alegrías, contar que otra vez estoy contenta y muy a gusto conmigo misma, se nota que no tengo abuela ¿verdad?

No me pude resistir a la tentación de los ibéricos, en este caso el jamón, que dentro de esa familia de tan nobles apellidos, Sr. D. “Ibérico de Bellota” es con diferencia mi preferido, que le vamos a hacer, pero de vez en cuando ajusto mi cartera y me doy un homenaje, como este, que además me ha proporcionado “EL HOMENAJE PERFECTO” que disfrutaré con satisfacción y agradecimiento.

Gracias una vez más a Canalcocina y por supuesto a Marcos Salamanca que ha hecho llegar esta maravilla hasta mi casa donde ha sido felizmente acogido y será tratado como el mejor de los invitados.

¿Por qué? Os preguntaréis, porque mandé a recetas ibéricas una recetilla, y otra vez he tenido la gran suerte de ser ganadora. El premio, un espléndido jamón que os enseñaré en breve.

Hoy, ni quito ni pongo nada a lo enviado para el concurso, simplemente a partir del párrafo siguiente, copio y pego.

¿albóndiga?

Después de mucho pensar que podía hacer con unas lonchitas de jamón ibérico sin cambiar su sabor y por supuesto sin perder su textura me he decidido un sencillo aperitivo.

Como casi todos los alimentos de élite, y este lo es, pasa a ser un artículo casi de lujo, y digo casi porque con una pequeña cantidad se puede conseguir que parezca suficiente, aunque francamente ¿Dónde está ese punto?

Admito que mi forma preferida para tomarlo es la más sencilla, recién cortado, con unos picos de Jerez de los que se hace amigo sin ningún esfuerzo. Para que no se sienta solo una copita de Fino o una copa de un buen cava me parece perfecto. Lo siento, soy poco original.

los cuatro amigos

Este aperitivo de hoy ha surgido gracias a un maravilloso queso do Cebreiro que he traído de Galicia -mi muy querida tierra- que con unas lonchitas de ibérico de Salamanca han cumplido perfectamente sobre la mesa.

Los ingredientes:

- 4 lonchas de jamón ibérico
- 4 rodajitas de pan
- 2 cucharas de queso (este de Cebreiro)
- 1 cucharada de miel
- 2 ciruelas pasas
- 1 cuchara de pasas de corinto
- 1 cucharita de aceite de oliva virgen extra
- ½ tomate sin pepitas picado y aliñado con sal y aceite


Lo primero es quitar el hueso a las ciruelas que junto con las pasas pico muy menudito.

En un cuenco pongo el queso, añado los frutos picados y la miel. Mezclo los tres ingredientes. Por último añado la cucharita de aceite y termino de hacer la “pasta”.

Pelo y pico el tomate al que le he quitado todas sus pepitas. Lo aliño con sal y aceite y lo reservo.

Las rodajitas de pan las corto a la mitad, también las reservo.

Las lonchas de jamón a la mitad también.

Las medias rodajas de pan las voy mojando un poco en el aceite que acompaña al tomate y las voy poniendo sobre unas cucharitas, y hasta aquí llegó el orden, porque ahora viene lo que para mí fue más divertido, ir jugando a colocar al principal protagonista, Don Jamón, en sus distintos papeles. Jugando un poco a mi antojo en su colocación, unas veces es un rollo, otras veces unas titas, o un rollo vertical, o unos trocitos que envuelven el queso –que sabe a beso- y a su lado, unos trocitos, pocos, de tomate.

el tomate

No necesita más color, pero un poquito de tomillo alegra el conjunto.

Nada más, espero que os guste.